La falta de trabajos estables o las dificultades para acceder a la vivienda aparecen detrás de la mala salud mental de este grupo, según un informe de Ayuda en Acción
Regala esta noticia Añádenos en Google Varios jóvenes, con sus móviles en un parque. (R. C.)Madrid
06/07/2026 a las 14:11h.Existe una parte de la juventud doblemente vulnerable. Primero, como les ocurre a muchas personas en este grupo de edad, por sus enormes dificultades para ... acceder a un trabajo digno y a una vivienda o por sus problemas de salud mental. Pero también, por situaciones familiares complejas o por falta de continuidad en el sistema educativo, una precariedad que impide construir cualquier plan de vida. El informe 'Estudio Desconexión y Futuro: una juventud atrapada', de Ayuda en Acción, presentado este lunes, contextualiza estas situaciones de exclusión.
Pero la exclusión no se limita al trabajo y a la vivienda, sino que se expande a zonas que antes se podían considerar como refugios de la juventud. El empobrecimiento del ocio y el asilamiento social se han extendido y han empujado a los jóvenes hacia un divertimento «cada vez más digitalizado, individual y solitario», señala el documento. Casi tres de cada diez jóvenes expresan insatisfacción por su ocio actual. El 48% apunta a la falta de dinero como principal causa y el 22%, a pasar demasiado tiempo solo. Los parques o las calles, espacios donde antes los jóvenes se reunían fácilmente, se han mercantilizado y quien no tiene posibilidades económicas renuncia a compartir su tiempo con sus amigos.
No extraña, entonces, el impacto de estas precariedades en la salud mental. El 42% de los entrevistados describe su estado de salud mental en los últimos doce meses como «regular» y solo el 9% lo tilda de «muy bueno». Entre los motivos, otra vez, la dificultad para acceder a un empleo estable (21%), preocupaciones económicas (15%) e inseguridad sobre el futuro (12%).
Los tópicos muestran también que la juventud, y sobre todo la más excluida, rechazan la política, pero el documento va en dirección contraria. Solo el 13% de los encuestados afirman que no les interesa la política, mientras que el 80% defiende que la juventud debería participar activamente en el diseño de las políticas públicas que le afectan y el 70% cree que debería tener más espacios de participación.
«Tenemos la oportunidad de repensar las estructuras», subrayó la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, durante la presentación del informe. «Las instituciones tienen que cambiar su lógica porque necesitamos la participación de los jóvenes en la política si queremos mantener los valores democráticos», resaltó Rego.
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