Álvaro Arbeloa, en el banquillo del Real Madrid EFE
Fútbol La recaída del Real Madrid y las decisiones desde Pamplona que señalan a Arbeloa: "Entiendo que piten el cambio de Thiago"El equipo blanco sufre un 'flashback' de su peor tramo de la temporada en un momento de máximo tensión con el City al caer.
Más información: El Getafe toma el Bernabéu: el Real Madrid se bloquea ante al ejército de Bordalás y suma otra derrota seguida en Liga
Jorge Pacheco Publicada 3 marzo 2026 11:30h Actualizada 3 marzo 2026 11:31hEl Santiago Bernabéu despidió al Real Madrid con una pitada sonora después de que el Getafe se marchara de Chamartín con una victoria histórica (0-1), la primera del cuadro azulón en el coliseo blanco en 18 años.
Un golazo de volea de Martín Satriano en el 39' bastó para que el equipo de José Bordalás se llevara el triunfo y para que el Madrid de Álvaro Arbeloa encadene dos derrotas consecutivas en Liga, un desplome que ha abierto una brecha de cuatro puntos con el FC Barcelona y que ha devuelto al Bernabéu los pitos.
El hundimiento no se puede entender sin mirar a Pamplona. Fue en El Sadar, nueve días antes, donde comenzó la caída libre. Osasuna venció 2-1 al Madrid con un gol de Raúl García en el minuto 90, después de que Vinicius hubiera logrado el empate y cuando todo apuntaba a un reparto de puntos.
Rüdiger-Alaba, un año después: la recuperación fallida de la pareja veterana del Real Madrid en el naufragio ante el GetafeLa derrota en Pamplona, la primera de Arbeloa en Liga, rompió una racha de ocho victorias seguidas en el campeonato y dejó señalado al técnico por sus decisiones.
Arbeloa optó por rotar la defensa en El Sadar: sentó a Trent Alexander-Arnold y a Antonio Rüdiger, y apostó por Carvajal y Alaba como titulares.
Los servicios médicos aconsejaron no arriesgar con ambos futbolistas de cara al decisivo partido de Champions contra el Benfica, pero la zaga titular que saltó al césped no ofreció garantías. Alaba y Asencio fueron superados y Carvajal no estuvo a la altura ante el empuje local.
Además, la sustitución de Fede Valverde, que estaba siendo el más incisivo del equipo y había dado la asistencia del gol de Vinicius, descompuso la estructura del Madrid en la medular. Arbeloa lo justificó por precaución física.
Ceballos, de espaldas, observa la celebración de Osasuna tras el 2-1 Reuters
La realidad es que el equipo perdió control y energía en el centro del campo, lo que favoreció la remontada de Osasuna. Para colmo, la entrada de Ceballos en los minutos finales fue un error imperdonable: el centrocampista perdió el balón que desencadenó el gol definitivo de Raúl García.
Dudas también en Champions
Esas dudas se arrastraron al partido de vuelta de Champions contra el Benfica, donde el Madrid ganó 2-1 gracias a los goles de Tchouameni y Vinicius, pero dejó sensaciones preocupantes.
El equipo sufrió más de lo esperado con la ventaja de la ida, se vio igualado en tramos del encuentro por un rival que llegó a poner el empate a través de Rafa Silva, y la grada del Bernabéu ya mostró signos de hartazgo.
El City de Guardiola, otra vez en el camino del Real Madrid y mejorado: un episodio más en el nuevo clásico de la ChampionsLa clasificación a octavos quedó resuelta, pero la imagen colectiva no transmitió la fiabilidad que se espera del campeón de Europa.
Una enfermería desbordada
Y entonces llegó el Getafe. Arbeloa preparó el partido con una enfermería desbordada: hasta seis bajas condicionaron la convocatoria. La más dolorosa, la de Mbappé.
El francés arrastra problemas en la rodilla izquierda desde diciembre y viajó a Francia para consultar con especialistas al margen de los servicios médicos del club, insatisfecho con la evolución de su recuperación.
Mbappé, antes de un partido del Real Madrid Europa Press
A su ausencia se suman las de Bellingham, Militao, Ceballos, Asencio y Camavinga, baja de última hora por un problema dental. El técnico recurrió a cuatro canteranos para completar la lista de 23 y dio la titularidad al joven Thiago Pitarch en el centro del campo.
Los pitos por Thiago
El canterano, precisamente, fue protagonista de la decisión más señalada de la noche. Con el 0-1 en el marcador, Arbeloa realizó un triple cambio en el minuto 55: sacó a Thiago, a Trent y a Alaba para dar entrada a Rodrygo, Carvajal y Huijsen.
El Bernabéu pitó con fuerza la salida del joven mediocampista, que estaba rindiendo a buen nivel en un equipo sin ideas. Thiago no era ni de lejos el peor sobre el campo y el entrenador apostó por el cambio fácil.
La Fiscalía pide un año de cárcel para el aficionado del Real Oviedo que propinó insultos racistas a Kylian MbappéArbeloa asumió la reacción del público con naturalidad: "Entiendo que el cambio de Thiago lo hayan pitado, porque ha hecho un grandísimo partido. Se merecía la ovación y que me pitasen el cambio, lo acepto y lo entiendo".
La autocrítica del entrenador contrasta con un discurso que se repite de forma preocupante. Arbeloa insistió en que su equipo mereció más y en que las ocasiones de Vinicius, Rüdiger y Rodrygo debieron acabar en gol, pero el relato del merecimiento ya no convence al Bernabéu.
Un calendario sin tregua
El panorama se complica de cara a los próximos compromisos. Arbeloa no podrá contar en Balaídos el viernes frente al Celta con Mastantuono, expulsado por protestar al árbitro, ni con Huijsen y Carreras, ambos amonestados, lo que se suma a la lista de lesionados que no tiene visos de acortarse a corto plazo.
Thiago Pitarch, durante el Real Madrid - Getafe EFE
"Quedan 36 puntos y aquí nadie tira la toalla. Cuatro puntos es una distancia que pensamos que podemos recortar", afirmó Arbeloa ante la prensa.
Pero el fútbol no se gana con discursos. El Real Madrid necesita respuestas en el césped y, sobre todo, que su entrenador acierte en las decisiones que están marcando la diferencia entre ganar y perder