Ilustración de Zapatero y Escrivá con el trasfondo del caso Plus Ultra. Arte EE
Empresas La Seguridad Social dio a Plus Ultra un aplazamiento especial de toda su deuda a los 29 días de la cita de Zapatero y EscriváLa nueva certificación permitió a la aerolínea cumplir los requisitos adicionales que exigía la Sepi tras pedir el rescate.
La compañía debía cumplir con la Ley de Subvenciones porque parte del rescate iba a ser un crédito participativo.
Más información:Montero, Ábalos, Escrivá o el propio Sánchez: las cuatro vías posibles de Zapatero para presionar en favor de Plus Ultra.
Fernando PastorArturo Criado Publicada 23 julio 2026 02:40h Las clavesLas claves Generado con IA
La Seguridad Social concedió a Plus Ultra un aplazamiento especial de toda su deuda 29 días después de que el exministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, y el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunieran en el ministerio.
Fue el 5 de octubre de 2020 cuando la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) concedió una demora en el pago de las deudasque la aerolínea acumulaba desde 2017 y hasta 2020. Algo que despejaba el camino de los requisitos exigidos por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) para conceder el rescate de 53 millones que había solicitado la compañía de capital venezolano.
Era la segunda vez en un año que la TGSS "reconsideraba" la deuda de Plus Ultra, algo que los propios gestores de la compañía sabían que no ocurría con frecuencia, como se demuestra en los mensajes interceptados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).
El Gobierno defiende a Zapatero pese a la declaración de 'Julito' ante el juez: "Seguimos creyendo en su inocencia"¿Y por qué ese empeño en lanzar una solicitud que tenía posibilidades de ser rechazada por la Administración? Pues porque existían dudas sobre lo que podía suceder una vez que la Sepi comenzara el análisis de la operación.
Cuando se presentó la solicitud, la aerolínea creía que cumplía con todos los requerimientos administrativos. Lo hizo a través de un certificado del 20 de agosto de 2020, en el que demostraba que la deuda con la Tesorería General de la Seguridad Social hasta el 31 de diciembre de 2019 estaba pactada y aplazada. Eso cumplía con las exigencias establecidas por el Fondo de Solvencia (Fasee).
El problema era que una parte importante de los 53 millones de las ayudas (34 millones) eran créditos participativos, que se pueden convertir en capital en caso de impago. Esa opción obligaba a cumplir también con la Ley de Subvenciones, de forma que era necesario demostrar que se estaba al tanto de los pagos a la Seguridad Social hasta la fecha de entrada del expediente de Plus Ultra, el 1 de septiembre de 2020.
El juez a 'Julito': "Si Zapatero no actuó ante la Sepi, la otra opción es que ustedes se llevaran el dinero por no hacer nada"Se trata de un requerimiento no oficial, pero que vino impuesto por el departamento jurídico de la Sepi.
¿El motivo? Existía el riesgo de impugnación de las ayudas por incumplimiento del artículo 13.2 de la Ley de Subvenciones. Las fuentes consultadas explican que la Sepi decidió entonces exigir a todas las empresas que solicitaban la ayuda que estuvieran al corriente de pago de las deudas con Seguridad Social a fecha de presentación de la solicitud.
Se trata de un requisito que Plus Ultra no cumplía y que debía solventar si quería recibir la ayuda pública. Curiosamente, se desbloquea 29 días después de que Rodríguez Zapatero y Escrivá mantuvieran un encuentro en el Ministerio de Seguridad Social.
La cita de Zapatero
Una cita que se produjo el 7 de septiembre de 2020, y de la que informó el entonces director de la Unidad de Emergencias del Ministerio de Transportes, Rubén Eladio, al exasesor de José Luis Ábalos, KoldoGarcía.
Fue un mensaje de whatsapp en el que le decía: "Está Zapatero reunido ahora mismo con el ministro de Inclusión y Seguridad Social [...] Para que lo sepas".
En esa fecha, Plus Ultra y Análisis Relevante (la sociedad de 'Julito'Martínez que, presuntamente, se usaba para ocultar la labor de Zapatero) ya habían firmado un contrato de colaboración de 5.000 euros mensuales.
Ambos políticos han asegurado que en esa cita no hablaron de Plus Ultra. Pero las últimas informaciones sobre la mediación de Zapatero para que apoyase la gestión del expediente, han vuelto a dar credibilidad a quienes sospechan que ese encuentro pudo servir para eliminar cualquier duda sobre la deuda con la Seguridad Social.
