Un grupo de jóvenes, en las naves de el Polígono de El Tarajal. Laura Garófano
Reportajes La muerte de un invasor con diabetes y la huida de otro con varicela, últimos síntomas de la crisis sanitaria en CeutaEl Colegio de Médicos alerta que aunque las vacunaciones han empezado, para la varicela, altamente contagiosa, se necesitan dos dosis.
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Laura Garófano Ceuta Publicada 4 septiembre 2026 06:30hEl último síntoma no ha sido un termómetro marcando temperatura. Fue un cuerpo de 17 años tendido en una litera del centro de menores La Esperanza, en Ceuta.
El anterior fue una huida en el Hospital Universitario. Otro joven de 19 años, también llegado a la ciudad entre el 30 y el 31 de julio, con una varicela activa y que se encontraba en aislamiento, se esfumó el pasado miércoles de la planta médica 2.
El diagnóstico de Ceuta no es solo una invasión, o el eufemismo de llamarlo crisis migratoria; tampoco es sólo una crisis política nacional e internacional. Es también una crisis humanitaria, y por ende, sanitaria.
La muerte de ese menor migrante con diabetes severa en un centro de acogida de Ceuta ocurrió ayer por la mañana.
Preliminarmente, se debe a una hipoglucemia severa derivada de una diabetes tipo I que, según las autoridades, estaba siendo monitorizada desde su llegada a la Ciudad Autónoma.
Aunque recibía seguimiento médico y era insulino-dependiente, los primeros indicios apuntan a un descontrol glucémico que podría haber sido fatal.
Por otro lado, la huida de un paciente con varicela contagiosa del hospital ceutí el 2 de septiembre ha exacerbado la percepción de colapso sanitario y riesgo epidemiológico en la ciudad autónoma.
Fernando Simón viaja a Ceuta para "colaborar en la vigilancia y control" de la salud pública en plena la crisis migratoriaEl joven, de 19 años y en situación irregular, abandonó el centro hospitalario antes de completar el aislamiento obligatorio, alegando la necesidad de obtener un informe médico para tramitar su documentación en el CETI.
Este episodio se suma a los tres casos confirmados de tuberculosis (uno cerebral, no contagioso) y a los casos de varicela que Sanidad investiga desde agosto.
Aunque la ministra Mónica García ha insistido en que “los migrantes no traen enfermedades” y que el verdadero vector de contagio es el hacinamiento en los centros de acogida.
"Lo único que se ha hecho es suprimir a los sanitarios los días de asuntos propios", explica a este periódico José Enrique Roviralta, presidente del Colegio de Médicos de Ceuta.
Porque desde el principio "solicitamos la activación del Plan de Contingencia de Catástrofes y que se contactara con Sanidad Militar, que es capaz de montar un hospital de campaña en muy poco tiempo".
Pese a la negación inicial, días después la Comisión de Salud Pública, dependiente del Ministerio acordó el envío urgente de 45.000 vacunas (15.000 de triple vírica, 10.000 de difteria-tétanos, 10.000 de varicela y 10.000 de polio) para prevenir brotes infecciosos entre la población migrante y local.
El caso del joven con varicela preocupa especialmente. "Porque aunque ya se ha empezado a vacunar, en el caso de la varicela son dos dosis, hay muchos migrantes que no están filiados, que eluden los controles y que están hacinados en sitios insalubres. Si es que no saben ni cuántos son".
Domínguez, médico en Ceuta y voluntario: "La crisis sanitaria se está cronificando, aparecerán pacientes más graves"Así, "un contagio de varicela en adultos, no tratados, puede derivar en neumonías severas o puede causar sordera, entre otras cosas".
Ceuta, con una población de apenas 85.000 habitantes, ha visto multiplicarse por diez su demanda asistencial en menos de un mes, saturando centros de menores y dispositivos de acogida temporal. Y también las urgencias.
Los profesionales sanitarios denuncian falta de recursos, turnos interminables y dificultades para garantizar el seguimiento de enfermedades crónicas en un entorno de caos logístico.
El Ministerio de Sanidad, asevera, "siempre está minimizando, pero la realidad es que no conocen a la población. Esta situación supera al propio Ministerio. Y ya con el Mando Único no pueden eludir responsabilidades".
Por ejemplo, "hay únicamente 6 médicos en Urgencias", el único lugar al que pueden acudir los migrantes para recibir asistencia.
"El resultado es que los tenemos hacinados en la puerta de las urgencias hospitalarias, y cuando se les llama pasan a la zona común y desde ahí se les somete al triaje".
Además, es imposible hacerles "un seguimiento. Porque en su situación está claro que no tienen médico de cabecera".
Entre las enfermedades que se han encontrado figuran sarna, tuberculosis, sífilis, gonorrea, "además de síntomas febriles. Así, a los que vemos con varicela, o fiebre, los ingresamos".
Además, sostiene Roviralta, "un enfermo de varicela puede contagiar a 50, porque no están vacunados. Y este hospital no está capacitado para aislar a 50. Sería el colapso".
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