Vivimos en un momento donde la gente no para de complementar su nutrición con magnesio, colágeno, vitaminas y más. Pero en los últimos meses seguramente te hayas topado con los famosos 'péptidos', un compuesto que ha cogido bastante fuerza en el mundo de la cosmética bajo la tendencia denominada looksmaxxing y también en el de la musculación. Pero... ¿Tienen algún aval científico?
Qué son los péptidos. En términos biológicos, los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos que actúan como los bloques de construcción de las proteínas, como el colágeno, la elastina y la queratina. De forma natural están en nuestro organismo a partir de la proteína que administramos en nuestra dieta, y que el cuerpo usa como ladrillos para construir los elementos de la piel, del músculo, del sistema inmunológico y muchísimas más funciones.
Pero esto es algo que ha pasado de la biología natural al campo de la cosmética y la nutricosmética, ya que se ha podido ver que al aplicar estos péptidos sobre la piel, actúan como "mensajeros" que engañan al cuerpo haciéndole creer que ha perdido colágeno, estimulando su producción. De esta forma se promete un efecto antiarrugas.
En Xataka
La ciencia de la nutrición cada vez tiene algo más claro: no es tan importante "qué" desayunamos sino a qué hora lo hacemos
Qué dice la ciencia. A diferencia de muchos "complementos milagro" que inundan internet, los péptidos tópicos y orales sí cuentan con un respaldo científico robusto, aunque, como siempre, hay que tener en cuenta que no se debe esperar un milagro asombroso al aplicárselos.
Entre uno de los estudios más representativos tenemos el de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) que analizó el efecto de los péptidos biomiméticos en pacientes de entre 40 y 70 años. Aquí se vio que, tras cuatro sesiones, las biopsias confirmaron cambios reales en la piel al haber una mayor proliferación de colágeno y elastina.
Hay más. Ensayos clínicos con activos como Matrixyl en 93 personas mostraron también una reducción notable de las líneas finas tras 12 semanas de uso, y también suplementos de péptidos de colágeno como Peptan han demostrado en ensayos clínicos ser capaces de reducir las arrugas alrededor de los ojos en un 13% y los poros en un 57%.
El lado oscuro. Cuando esto se vuelve una obsesión, es cuando comienzan los problemas, y nuevamente las redes sociales han sido un detonante. Aquí TikTok o Instagram ha provocado que estalle una tendencia como conocida como looksmaxxing, que en español se podría traducir como 'maximizar la apariencia'. Y no es más que una subcultura, predominante en los hombres más jóvenes, que quiere optimizar su atractivo físico al máximo.
Mientras que el softmaxxing incluye rutinas de gimnasio, cortes de pelo y una skincare intensa, la vertiente más extrema ha popularizado el uso de péptidos inyectables. De repente, no es raro ver vídeos de creadores de contenido enseñando neveras repletas de viales que prometen pieles ultraluminosas, recuperación muscular instantánea, pérdida de grasa extrema o mandíbulas hiperdefinidas.
Y es un peligro. El gran problema de estos inyectables es que a menudo no están regulados, y se recurre a internet para comprarlos gracias a los vacíos legales que dan los productos en investigación o no aptos para el consumo humano. Aquí diferentes organizaciones han lanzado alertas en las que se avisa que usar productos que no han sido autorizados por las agencias responsables puede provocar riesgos graves como infecciones, abscesos o incluso necrosis tisular.
Un atajo de gimnasio. Más allá de querer maximizar la belleza y reducir la cantidad de arrugas, en el mundo del culturismo los péptidos han irrumpido con fuerza presentándose como una alternativa moderna a los clásicos esteroides. De esta manera no es raro escuchar hablar de BPC-157, TB-500 o CJC-1295 que son péptidos que prometen grandes resultados estéticos.
Sus promesas. BPC-157 o TB-500 han sido bautizados como 'péptidos curativos' debido a la gran fama que han cogido al prometer regeneración de tendones, ligamentos o desgarros musculares en tiempo récord. Otro grupo popular son los secretogogos como CJC-1295 que estimulan la glándula pituitaria para que produzca la hormona de crecimiento de manera 'natural' por lo que se potencia el crecimiento muscular y la quema de grasa de manera mucho más rápida que inyectando directamente la hormona.
En Xataka
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Sus problemas. El problema en el ámbito de la musculación es el mismo que en el campo estético, pero multiplicando las dosis. Aquí la ciencia apunta que aunque es cierto que el BPC-157 puede 'curar' tejidos, de momento no ha sido aprobado por la EMA o la FDA para este uso porque faltan estudios que avalen su seguridad y la dosis recomendada de toma.
Además, jugar con los niveles hormonales no sale gratis, y sin ir más lejos, potenciar la liberación de la hormona de crecimiento para tener más músculo aumenta los niveles de IGF-1. Y esto a largo plazo puede provocar resistencia a la insulina y, por ende, abrir la puerta a una diabetes de tipo 2 en varios años. Es por ello que la recomendación siempre es evitar su consumo sin supervisión médica y lógicamente si no han sido aprobados por las agencias responsables de control del medicamento.
