«Debemos prepararnos para un episodio potencialmente potente, que agravará la sequía, las lluvias intensas y aumentará el riesgo de olas de calor», advierte la OMM
Regala esta noticia Añádenos en GoogleSUR
02/06/2026 a las 11:36h.La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió este martes que hay un 80% de probabilidad de un episodio de El Niño entre junio y agosto, lo ... que aumenta el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos en los próximos meses.
Se denomina El Niño a una variación natural del clima, que provoca una marcada variación de la temperatura de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. Esto modifica la circulación atmosférica mundial y puede ocasionar determinados fenómenos extremos en un gran número de regiones.
Entre finales de abril y mediados de mayo, la temperatura superficial del mar en la parte centro-oriental del Pacífico ecuatorial se acercó a los umbrales que caracterizan este fenómeno, un aumento alimentado por temperaturas «excepcionalmente elevadas» bajo la superficie, que superaron en más de 6ºC las medias estacionales, señala la OMM.
«Debemos prepararnos para un episodio de El Niño potencialmente potente, que agravará la sequía y las lluvias intensas y aumentará el riesgo de olas de calor tanto en las zonas terrestres como en los océanos», advirtió la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo.
El Niño se caracteriza por un aumento de las temperaturas superficiales en el centro y el este del Pacífico ecuatorial. Suele producirse cada dos a siete años y dura alrededor de nueve a doce meses. El último episodio de El Niño, en 2023 y 2024, convirtió esos años en los dos más calurosos jamás registrados. El fenómeno cíclico afecta por efecto dominó al clima mundial durante varios meses.
«Emergencia climática»
Para el período junio-julio-agosto, la OMM prevé un conjunto de condiciones que favorecen «un predominio de temperaturas superiores a lo normal en casi todas las regiones del planeta», con un riesgo adicional de estrés térmico, sequía en algunas regiones y fenómenos extremos como inundaciones o sequías severas.
La organización recuerda que los centros de previsión regionales pronostican precipitaciones «inferiores a lo normal» durante la temporada de lluvias de junio a septiembre en el Cuerno de África, un monzón menos abundante que la media en Asia meridional y condiciones más cálidas y más secas en Centroamérica.
Durante el verano del hemisferio norte, las aguas cálidas vinculadas a El Niño también pueden favorecer la formación de huracanes en el Pacífico central y oriental, al tiempo que limitan su desarrollo en el Atlántico, añade la OMM.
«Todos debemos otorgar a esta situación el grado de urgencia climática que representa», alertó el secretario general de la ONU, António Guterres, en una declaración en video.
«Las condiciones de El Niño arrojarán más leña al fuego de un planeta que se recalienta. Los impactos serán aún más fuertes y se sentirán mucho más lejos. Cruzarán las fronteras a una velocidad devastadora», agregó.
comentarios Reportar un error