Los "versos sueltos" (los llamó así la portavoz, Montse Mínguez) dentro del PSOE que acudirán este miércoles a concentraciones en apoyo a Ceuta en contra de las directrices de la dirección federal se multiplican a 24 horas de la convocatoria promovida por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). A pesar del intento de Ferraz de boicotear la iniciativa de la presidenta, María José García Pelayo, se cuentan ya por decenas los alcaldes socialistas que han decidido hacer caso omiso de la directriz, explícita, que dio la cúpula del partido de no organizar ni secundar ningún tipo de concentración.
En Andalucía ya son más de una decena los regidores socialistas que han anunciado públicamente su presencia en concentraciones que, en muchos casos, han organizado sus propios ayuntamientos. Es más, y a pesar de las instrucciones de la dirección federal, la mayor parte de estos actos de solidaridad con Ceuta se han organizado a las 20 horas, siguiendo la recomendación de la FEMP y ajustándose a su convocatoria general, pese a las críticas por su carácter unilateral.
En la provincia de Sevilla, en municipios como Espartinas (que fue de los primeros) su ayuntamiento convocó hace más de una semana a sus vecinos, mientras en Cádiz han seguido el mismo camino los alcaldes socialistas de Chiclana de la Frontera, Vejer de la Frontera, Castellar o Grazalema. En Huelva, el PSOE no ha logrado evitar concentraciones de sus alcaldes en Moguer, Bonares o Santa Olalla del Cala, mientras que en Córdoba se han anunciado en Villafranca o en Adamuz.
En la comunidad andaluza, además de Ferraz, la dirección regional de María Jesús Montero redobló la presión sobre sus alcaldes y concejales para que asumieran la consigna de no acudir a las concentraciones en apoyo a Ceuta. De hecho, el PSOE andaluz emitió un comunicado la semana pasada en el que exigía al presidente de la FAMP, José María Bellido, alcalde del PP en Córdoba, que rectificase una convocatoria "que no cuenta con el consenso del municipalismo y deje de hablar en nombre de todos los ayuntamientos andaluces".
De poco han servido los llamamientos y las consignas y el número de "versos sueltos" aumenta sin cesar, aunque, eso sí, en la mayoría de los casos sin dejar de criticar la iniciativa de la presidenta de la FEMP y denunciando el intento de "instrumentalización" por parte del PP.
La rebelión interna salpica ya a varias comunidades. El alcalde de León, José Antonio Díez, no dudó ayer en confirmar que secundaba la iniciativa de la FEMP pese a la oposición directa de su partido. "Yo creo que lo que es importante aquí es que hay que alejarse del partidismo, que refrentan o que hacen algunos partidos políticos y lo que hay que demostrar es una altura de Estado", dijo, y el regidor de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, no solo participará en el acto, sino que leerá un manifiesto consensuado con todos los demás grupos políticos.
En la Comunidad Valenciana, los principales ayuntamientos socialistas han optado por convocar actos propios de apoyo a Ceuta al margen de la concentración promovida para este miércoles por la FEMP, vetada por el propio PSOE. De esta manera, alcaldes como los de Gandía y Sagunto, por ejemplo, han optado por impulsar concentraciones a mediodía, para desmarcarse justamente de la convocatoria a las 20 horas de la FEMP.
Actos alternativos: el mismo día pero a otra hora
El caso de Gandía es llamativo, pues en este municipio valenciano empezó su carrera política la ministra y líder de los socialistas valencianos, Diana Morant. Su alcalde, José Manuel Prieto, no solo es uno de los dirigentes más próximos a Morant, sino que tiene en su grupo municipal al secretario de Organización del PSPV-PSOE y mano derecha de la secretaria general, Vicent Mascarell. Aun así, Prieto ha llegado a decir que "en situaciones difíciles y excepcionales como las que vive Ceuta", los partidos pueden y deben estar "por encima del partidismo".
Aun así, el líder del PP en Gandía, Víctor Soler, ha criticado que su llamada al consenso haya quedado en nada, pues el consistorio ha rechazado este martes adherirse a las concentraciones de la FEMP para impulsar un acto institucional propio que solo tendrá el apoyo de PSOE y Compromís.
Quien ha evitado también finalmente rebelarse contra el partido es el alcalde de Sagunto, el también socialista Darío Moreno. El municipio valenciano también convocará una concentración "en solidaridad" con Ceuta, pero a las 12 horas. Sin secundar, por tanto, la de la FEMP, y con un lema propio: "Sagunto está con Ceuta, su gente y con la defensa de los derechos humanos".
Por el contrario, el Ayuntamiento alicantino de Novelda, a cuyo frente está el socialista Fran Martínez, se sumará a la concentración de la FEMP "como muestra de respeto, solidaridad y respaldo institucional hacia la ciudad y sus ciudadanos". En línea con la FEMP, Novelda se adhiere "para trasladar públicamente el apoyo de las administraciones locales a Ceuta y expresar la solidaridad de los municipios españoles con sus vecinos". Será el caso también de Benifaió (Valencia), aunque los socialistas de este municipio han censurado que el PP haya tratado de "instrumentalizar" el acto.
En el PSOE han tratado de quitar importancia a la decisión de los alcaldes del partido que han manifestado su intención de participar en la concentraciones de apoyo a Ceuta frente a los ayuntamientos del 2 de septiembre a pesar de que Ferraz ha dado instrucciones directas a sus cargos para que no las secunden. "Hay versos libres y cada uno decidirá si tiene que estar o no tiene que estar... Nuestra posición está clara", dijo ayer la portavoz nacional, Montse Mínguez.
En Ferraz insisten en que la protesta es "contra Pedro Sánchez" y que ha sido la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias, la que la ha convocado "de forma unilateral, sin acuerdo y vulnerando el funcionamiento democrático" de la propia organización que representa a las entidades locales.
Ferraz envió una circular a todas las federaciones del partido afirmando que el PP está tratando de "manipular esta crisis humanitaria" como "elemento de movilización y confrontación" para "ir en contra" del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Por esa razón pide a sus cargos institucionales y orgánicos que no participen de la convocatoria. Aunque no lo ha conseguido en todos sitios y tiene que hacer frente a una rebelión interna que va creciendo.