JD Vance y la segunda dama Usha Vance visitan el lugar del descarrilamiento de un tren ocurrido en 2023 en East Palestine, Ohio. Rebecca Droke Reuters
EEUU La nueva vida de JD Vance: una finca de lujo, un gallinero de 120.000$ y un helicóptero para llevar a su hijo a clases de golfLos cambios coinciden con la llegada de su cuarto hijo, el primero nacido durante el mandato de un vicepresidente desde 1870.
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Itziar Nodal Corresponsal en EEUU Publicada 27 julio 2026 02:46h Las clavesLas claves Generado con IA
Una residencia oficial de 33 habitaciones, piscina climatizada y jacuzzi no es suficiente para JD Vance. El vicepresidente de Donald Trump acaba de alquilar otras dos casas en una finca de 200 hectáreas, en Middleburg, el refugio de las élites de Virginia.
Su nueva vida ha llegado acompañada de convoyes de todoterrenos, varios viajes en helicóptero y un creciente malestar entre sus escoltas por sus desplazamientos de última hora.
El más extravagante: intentar utilizar el Marine Two —que cuesta operarlo casi 25.000 dólares por hora— para acudir con su hijo a una clase de golf.
JD Vance busca la redención en Irán tras una semana de crisis interna con MAGA, dilemas religiosos y fracasos políticosLa mudanza coincide con la ampliación de la familia. Usha Vance dio a luz el pasado domingo a Alec Neel, el cuarto hijo del matrimonio y el primer hijo nacido durante el mandato de un vicepresidente estadounidense desde 1870.
Los Vance son ahora seis y su entorno presenta la finca como un lugar donde los menores tendrán más espacio y privacidad.
Middleburg está a una hora de Washington y apenas cuenta con 750 habitantes y un semáforo. Es uno de los refugios tradicionales de las élites estadounidenses: John y Jackie Kennedy construyeron allí la finca Wexford y Robert Duvall vivió durante décadas en la zona.
Hoy pueden comprarse 50 gramos de caviar por 200 dólares o dormir por 1.100 la noche en una suite del Salamander Resort, situado junto a la nueva residencia de la familia.
Wolver Hill Farm tiene cuatro viviendas y cerca de 200 hectáreas dedicadas históricamente a la cría de caballos. La casa principal, construida en 1920, está clasificada oficialmente como una propiedad de lujo: ronda los 800 metros cuadrados y cuenta con seis baños completos y siete chimeneas.
Charles Chuck Kuhn compró el conjunto por 8,5 millones de dólares a finales de 2020 y ahora Vance alquilará dos de las casas que lo componen.
El alquiler no está exento de polémica. Kuhn fundó JK Moving Services, una empresa que ha trabajado para varios presidentes, y es uno de los grandes promotores de centros de datos de Virginia, un sector impulsado por la Administración Trump con el apoyo de Vance.
JD Vance acompaña en el Despacho Oval a Donald Trump durante un encuentro con Benjamin Netanyahu. Elizabeth Frantz Reuters
Como la renta no se ha hecho pública, el acuerdo ha alimentado las sospechas de que el vicepresidente podría estar pagando muy por debajo del precio habitual, aunque su abogado lo niega tajantemente.
Su llegada tampoco ha sido recibida por todos por igual y ya ha alterado la tranquilidad que caracteriza a la localidad. Una de las vecinas del pueblo afirma haber visto un convoy de 50 todoterrenos negros, algo que, sin confirmar el número, también comentó el alcalde.
La presencia continua del Servicio Secreto supondrá un cambio considerable para un pueblo atendido por apenas siete policías.
Algunos comerciantes celebran la publicidad; otros vecinos temen cortes de tráfico, controles continuos y helicópteros cuyo ruido impida incluso ventilar sus viviendas.
Lujos
Los Vance no abandonarán Number One Observatory Circle, su residencia oficial en Washington. El Congreso habilitó la casa en 1974 porque proteger por separado el domicilio privado de cada vicepresidente resultaba demasiado caro.
Más de medio siglo después, el alquiler de una segunda residencia a una hora de la capital exige otro dispositivo de agentes, vehículos y comunicaciones, cuyo coste para las arcas públicas no se ha hecho público.
