PSOE y Sumar acuerdan que el nuevo decreto de vivienda incluya la prórroga. Europa Press
Observatorio de la vivienda La nueva prórroga del alquiler agravaría aún más la falta de oferta en el mercado al bloquear viviendas hasta 2030La medida planteada permitiría ampliar hasta dos años los contratos.
Podrá beneficiar a cerca de cuatro millones de personas.
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Sara Carrasco Publicada 23 julio 2026 02:40h Las clavesLas claves Generado con IA
La falta de oferta sigue siendo el principal problema del mercado del alquiler. Una situación que podría agravarse si el Congreso aprueba la nueva prórroga extraordinaria acordada por PSOE y Sumar.
La medida, incluida en el borrador del nuevo decreto de vivienda, permitiría ampliar hasta dos años los contratos de alquiler que finalicen antes del 30 de junio de 2028.
Eso retrasaría el regreso de parte de esas viviendas al mercado inmobiliario hasta 2030 y reduciría el ritmo al que nuevos pisos quedan disponibles para alquilar.
Muere el secretario de Estado de Vivienda, David Lucas, a los 58 años de edadNo obstante, por ahora todo es una posibilidad. Este mismo decreto ya fue rechazado por el Congreso en su anterior tramitación y, a la espera de que se conozca el texto definitivo y los apoyos con los que contará el Gobierno, su futuro parlamentario sigue siendo incierto.
La iniciativa llega en un momento de fuerte presión sobre el sector del alquiler.
El nuevo decreto de vivienda incluirá una prórroga de los alquileres hasta julio de 2028.
La escasez de viviendas disponibles limita las opciones para quienes buscan casa y mantiene los precios en sus niveles más elevados.
Encontrar una vivienda que se ajuste al presupuesto resulta cada vez más complicado y los expertos coinciden en que el principal problema no es la falta de demanda, sino el reducido número de inmuebles disponibles para alquilar.
Las hipotecas sobre viviendas caen un 0,1% en mayo y rompen una racha de 22 meses al alzaSegún datos de la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI), el 21,9% de los propietarios ha abandonado el mercado del alquiler residencial de larga duración durante el último año.
Una evolución que, según el sector, refleja la pérdida progresiva de oferta en un mercado ya tensionado.
En ese contexto, una prórroga que mantenga ocupadas las viviendas durante más tiempo puede tener efectos sobre la oferta.
Menos rotación
La oferta de vivienda en alquiler depende de la renovación constante de los contratos. Cada vez que uno termina, esa vivienda vuelve a estar disponible para un nuevo arrendatario o para su venta por parte del propietario.
Esa rotación permite que nuevos hogares accedan a la oferta existente. Sin embargo, ahora, la nueva prórroga modificaría ese calendario.
Los contratos que finalicen entre el 21 de marzo de 2026 y el 30 de junio de 2028 podrán ampliarse durante un máximo de dos años.
Por lo que, si el inquilino se acoge a esa posibilidad, el inmueble permanecerá ocupado y su regreso al mercado se retrasará.
La crisis de acceso a la vivienda retrasa la emancipación: la edad media del inquilino sube un 15% y alcanza ya los 36,2 añosSegún Sumar, la medida podrá beneficiar a cerca de cuatro millones de personas y a un millón y medio de hogares.
Un dato que refleja el volumen potencial de contratos que podrían acogerse a la prórroga, aunque no implica que todos lo hagan.
Más estabilidad
Según detalla el Ejecutivo, el objetivo de la medida es ofrecer mayor estabilidad a quienes ya viven de alquiler.
El Gobierno pretende evitar que miles de hogares tengan que buscar una nueva vivienda al finalizar su contrato en un mercado marcado por la escasez de oferta y los elevados precios.
Sin embargo, desde la Federación de Asociaciones de Empresas Inmobiliarias (FADEI), aseguran que "la medida supone, una vez más, una intromisión en la propiedad privada, ya que se pretende modificar de forma unilateral unos contratos de alquiler que han sido pactados libremente entre las partes".
Miguel Ángel Gómez, presidente de la patronal inmobiliaria española, explica que "se trata de una medida muy electoralista, pues al final, sólo se está teniendo en cuenta una parte del problema, no es una medida que beneficie al conjunto de la sociedad".
El récord del precio de la vivienda pasa factura a las familias: hace falta un sueldo de 2.000€ sólo para la hipotecaUna valoración que comparte también la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI).
Su presidente, José María Alfaro, considera que el principal reto pasa por aumentar la oferta de vivienda en alquiler y advierte de que las medidas que incrementan la incertidumbre de los propietarios pueden acabar reduciendo aún más el número de inmuebles disponibles y mantener la presión sobre los precios.
La compraventa de viviendas acentúa su caída en mayo al 7,3% interanual y suma cinco meses a la bajaY es que aunque la medida pretende dar estabilidad, tal y como explica Miguel Ángel Gómez, muchos arrendadores "pueden necesitar recuperar ese inmueble para venderlo, comprar otra vivienda, pagar la pensión de alimentos de sus hijos, hacer frente a una deuda o costear la residencia de sus padres".
Unas necesidades que, a su juicio, la prórroga no tiene en cuenta, ya que sólo prevalecen las del inquilino, por lo que aumenta la inseguridad jurídica de los propietarios.
Esto, añade, puede desincentivar que nuevas viviendas salgan al mercado del alquiler y agravar aún más la escasez de oferta que ya sufre el sector.
Otras medidas del borrador
Más allá de la prórroga extraordinaria, el borrador incorpora otras modificaciones relacionadas con el mercado del alquiler.
Entre ellas figura una regulación específica del alquiler de temporada y del alquiler por habitaciones para evitar un uso fraudulento de estas modalidades como vía para eludir la normativa del alquiler de vivienda habitual y los límites de precios en las zonas tensionadas.
El texto también plantea elevar hasta el 21% el IVA de las viviendas de uso turístico y endurecer el régimen sancionador sobre su publicidad en las plataformas digitales.
Según Sumar, el objetivo es desincentivar el alquiler turístico y aumentar la oferta de vivienda destinada al alquiler habitual.