La mascletá de este martes de las Fallas de Valencia, la decimosexta del ciclo fallero, a cargo de la Pirotecnia Mediterráneo de Vilamarxant (Valencia), ha roto los cristales de la oficina de turismo del Ayuntamiento, cuya fachada da a la plaza donde tiene lugar el disparo.
Fuentes municipales han informado de la rotura de varios cristales de la puerta de esa oficina tras el disparo de hoy en el que han quedado 230 kilos de material pirotécnico durante siete minutos y medios.
El ritmo, la duración y la potencia de la decimosexta mascletà disparada en estas Fallas 2026 de Valencia, a cargo de Pirotecnia Mediterráneo, ha llevado a una catarsis colectiva a una abarrotada y primaveral plaza del Ayuntamiento e incluso ha hecho saltar las lágrimas a muchos asistentes.
La pirotecnia de Vilamarxant (Valencia), que lleva una década disparando en las Fallas de València, ha quemado 230 kilos de material pirotécnico en siete minutos y medio que ha dejado en shock y "aturdidos" a los invitados al balcón consistorial, que no han escatimado calificativos para describirla: desde "salvajada" a "animalada", pasando por "barbaridad", "brutal" o "una locura".
Cristales rotos de la oficina de Turismo.El gerente de Pirotecnia Mediterráneo, Toni García, ha explicado en el balcón, tras recibir una prolongada ovación en reconocimiento a su trabajo en la conocida como 'catedral de la pólvora', que están "en el límite pero con control: la gente cuando viene ya sabe que va a ver una mascletà potente".
"Y así ha sido, ha tenido potencia desde el principio, un inicio con ritmo y diferentes sonidos pero la gente espera lo que yo también espero, el terremoto, y ha salido muy bien, muy bonito, muy rotundo y la gente iba llorando de verdad", ha resaltado ante los medios tras esta antepenúltima mascletà del ciclo oficial fallero.
García ha reconocido que eso es lo que buscaban: "Despertar el sentimiento en el público y que se vayan satisfechos", y ha apuntado que "ha sido una catarsis colectiva".
"Llevamos diez años viniendo aquí y yo creo que el terremoto me ha superado hasta a mí, ha sido uno de los más fuertes que he disparado pero estaba todo controlado. Lo más difícil es dirigir el final porque ya prácticamente la cabeza y los oídos no aguantan y tienes que ir un poco a ciegas. Cierro los ojos y ya está", según García.
El también diseñador del disparo de este martes ha asegurado que en la calle le han dicho al acabar desde "maestro" a que es "el puto amo" e incluso algunos le "insultaban por no poder expresarse de otra manera".
Entre los expertos que ven la mascletà se ha destacado que el arrebato aéreo final ha sido "hermético, algo difícil de conseguir en pirotecnia".
Cruz Roja ha informado que en el disparo de este martes han realizado 57 asistencias, de las que 22 han sido lipotimias, y cinco personas han tenido que ser evacuadas a centros hospitalarios por diferentes causas