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La mejor educación que pueda pagar

La mejor educación que pueda pagar
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'Altas capacidades' es una aguda sátira de Víctor García León y Borja Cobeaga sobre las ansias de ascenso social de unos padres sin mucha cabeza

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Marian Álvarez, Israel Elejalde y el pequeño Suso Nanclares. La mejor educación que pueda pagar

'Altas capacidades' es una aguda sátira de Víctor García León y Borja Cobeaga sobre las ansias de ascenso social de unos padres sin mucha cabeza

Oskar Belategui

Bilbao

Jueves, 26 de marzo 2026, 15:55 | Actualizado 16:58h.

... por 'Los domingos'. Unos sicarios habían asesinado a un hombre a las puertas de un elitista colegio de Madrid. Un narcotraficante, porque también ellos quieren la mejor educación para sus hijos. «Ella pensó en las contradicciones y aspiraciones de la clase media y la clase alta», explica el director Víctor García León. «Gente que va a un colegio privado pero no lo puede pagar y otra que va a un colegio público pero siente que maleduca a sus hijos y aspira a otra cosa».

Tráiler de 'Altas capacidades'.

Presentada a concurso en el Festival de Málaga, 'Altas capacidades' es una sátira protagonizada por una pareja de clase media –contable de una revista ella, empleado de banca él–, que tienen un único hijo en cuarto de Primaria. Marian Álvarez e Israel Elejalde no se esfuerzan en dotar de simpatía o carisma a este matrimonio sin mucha cabeza, que se repite a sí mismo que su chaval es sensible, especial, cuando la realidad es que más bien parece un pequeño patán pegado al móvil, que enseña sus partes íntimas a sus compañeros. Los padres se preocupan mucho por él, pero curiosamente apenas le hablan en toda la película.

La oportunidad de cambiar el centro público donde aguantan a su vástago por un colegio privado laico al que solo van hijos de ricos, entre ellos el de un narco colombiano asesinado a las puertas del centro, trastocará su vida y les someterá a una serie de humillaciones a cargo del jefe del marido, un pijo clasista, racista y cocainómano que trata con condescendencia a sus subordinados y con el que Juan Diego Botto roba todas sus escenas.

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Juan Diego Botto e Israel Elejalde en 'Altas capacidades'.

«Cuando escoges el colegio de tus hijos les pones un punto de partida. Decides quiénes van a ser sus amigos y sus parejas. De alguna manera, a qué universidad van a ir y a qué trabajo se van a dedicar. Meterles en un colegio privado significa intentar colocarlos en un estado social», establece Víctor García León.

De la misma manera que el coche simboliza el estatus de una familia, un centro privado que cuesta miles de euros al año asegura el círculo de amistades de nuestros hijos. ¿De verdad queremos lo mejor para ellos o aspiramos a dar un salto en la escala social? Como ironiza Borja Cobeaga, «el colegio es la primera puerta giratoria». El director de 'Más pena que gloria' y la serie 'Vota Juan' practica un humor que juega a la incomodidad. Esta pareja en la que nos podemos reconocer provoca vergüenza ajena y resulta patética en su intento de formar parte de un mundo al que no pertenece. Quizás en el tramo central del filme desaparecen las agudas observaciones sobre el mundo educativo –conversaciones entre padres, los cumpleaños en el parque de bolas, los chats– y el ansia de ascenso social de los padres centra el relato, pero 'Altas capacidades' es una de las pocas comedias adultas españolas que mira a su alrededor con inteligencia y mala leche.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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