Los reyes Harald y Sonia de Noruega en la boda de Victoria en Suecia en 2010. Gtres
Royals La reina Sonia, la mujer que desafió las normas al convertirse en la primera plebeya de la Corona noruegaContrajo matrimonio con Harald el 29 de agosto de 1968. En tan sólo un día habría sido su aniversario de boda. La muerte del Rey lo ha impedido.
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Raúl Rodríguez Publicada 28 agosto 2026 09:18h Actualizada 28 agosto 2026 09:21hTristes noticias llegan desde el norte de Europa. Noruega llora este viernes 28 de agosto la muerte de su rey, Harald V, que ha dicho adiós a este mundo a la edad de 89 años tras 11 días en el Hospital del Reino de Oslo por una anemia que ha derivado en una infección en la sangre.
Pero todavía son más dolorosas y negras las lágrimas de su viuda, la reina Sonia, la mujer que rompió moldes e hizo historia al convertirse en la primera plebeya en ostentar el cargo de soberana consorte de su nación.
En los últimos tiempos, Sonia ha disfrutado junto a Harald, pero también lo ha acompañado en las siempre difíciles entradas y salidas de los hospitales.
La reina Sonia cancela su agenda para permanecer junto a Harald de Noruega, muy delicado de saludLa reyes de Noruega posan mientras se miran en una imagen tomada en 2007. Gtres
El que fuera el monarca de mayor edad del Viejo Continente ha atravesado distintos problemas de salud en estos años, con ingresos por infecciones de diverso tipo.
Estuvo de baja varias semanas en febrero y marzo debido a este problema de salud en una pierna que requirió su hospitalización en Tenerife, donde estaba de vacaciones.
La Familia Real noruega se desplaza al hospital para arropar al rey Harald: de Mette-Marit al chamán Durek VerrettEl soberano noruego ya sufrió lo mismo en 2024, durante unos días de vacaciones de invierno en Malasia, por otra afección de este tipo, que obligó a trasladarlo a Oslo en un avión medicalizado y a implantarle un marcapasos.
En 2005 le extirparon un tumor en la vejiga, se le colocó una válvula en el corazón y fue operado también de un ligamento de la rodilla.
La salud del padre de los príncipes Haakon y Marta Luisa se debilitó sobremanera en los últimos meses y el desenlace, en esta ocasión, ha sido el menos deseado.
La Casa Real noruega ha comunicado el fallecimiento con las siguientes palabras: "Con profunda tristeza anunciamos que Su Majestad el Rey Harald falleció hoy". El soberano pereció a las 6:35 horas de la mañana.
En el citado centro médico han estado sus dos hijos, los príncipes Haakon y Marta Luisa; sus parejas, Mette-Marit y Durek Verret —recién trasplantado de un riñón— y sus nietos.
Pero de manera incondicional, junto al Rey, a los pies de la cama, ha permanecido su razón de amor hasta su último aliento: su esposa, su incansable compañera de vida, la reina Sonia de Noruega.
Antes de ser reina
Sonja Haraldsen nació en Oslo el 4 de julio de 1937. Fue la cuarta y última de los hijos del comerciante textil Karl August Haraldsen y de su esposa, Dagny Haraldsen. Llegó al mundo sin ascendencia noble, aunque creció en el barrio burgués de Vinderen.
Hasta que conoció al gran amor de su vida, Harald, igual que Mary Donaldson, Máxima Zorreguieta o Letizia Ortiz, tenía un día a día absolutamente normal: sin pompa, boato ni protocolo que seguir.
Cursó sus estudios en la capital del país, donde terminó el bachillerato en 1954 e ingresó después en una escuela profesional de Diseño de Moda. En casa siempre vio y vivió con pasión este universo por influencia de su padre.
Tras concluir su carrera, viajó a Suiza y se matriculó en L'École Professionnelle de Jeunes Filles de Lausana. Allí se instruyó en Ciencias Sociales, Contabilidad y Moda. Al volver a casa, estudió francés, inglés e Historia del Arte en la Universidad de Oslo.
La oposición de Olaf V
Los reyes Harald y Sonia en la preboda de los príncipes de Gales, Guillermo del Reino Unido y Kate Middleton. Gtres
Casi una década tuvieron que esperar Harald y Sonia para que la sociedad aceptara su relación. Un amor profundo y leal que hoy la muerte ha separado.
Los que han sido reyes de Noruega durante 35 años se conocieron a la temprana edad de 15. Fue un encuentro casual. Siete años más tarde surgió lo que ellos calificaron como "un amor a primera vista".
En 1959, y gracias a un amigo en común, el entonces príncipe heredero y Sonia comenzaron una discreta relación. Lo suyo no era oficial, pero los rumores llegaron a la prensa y a la corte.
Ni el Consejo de Estado noruego ni el rey Olaf autorizaron la boda. "Jamás permitiré que una costurera sea reina de Noruega", afirmó el soberano. Entonces, el Rey envió a Harald a Oxford y propició encuentros con otras princesas, como Desirée de Suecia o la joven Sofía de Grecia, nuestra reina emérita.
Gracias a la complicidad de sus íntimos, Sonia y Harald mantuvieron el romance en secreto, con llamadas y cartas, a la vez que él iba convenciendo a su padre.
Harald V y Sonia de Noruega, el día que anunciaron su compromiso. Gtres
A pesar de la férrea oposición real, en 1968 su unión se materializó en una boda que desafió todas las convenciones. El 29 de agosto de ese año, la Catedral de Oslo se engalanó como pocas veces había sucedido para unir en santo matrimonio al Príncipe heredero y al gran amor de su vida.
Aquel matrimonio sentó un precedente y se convirtió en un ejemplo de lucha y determinación. Fruto de su relación nacieron dos hijos: la princesa Marta Luisa, que llegó al mundo en 1971, y Haakon, en 1973. Este, debido a la muerte de su padre, ya es rey de todos los noruegos.
No fue hasta 1991 cuando Harald ascendió al trono, convirtiendo a Sonia en reina consorte. A lo largo de su reinado, ella se ha dedicado a causas sociales, especialmente en los ámbitos de la salud y la educación, y es una ferviente defensora del arte contemporáneo, coleccionando obras y promoviendo su difusión.
En 2005, se convirtió en la primera reina en visitar la Antártida para inaugurar la estación de investigación Troll.
A pesar de los contratiempos, Sonia siempre ha mantenido un espíritu activo y un compromiso fiel con las causas que le son queridas.
Los reyes de Noruega planificaron ser enterrados juntos en un sepulcro conjunto en la capilla funeraria real del castillo de Akershus, simbolizando su unión eterna.
Su vida junto a Harald V, hoy fallecido, ha sido un testimonio de amor, resiliencia y dedicación. Con el deceso del Rey, Sonia pasa a ser la reina viuda del país, perdiendo su condición de reina consorte activa.
Desde este mismo instante, su hijo asumirá el trono como el rey Haakon VI y su nuera se convertirá en la reina Mette-Marit, la nueva consorte del país.