JD Vance, sobre la vida inteligente fuera de la Tierra y los ovnis: "No creo que sean extraterrestres, sino demonios"La familia ya había añadido una extravagancia a su domicilio oficial: un gallinero victoriano valorado en 120.000 dólares.
La construcción, donada por la empresa que la fabricó, tiene una torreta y un tejado de pizarra falsa para imitar la arquitectura de la mansión. En su interior viven una docena de gallinas.
El nuevo domicilio también ha agravado el malestar dentro de su equipo de protección.
Tres fuentes familiarizadas con el dispositivo aseguran que algunos agentes están cansados de los frecuentes cambios de planes de la familia. Sus desplazamientos off the record —conocidos internamente como OTR— obligan a modificar turnos, cancelar descansos e inspeccionar nuevos lugares con muy poca antelación.
JD Vance durante una visita a la 128.ª Ala de Repostaje Aéreo de la Guardia Nacional Aérea de Wisconsin en el Aeropuerto Milwaukee Mitchell. Mark Schiefelbein Reuters
Los Vance ya realizaron varios viajes en helicóptero a Middleburg mientras buscaban la finca.
La irritación ha llegado hasta el punto de que algunos agentes han fabricado monedas y pegatinas del "Bobcat OTR Survivors Club", en referencia al nombre en clave del vicepresidente.
El diseño muestra la cabeza de un lince y lleva el lema "Advance. OTR. Repeat": preparar el dispositivo, improvisar el viaje y volver a empezar.
La petición más insólita se produjo hace apenas unos días.
Vance pretendía viajar con uno de sus hijos en un helicóptero de los Marines hasta Joint Base Andrews, donde el niño tenía una clase de golf. El vuelo fue cancelado por las tormentas y el fuerte viento, pero habría costado casi 25.000 dólares por hora y requerido la autorización de la Oficina Militar de la Casa Blanca.
La oficina de Vance, por su parte, ha defendido la petición alegando que el helicóptero habría evitado desplegar un convoy por carretera y permitido que la actividad se desarrollara dentro de una base militar, un recinto más fácil de proteger.
Vance choca con Netanyahu por arrastrar a Trump a la guerra y se perfila como el negociador de EEUU con los líderes iraníesSin embargo, antiguos y actuales responsables del Servicio Secreto consideran excepcional movilizar una aeronave militar para una clase de golf y recuerdan que los hijos de anteriores vicepresidentes acudían normalmente en coche a sus actividades privadas.
La dirección del cuerpo ha tratado de rebajar la controversia y sostiene que los cambios de horario y las peticiones de última hora forman parte del trabajo de los agentes destinados a proteger a un alto cargo.
El libro sobre su familia obrera que le hizo millonario
La nueva vida de Vance contrasta con la historia que lo convirtió en una figura nacional.
Creció en Middletown, una ciudad industrial de Ohio, dentro de una familia con raíces en una de las zonas rurales más empobrecidas de Kentucky. En Hillbilly Elegy, publicado en 2016, relató las adicciones de su madre, la violencia familiar y el declive de las comunidades obreras blancas.
El libro se convirtió en un superventas, fue adaptado al cine por Netflix y transformó a Vance en portavoz de una América que se sentía abandonada por las élites.
Esa notoriedad le abrió las puertas de los medios, del capital riesgo y de las grandes fortunas conservadoras. Con el respaldo del multimillonario Peter Thiel, creó su propia firma de inversiones, llegó al Senado y terminó convirtiéndose en vicepresidente.
Su última declaración financiera permite medir el resultado de ese ascenso.
El año pasado ingresó alrededor siete millones y medio de dólares, entre uno y cinco procedentes de los derechos de autor de su libro. Además, posee unos 500.000 dólares en bitcoins, inversiones bursátiles y una vivienda en Washington que le proporciona una renta elevada.
La nueva obsesión de Trump: regalar zapatos de 145 dólares a sus hombres de confianza... aunque no sean de su tallaEn la trayectoria de Vance, la pobreza ha sido algo más que un origen: ha sido un activo. La convirtió en un libro, el libro en fortuna y la fortuna en poder.
Middletown y Middleburg comparten las seis primeras letras. Todo lo demás las separa. Entre ambas caben mucha ambición, un multimillonario y la vicepresidencia del país más poderoso del mundo.