En esta guerra, y posiblemente en todas las que vengan, quien domina la conexión domina el combate
3 comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-02-19T13:30:21ZMiguel Jorge
EditorMiguel Jorge
Editor Linkedintwitter1362 publicaciones de Miguel JorgeEn cada gran conflicto bélico o guerra mundial, hubo un momento en que una tecnología aparentemente secundaria cambió las reglas del juego y redefinió lo que significaba tener ventaja. A veces no es el arma más ruidosa, ni más pesada, ni siquiera la más visible, sino la infraestructura invisible que sostiene desde el aire todo lo demás.
Una guerra en las nubes. La invasión de Ucrania ha demostrado que el campo de batalla moderno no solo se mide en kilómetros conquistados o blindados destruidos, sino en megabits por segundo. La conectividad satelital de alta velocidad transformó la forma de combatir al permitir mando, control y coordinación casi instantáneos en cualquier punto del frente.
Eso ha llevado a un reverso tenebroso, porque cuando esa red se corta, no solo se pierde Internet: se pierde visión, sincronización y capacidad de respuesta, y el ejército afectado queda súbitamente desorientado en un entorno donde cada segundo decide puede ser letal.
En Xataka"No esperábamos esto": un dron ucraniano ha revelado un arsenal ruso en un almacén y la sorpresa ha sido mayúscula, los misiles son animalesLa trampa digital. Aprovechando la desesperación de las tropas rusas por recuperar el acceso a Starlink tras el bloqueo geográfico impuesto por Elon Musk en SpaceX, una unidad ucraniana de ciberasalto lanzó una permitió operar drones, coordinar ataques y mantener la logística digitalizada en un frente extendido. Una trampa que posiblemente ha sido pionera en la guerra de Ucrania, pero que a buen seguro será “norma” en conflictos futuros.
Cuando la empresa limitó el acceso únicamente a terminales verificados por Ucrania, Rusia quedó súbitamente privada de un sistema del que también dependía. La interrupción, de hecho, ha ralentizado ofensivas, obligado a volver a vehículos tripulados más vulnerables y generado un caos descrito por voces rusas como un “infierno” operativo. La conectividad dejó de ser un complemento para convertirse en columna vertebral del combate.
Internet satelital como “bomba atómica”. La operación de engaño digital no fue solo una acción táctica brillante, sino la constatación de un arma decisiva que articula todas las demás. Mientras Moscú busca parches tecnológicos y alternativas que el tiempo dirá si son o no improvisadas, Kiev ha demostrado que cortar, manipular o controlar la red puede alterar el equilibrio en el frente más rápido que cualquier ofensiva terrestre.
En la guerra que se licra en Ucrania, y posiblemente en las que vengan en adelante, quien domina la conexión en el espacio, domina el combate.
Imagen | Support Forces of Ukraine Command, Ukraine Defense Ministry