Rusia intensifica los controles sanitarios en los hospitales y los vuelos desde la región afectada para evitar una epidemia
Regala esta noticia Añádenos en Google Aislamiento en un hospital ruso para prevenir posibles contagios durante el Covid-19. (AFP) 06/10/2026 Actualizado a las 20:22h.Vuelo de la región siberiana de Irkutsk a Moscú. Antes de partir hacia la capital rusa, los pasajeros son sometidos a un control sanitario. Trabajadores ... médicos con mascarillas les graban en vídeo y les comunican que a su llegada se les harán controles de temperatura. Una escena que parece de la pandemia de Covid-19 en 2020, pero es del lunes por la noche.
La Unión Europea y EE UU siguen atentos a cualquier incidencia, y molestos por la escasa transparencia de Rusia. El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, instó a Moscú a «compartir más información con el mundo», ya que la que ha proporcionado es bastante «limitada». «Cuanto más podamos saber sobre lo ocurrido, mejor preparados estaremos todos para responder. Quizá no haya nada de qué preocuparse. Quizá sea algo más grave de lo que pensábamos. No lo sabemos», advirtió el secretario de Estado.
La Organización Mundial de la Salud especificó, por su parte, que «el riesgo es moderado a bajo para Irkutsk, bajo para la Federación de Rusia en su conjunto y muy bajo para la región europea». El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades evitó hacer valoraciones, aunque avisó que la transmisión necesita un «contacto estrecho y prolongado» con una persona infectada que ya presenta síntomas.
Los medios locales informaban ayer que algunos hospitales de maternidad de Irkutsk también habían activado protocolos de seguridad estrictos. Solo pacientes embarazadas tienen permitido el acceso y, antes de eso, tanto a ellas como al personal sanitario se les toma la temperatura y hacen análisis de la lengua. La bloguera Ulyana Gavryunina explicó que a ella le entregaron un cuestionario sobre sus viajes recientes, posibles síntomas o contactos con enfermos. Ese hospital, como otros, impone el uso de mascarillas por una «infección no especificada».
Las autoridades aislaron a casi 200 personas que habían estado en contacto con la fallecida, pero la OMS ha confirmado que ninguna padece síntomas. Shipilova no sufría ningún problema de salud adicional antes de infectarse. La enfermedad tiene dos variantes. La más letal es la bubónica, que hincha los ganglios linfáticos y es de difícil contagio entre humanos. La otra es la neumónica, que afecta a los pulmones y se transmite más fácilmente. La fallecida sufrió síntomas propios de la segunda, aunque la comisión de expertos que analizó su caso ha atribuido el fallecimiento a una neumonía de «etiología indeterminada».
La teoría que ha prevalecido de momento es que la joven se infectó tras romper accidentalmente un tubo de ensayo que contenía la bacteria Yersinia pestis, la causante del brote de peste negra que asoló Europa en la Edad Media. Shelekov se encuentra en una antigua región endémica de esta enfermedad por lo que Stalin ordenó construir allí el laboratorio en 1930 para estudiar sus cepas. En le actualidad es un centro de alta seguridad biológica donde se analizan otros patógenos como el causante del cólera.
Otra versión que también ha circulado es que Shipilova se contagió después de haber viajado a la vecina región de Buriatia. En Mongolia, país cercano tanto a este territorio como a Irkutsk, suele haber casos puntuales de contagios de peste debido al consumo de la carne de marmota. Este roedor es considerado una delicia tradicional entre los mongoles. Debido a que es un vector de infecciones, las autoridades prohibieron su comercialización.
Bajo control
Las primeras informaciones sobre el brote fueron confusas. Alexéi Tsydenov, gobernador de la vecina república de Buriatia, afirmó que la causa de la muerte de Shipilova había sido la peste. Las autoridades locales de Baikalsk, por su parte, solicitaron a la población que no viajara a la vecina localidad de Shelejov tras detectarse un contagio; sin embargo, este aviso fue retirado de internet poco después. En paralelo, el canal de televisión Ren TV borró de sus plataformas digitales cinco notas informativas que hablaban sobre el avance de esta patología.
Desde Moscú el discurso también ha sido ambiguo. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, instó a los rusos a ignorar los rumores sobre el brote y a informarse solo por canales oficiales. «El organismo principal competente en esta materia es Rospotrebnadzor —la agencia gubernamental rusa de salud pública—. Debemos orientarnos precisamente por sus declaraciones oficiales, sin prestar atención a los diversos rumores o razonamientos que andan circulando», explicó.
La jefa de la Sanidad rusa, Anna Popova, se desplazó de urgencia hasta Irkutsk, a 4.200 kilómetros de Moscú. Convocó una junta de emergencia con el gobernador regional, Igor Kobzev, para coordinar la respuesta sanitaria mientras ordenaba el aislamiento médico estricto de los casi dos centenares de sospechosos de estar infectados. La funcionaria decretó el bloqueo de cinco centros de salud locales impidiendo el movimiento de nuevos pacientes y mandó a un equipo experto a inspeccionar las normas de bioseguridad del laboratorio donde trabajaba la víctima.
Los países centroasiáticos de Kazajistán, Uzbekistán y Kirguistán han reforzado los controles sanitarios en sus fronteras.
comentarios Reportar un error