El periodista de EL ESPAÑOL José Ismael Martínez, justo después de la agresión.
Reportajes La Policía detiene a 28 personas por los disturbios de Pamplona en los que fue agredido un periodista de El EspañolA los acusados se les imputan los delitos de desórdenes públicos y atentado contra agentes de la autoridad. El operativo se ha producido este miércoles en la capital navarra y varias localidades colindantes.
Más información:"Recibí pedradas, patadas... No sé cuántos golpes me dieron: el infierno que viví informando de la 'kale borroka' en Pamplona"
E. E. Publicada 3 junio 2026 14:27h Actualizada 3 junio 2026 14:35hLos disturbios que tuvieron lugar el pasado 30 de octubre en Pamplona, donde resultaron heridos cuatro policías y el periodista de EL ESPAÑOL José Ismael Martínez, han desembocado en la detención de 28 personas este miércoles.
Así lo han confirmado fuentes de las autoridades a este diario. La Policía Nacional, en el marco de un operativo que se ha desarrollado este miércoles, imputa a los arrestados los delitos de desórdenes públicos y atentado contra agentes de la autoridad.
Los acusados pasarán a disposición judicial. En su mayor parte, según fuentes conocedoras del caso, están vinculados a colectivos radicales de la izquierda abertzale.
Agresión de ultras abertzales al periodista de EL ESPAÑOL José Ismael Martínez
El operativo se ha desarrollado en Pamplona y varias localidades colindantes. Los disturbios que lo han motivado se produjeron como consecuencia de una contramanifestación que reunió a en torno a 400 personas primero en el entorno de la Universidad de Navarra (UNAV). Aunque después se produjeron altercados en el barrio de Iturrama y otros rincones de la capital navarra.
Los responsables de los desórdenes iban en su mayoría encapuchados o con los rostros cubiertos con pasamontañas y completamente vestidos de negro para evitar su identificación.
Brutal agresión de 'abertzales' encapuchados al periodista de El Español que informaba de su protesta ilegal en PamplonaUn agente de Policía Nacional fue herido de gravedad, con una contusión cerebral como consecuencia de que fue golpeado con una piedra en el casco. Por su parte, el periodista de EL ESPAÑOL tuvo que recibir cuatro puntos de sutura en un ojo después de una paliza grupal.
En los momentos previos a la agresión, el reportero se encontraba en los exteriores del edificio que alberga las facultades de Derecho y Ciencias Económicas de la UNAV. En concreto, estaba grabando con su teléfono móvil a un numeroso grupo de encapuchados que se desplazaba a través del campus, coreando consignas en euskera, para unirse a la cabeza de una contramanifestación ilegal.
Cuando algunos de los radicales se percataron de la presencia del reportero, le increparon y le gritaron "¡deja de grabar, hijo de puta!". Luego le arrojaron varios objetos, irreconocibles en la distancia, para posteriormente acercarse rápidamente a él, acorralarle y darle una paliza.
La Plataforma para la Seguridad de los Periodistas del Consejo de Europa lanzó en noviembre una alerta por la brutal agresión sufrida por el informador. Sin embargo, el Gobierno no hizo ningún tipo de declaraciones de condena.
Por el momento, a pesar del elevado número de detenidos, que suman a otros cuatro que se produjeron el 5 de febrero, la investigación todavía continúa abierta.