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La lucrativa explosión del fútbol turco

La lucrativa explosión del fútbol turco
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Jugadores como Salah, Greenwood, Leao o Trossard han llegado a la Süper Lig atraídos por la baja carga impositiva de sus contratos

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La lucrativa explosión del fútbol turco

Jugadores como Salah, Greenwood, Leao o Trossard han llegado a la Süper Lig atraídos por la baja carga impositiva de sus contratos

Regala esta noticia Añádenos en Google Salah, Greenwood y Leao, nuevos jugadores del Trabzonspor, el Fenerbahçe y el Galatasaray. (R. C.)

Daniel Panero

31/08/2026 Actualizado a las 13:36h.

El mercado de verano de 2026 será recordado para siempre por el renovado auge del fútbol turco. Estrellas todavía vigentes como Mason Greenwood, Mohamed Salah, ... Leandro Trossard, Rafa Leao, Nathan Aké o Vedat Muriqi han hecho las maletas y han puesto rumbo hacia la Süper Lig turca. Lo han hecho atraídos por un mercado gigante que llena estadios cada fin de semana, pero también por una fiscalidad que les permite cobrar grandes cantidades con las que en muchos casos no pueden competir equipos de la la Liga, la Serie A o la Bundesliga, mucho más exigidos en este aspecto.

El caso de Salah es similar al de Greenwood, un jugador por el que suspiraban varios equipos de las ligas más poderosas del viejo continente y que finalmente llegó al Fenerbahçe después de que el equipo turco desembolsara 39 millones de euros al Olympique de Marsella. La cifra vino acompañada, como no podía ser de otra manera, de un salario estratosférico. El ex del Getafe percibirá en torno a los 10 millones de euros netos, por el cual, el Fenerbahçe deberá pagar previamente alrededor de dos millones de euros en forma de tributos, apenas el 20%.

Esos 10 millones de euros netos harían temblar a cualquiera de los equipos de la Liga española, donde se tributa entre un 45 y un 50% del salario del jugador. Así, un sueldo de 10 millones de euros netos como el de Mason Greenwood le costaría a un equipo español casi 20 'kilos'. Ese es uno de los escollos con los que se ha encontrado la Liga este verano cuando ha salido a buscar talento para reforzar sus plantillas. El crecimiento del fútbol turco llega, además, en mitad de un ecosistema con actores que inflacionan el mercado como la liga saudí o la Premier League, que ha vivido en los últimos años un auge irrefrenable gracias a los contratos de televisión.

El crecimiento de la liga turca no es casual. Es una competición que siempre ha tenido este tipo de cargas impositivas. Hasta el 2019 la retención para los nuevos contratos era de apenas un 15%, un porcentaje que se elevó hasta el 20% ante las críticas por la desigualdad competitiva provocadas por los fichajes de futbolistas extranjeros y el endeudamiento crónico de algunos clubes. Siete años después, esta medida no ha cambiado el impulso de una liga que sigue rompiendo la hucha cada verano para abordar el pago de importantes salarios. Solo hay que ver la delantera de un Galatasaray que apabulla en Turquía con Leroy Sané, Rafa Leao y Victor Oshimen, un tridente impropio para un club que ostenta el puesto 46 en el ranking de la UEFA, o la nueva dupla formada por Greenwood y Vedat Muriqi en el Fenerbahçe después de que el británico firmara, a sus 24 años, 16 goles en la Ligue 1 y el kosovar peleara con Mbappé por el Pichichi tras lograr 23 dianas.

La pasión turca

La baja carga impositiva es la punta de lanza en una liga que goza de muy buena salud económica y social. Hace dos veranos el Galatasaray generó 282 millones de euros en ingresos, el Fenerbahçe firmó 221 y el Besiktas, que es el que va a la zaga, alcanzó 150 millones. Son cifras que hablan a las claras de tres fenómenos que cuentan con un importante respaldo social que les permite llenar estadios de 52.000 espectadores, 50.500 o 42.600, respectivamente, y alcanzar lucrativos patrocinios y acuerdos de explotación comercial. El fútbol turco crece, pero lo hace con distintas herramientas.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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