Con 36:50, el malogrado italiano mantiene desde 1995 el récord de un Alpe d'Huez que este viernes albergará a un millón de espectadores
Regala esta noticia Añádenos en Google La mítica ascensión a Alpe d'Huez. (Afp)Iván Benito
24/07/2026 a las 07:17h.La carretera del Alpe d'Huez tiene memoria. Es un zig zag de 21 curvas y 31 nombres. Los ganadores de etapa en la estación ... de esquí más atractiva del verano son poseedores de una de sus afamadas horquillas. Las inauguró Coppi en 1952 en el primer final en alto de la historia. Esta viernes, Bernard Hinault perderá la propiedad exclusiva de la herradura número 11 (se enumeran en sentido contrario). Pogacar aspira a ponerse a su altura dos días antes de igualar su récord de victorias en el Tour compartido también con Anquetil, Merckx e Indurain. La premonición del pentacampeón. Más arriba, de la ascensión de 13,5 kilómetros de subida al 8,2% de pendiente media, quedará el malogrado Marco Pantani.
Durante varios años se pensó que el mejor registró fue el que logró en 1997. Subió en 36 minutos y 55 segundos en una jornada con 200 kilómetros y menos metros de desnivel. Hasta que se recronometró la ascensión tras la que Indurain subía silbando, camino de su quinto Tour. Pantani también ostenta la tercera mejor marca, en 1994, 37:15, con triunfo de Roberto Conti desde la fuga.
Los tres iconos del esloveno
La etapa más oscura del ciclismo copa las diez mejores registros. Lance Armstrong es el segundo ciclista que más rápido rápido ha pasado por las 21 curvas. El desahuciado nortemericano coronó con 37:36 en 2004, cuando ganó la cronoescalada ubicada en la 16ª etapa de esa edición. La actual generación, devoradora de todos los récords de velocidad, solo ha tenido la posibilidad de ascenderlo en una ocasión, el Tour de 2022. El pelotón consintió la victoria de la fuga, rematada con solvencia por Tom Pidcock. Pogacar y Vingegaard se tomaron una pequeña tregua el día después de la histórica etapa del Col du Granon, y coronaron junto a Thomas en 39 minutos y 8 segundos.
Anteayer, Pogacar citaba los que para él son los tres puertos más icónicos del Tour. El Mont Ventoux, el Tourmalet y el Alpe d´Huez. El año pasado batió el récord de Iban Mayo en el gigante de la Provenza. Este año ha pulverizado el del rey de los Pirineos. Ahora va a por la montaña de los holandeses hollada últimamente por franceses y británicos.
Los aficionados llevan días cogiendo sitio. Con más antelación incluso que otras veces debido a que mañana también acogerá el final de la etapa, aunque se suba por la vertiente de Sarenne. Un jueves de la segunda semana de 2013, se registró en torno a un millón de espectadores. Debido a una «muy alta afluencia» de público, ayer a mediodía se cerró el tráfico de vehículos en la ascensión tradicional, con el asfalto repintado cien veces. El ambiente es carnavalesco. Y peligroso. «Irrespirable», resumió la portada de 'L'Equipe' cuando las bengalas y un enganchón con un espectador provocaron la caída y abandono de Vincenzo Nibali en 2018.
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