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Política

La reagrupación de la izquierda en Andalucía vuelve a dejar fuera a los andalucistas de Teresa Rodríguez: "No aspiramos a dividir el voto sino a ampliar el espacio"

La reagrupación de la izquierda en Andalucía vuelve a dejar fuera a los andalucistas de Teresa Rodríguez: "No aspiramos a dividir el voto sino a ampliar el espacio"
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Adelante Andalucía concurrirá en solitario y confía en activar al votante que no quiere al PP en la Junta pero "tampoco está de acuerdo con el Gobierno de Pedro Sánchez" Leer

La reagrupación in extremis de la izquierda en Andalucía ha vuelto a dejar fuera al partido andalucista que fundaron Teresa Rodríguez y José María González 'Kichi' tras abandonar Podemos. Los de Adelante Andalucía prefieren mantener su hoja de rota sin volantazos de última hora. El diputado gaditano José Ignacio García será el candidato a la Presidencia de la Junta en un proyecto político que parece consolidado en torno al 5% del voto y que podría revalidar los dos escaños conseguidos en 2022 e incluso lograr alguno más, según coinciden varios sondeos. Adelante Andalucía se ha inspirado en el partido La Izquierda (Die Linke) de Alemania y aspira a dar un salto como el de la Chunta Aragonesista, que duplicó sus resultados en las elecciones autonómicas del pasado 8 de febrero, obteniendo seis escaños en las Cortes de Aragón.

Adelante Andalucía fue paradójicamente la marca que reunió a la izquierda para las elecciones de 2018, encabezada por el tándem político que formaron Antonio Maíllo (entonces al frente de IU en Andalucía) y Teresa Rodríguez (que fue la candidata a la Presidencia como referente de Podemos en la comunidad). Obtuvieron 17 escaños, una cifra que hoy sería un sueño para el espacio político situado a la izquierda del PSOE, ya sea juntos o por separado. En aquellas elecciones, era el centro derecha el que acudía a las urnas dividido en tres candidaturas: PP, Ciudadanos y Vox. Y, si embargo, esa competencia entre fuerzas conservadoras movilizó a más votantes y le permitió al PP arrebatarle al PSOE la Presidencia de la Junta de Andalucía por primera vez en su historia.

A la posibilidad de una carambola parecida (salvando todas las distancias) apela el candidato de Adelante Andalucía cuando se le pregunta por qué no concurren a las elecciones junto a la coalición Por Andalucía que encabeza Antonio Maíllo, evitando así que haya votos perdidos en los restos tras el reparto de los escaños. "No aspiramos a dividir el voto de la izquierda sino a ampliar el espacio político. Estamos convencidos de que hay muchos electores de izquierdas que no quieren que vuelva a gobernar el PP en la Junta pero tampoco apoyan las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez, de las que son corresponsables tanto Sumar como Izquierda Unida. Sin una alternativa como la que representamos, esos votos se quedarían probablemente en la abstención", explica a EL MUNDO José Ignacio García.

La convivencia en el seno del grupo parlamentario Adelante Andalucía saltó por los aires durante la legislatura 2018-2022. Teresa Rodríguez aspiraba a disponer en Andalucía de una formación autónoma, con control absoluto sobre las estrategias y las finanzas propias, y se enfrentó al modelo de partido centralizado y jerarquizado de Pablo Iglesias, con el que rompió en febrero de 2020.

La gaditana y sus diputados fieles (ya fuera de Podemos) acabaron en el Grupo Mixto tras meses de guerra interna en las que incluso se llegó a reformar el Reglamento del Parlamento para relegarlos a la condición de "tránsfugas", en una operación diseñada por IU y por la dirección de Podemos pero en la que colaboró estrechamente el Partido Socialista, que siempre vio en Rodríguez una amenaza muy potente. Aquello fue una "voladura controlada" del espacio de la izquierda, llegó a describir años más tarde José Ignacio García, cuando en 2023 el Tribunal Constitucional dictaminó que se vulneraron los derechos de los diputados díscolos.

José Ignacio García y Teresa Rodríguez, el día que ésta abandonó el Parlamento.GOGO LOBATO

Ese proceso provocó una herida profunda en la izquierda andaluza que ni siquiera el riesgo de acabar en la irrelevancia electoral ha animado a cerrar. Los de Teresa Rodríguez se llevaron con ellos la marca electoral y, para las elecicones de 2022, Adelante Andalucía se transformó en un partido político andalucista que inició su aventura en solitario, lo que le ha proporcionado una representación discreta (dos diputados) en el Parlamento, pero le ha garantizado plena autonomía en el discurso y, sobre todo, la "soberanía andaluza del proyecto". No depender de partidos o coaliciones dirigidas desde fuera de Andalucía ("desde Madrid", dicen ellos) es su santo y seña.

Su determinación de concurrir en solitario a las elecciones del 17 de mayo ha sido rotunda. Pero también es cierto que Maíllo no se ha planteado en ningún momento invitar a Adelante Andalucía a su alianza. Sin embargo, tras el giro de guion dado por la dirección de Podemos para integrarse finalmente en la coalición (a sólo dos días del cierre del registro de candidaturas), un diputado de la formación morada, José Manuel Gómez Jurado -que apostó siempre por la reagrupación, en contra de la postura de Ione Belarra-, hizo una reflexión sobre esa fractura no resuelta de la izquierda. Durante una entrevista en Paradigma Radio, Jurado defendió que proteger un proyecto político propio no debería ser incompatible con "buscar fórmulas que permitan que no se tiren votos a la basura". "Allí donde la izquierda tiene dificultades para conseguir representación, como en Jaén o Almería; allí donde sacar un diputado pende de un hilo, como en Granada o Huelva; o donde estamos cerca de lograr un segundo escaño, como en Sevilla o Córdoba, tendría que producirse un entendimiento", afirmó. "La unidad política no es sólo una cuestión electoral pero es ineludiblemente una cuestión electoral", añadió.

José Ignacio García -psicólogo de formación y orientador en un Instituto de Educación Secundaria- no cree que sea imprescindible esa confluencia electoral ni comparte la filosofía política de Por Andalucía. "Estamos en otra historia. Ya aprendimos de las experiencias del pasado. Creemos que es necesaria savia nueva y fresca; otro estilo y otra forma de estar en la política", añade.

Adelante Andalucía ha advertido ya que nunca entrarían en un gobierno del PSOE si se diera esa posibilidad, aunque tampoco serían una fuerza de bloqueo. "Tenemos claro que preferimos un gobierno del PSOE a un gobierno de derechas". Facilitarían la investidura, por tanto, pero no están dispuestos a jugar el papel que hoy representa Sumar en el Ejecutivo de Sánchez. Ésa esa otra de las diferencias con respecto a la coalición Por Andalucía.

De cara a las generales de 2027, tampoco han respondido a las presiones en favor de la reagrupación de fuerzas. Nadie les ha llamado -insisten, en cualquier caso- para formar parte de ninguno de los dos movimientos políticos que aspiran a "maximizar" el voto progresista, ni el de Antonio Maíllo ni el de Gabriel Rufián (ERC), que propone una nueva alianza con organizaciones soberanistas. "Mientras debaten y se dedican al politiqueo en los salones de Madrid, ¿quién le hace la oposición a Moreno Bonilla?", se pregunta José Ignacio García.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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