Imágenes | Norbert Buduczki
En Xataka | Magnesio, creatina, colágeno: estamos metiéndonos suplementos por encima de lo que la ciencia cree útil
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La noticia
La obsesión por los péptidos: del milagro antiedad con aval científico al peligroso mundo del 'looksmaxxing' inyectable
fue publicada originalmente en
Xataka
por
José A. Lizana
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La obsesión por los péptidos: del milagro antiedad con aval científico al peligroso mundo del 'looksmaxxing' inyectable
El peligro de los péptidos radica en inyectárselos sin el aval de la EMA o la FDA
Vivimos en un momento donde la gente no para de complementar su nutrición con magnesio, colágeno, vitaminas y más. Pero en los últimos meses seguramente te hayas topado con los famosos 'péptidos', un compuesto que ha cogido bastante fuerza en el mundo de la cosmética bajo la tendencia denominada looksmaxxing y también en el de la musculación. Pero... ¿Tienen algún aval científico?
Qué son los péptidos. En términos biológicos, los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos que actúan como los bloques de construcción de las proteínas, como el colágeno, la elastina y la queratina. De forma natural están en nuestro organismo a partir de la proteína que administramos en nuestra dieta, y que el cuerpo usa como ladrillos para construir los elementos de la piel, del músculo, del sistema inmunológico y muchísimas más funciones.
Pero esto es algo que ha pasado de la biología natural al campo de la cosmética y la nutricosmética, ya que se ha podido ver que al aplicar estos péptidos sobre la piel, actúan como "mensajeros" que engañan al cuerpo haciéndole creer que ha perdido colágeno, estimulando su producción. De esta forma se promete un efecto antiarrugas.
Qué dice la ciencia. A diferencia de muchos "complementos milagro" que inundan internet, los péptidos tópicos y orales sí cuentan con un respaldo científico robusto, aunque, como siempre, hay que tener en cuenta que no se debe esperar un milagro asombroso al aplicárselos.
Entre uno de los estudios más representativos tenemos el de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) que analizó el efecto de los péptidos biomiméticos en pacientes de entre 40 y 70 años. Aquí se vio que, tras cuatro sesiones, las biopsias confirmaron cambios reales en la piel al haber una mayor proliferación de colágeno y elastina.
Hay más. Ensayos clínicos con activos como Matrixyl en 93 personas mostraron también una reducción notable de las líneas finas tras 12 semanas de uso, y también suplementos de péptidos de colágeno como Peptan han demostrado en ensayos clínicos ser capaces de reducir las arrugas alrededor de los ojos en un 13% y los poros en un 57%.
El lado oscuro. Cuando esto se vuelve una obsesión, es cuando comienzan los problemas, y nuevamente las redes sociales han sido un detonante. Aquí TikTok o Instagram ha provocado que estalle una tendencia como conocida como looksmaxxing, que en español se podría traducir como 'maximizar la apariencia'. Y no es más que una subcultura, predominante en los hombres más jóvenes, que quiere optimizar su atractivo físico al máximo.
Mientras que el softmaxxing incluye rutinas de gimnasio, cortes de pelo y una skincare intensa, la vertiente más extrema ha popularizado el uso de péptidos inyectables. De repente, no es raro ver vídeos de creadores de contenido enseñando neveras repletas de viales que prometen pieles ultraluminosas, recuperación muscular instantánea, pérdida de grasa extrema o mandíbulas hiperdefinidas.
Y es un peligro. El gran problema de estos inyectables es que a menudo no están regulados, y se recurre a internet para comprarlos gracias a los vacíos legales que dan los productos en investigación o no aptos para el consumo humano. Aquí diferentes organizaciones han lanzado alertas en las que se avisa que usar productos que no han sido autorizados por las agencias responsables puede provocar riesgos graves como infecciones, abscesos o incluso necrosis tisular.
Un atajo de gimnasio. Más allá de querer maximizar la belleza y reducir la cantidad de arrugas, en el mundo del culturismo los péptidos han irrumpido con fuerza presentándose como una alternativa moderna a los clásicos esteroides. De esta manera no es raro escuchar hablar de BPC-157, TB-500 o CJC-1295 que son péptidos que prometen grandes resultados estéticos.
Sus promesas. BPC-157 o TB-500 han sido bautizados como 'péptidos curativos' debido a la gran fama que han cogido al prometer regeneración de tendones, ligamentos o desgarros musculares en tiempo récord. Otro grupo popular son los secretogogos como CJC-1295 que estimulan la glándula pituitaria para que produzca la hormona de crecimiento de manera 'natural' por lo que se potencia el crecimiento muscular y la quema de grasa de manera mucho más rápida que inyectando directamente la hormona.
Sus problemas. El problema en el ámbito de la musculación es el mismo que en el campo estético, pero multiplicando las dosis. Aquí la ciencia apunta que aunque es cierto que el BPC-157 puede 'curar' tejidos, de momento no ha sido aprobado por la EMA o la FDA para este uso porque faltan estudios que avalen su seguridad y la dosis recomendada de toma.
Además, jugar con los niveles hormonales no sale gratis, y sin ir más lejos, potenciar la liberación de la hormona de crecimiento para tener más músculo aumenta los niveles de IGF-1. Y esto a largo plazo puede provocar resistencia a la insulina y, por ende, abrir la puerta a una diabetes de tipo 2 en varios años. Es por ello que la recomendación siempre es evitar su consumo sin supervisión médica y lógicamente si no han sido aprobados por las agencias responsables de control del medicamento.