Máxime porque estábamos ante la segunda vez que Plus Ultra solicitaba que se le concediera un aplazamiento de las deudas por no pagar las cotizaciones sociales de sus trabajadores.
Difícil aplazar
Fuentes conocedoras del proceso interno en la TGSS aseguran que siempre ha sido muy complicado hacer dos renegociaciones de deuda en un año para una misma empresa, incluso en época de pandemia. Algunos de los técnicos se oponían de forma habitual, sobre todo en empresas con escasas posibilidades de viabilidad futura, como Plus Ultra.
No sólo se dudaba de sus pagos a la Seguridad Social. También estaba en entredicho la propia viabilidad de una sociedad que hasta ese momento presentaba causas de disolución. Ese riesgo se salvó en el expediente con un complicado crédito de una gestora panameña.
El aplazamiento de deudas a la Seguridad Social era práctica habitual en ese momento en muchas empresas afectadas por la pandemia que estaban sin fondos. Y en el seno de Plus Ultra había mucho interés en dejar claro que la deuda que se acumulaba en 2020 no debía ser un impedimento para dejarles fuera de las ayudas del nuevo Fondo de Solvencia que se estaba creando en ese momento.
Los datos del informe policial revelan que se pidió una primera “reconsideración” de la deuda en marzo de ese año, que se concedió un mes más tarde, cuando se acumulaban 308.000 euros de débito a la institución.
Sánchez, atado a que Zapatero no cambie de versión mientras 'Julito' Martínez corrobora ante el juez los indicios de delitoPero los responsables de la aerolínea quisieron hacer una segunda petición apenas dos meses después, a sabiendas de que era muy complicado que la Tesorería de la Seguridad Social hiciera una segunda vuelta al aplazamiento en el mismo año. Al final se hizo el 29 de junio, cuatro días antes de que el Gobierno diera el visto bueno al Fondo de Solvencia.
El informe policial recoge cómo el director de recursos humanos (RRHH), José Antonio Cáceres, ante la insistencia del CEO, Roberto Roselli, se compromete a "tantear" a la jefa de procedimientos especiales a finales de mayo, para ver las opciones de obtener una segunda "reconsideración".
Eso sí, con todas las reservas: "Lo que sí te adelanto –advertía el responsable de RRHH- es que la SS [Seguridad Social] nunca ha visto con buenos ojos varias reconsideraciones de deudas en el mismo año. Además del riesgo de no poder aplicar exoneraciones".
La propia UDEF en sus conclusiones advierte que "resulta relevante que en el último aplazamiento concedido, aun cuando parece constituir una reconsideración del anterior, haya sido tramitado bajo un número de aplazamiento nuevo e independiente", en referencia al documento del 5 de octubre, logrado tras el encuentro entre Rodríguez Zapatero y Escrivá.
Expediente rápido
Esa certificación final se lograba apenas un mes después de que se presentara a la Sepi la petición del rescate. Los primeros requerimientos oficiales de documentación se certifican días después de esa fecha, pero los asesores y los directivos de Plus Ultra venían preparando su entrada en el Fasee desde meses antes, cuando se anunció su creación.
Plus Ultra fue el tercer expediente que entró a consideración en el fondo, tras Air Europa y Duro Felguera. Fuentes conocedoras de las discusiones sobre su viabilidad consideraban la deuda de la Seguridad Social como uno de los principales escollos, a pesar de que desde el principio se aportó un certificado que la daba por aplazada hasta finales de 2019, como pedía expresamente su regulación.
Montero reafirma su confianza en Zapatero y critica el cambio de versión de Plus Ultra: "Sale gratis señalar a otros"Pero la comunicación entre los gestores de la SEPI y los responsables de la empresa fue fluida desde el principio. De hecho, su resolución se produjo en apenas seis meses, la segunda más rápida tras Air Europa.
Fue después del expediente de Plus Ultra cuando los responsables del Fondo de Solvencia consideraron la necesidad de establecer unos controles más estrictos sobre las condiciones que se exigían a los peticionarios. Ningún otro de los 30 expedientes concedidos duró menos de un año en su resolución.
Al final, en el informe jurídico elaborado por Deloitte para analizar el caso, se contemplan dos certificados: el del 5 de octubre y uno más adicional que garantizaba el pago desde noviembre hasta el 24 de febrero de 2021.
Apenas dos días después de esa fecha, y con quince días de antelación, los responsables de Plus Ultra ya conocieron que las ayudas les habían sido concedidas. "Lo tenemos", les dijeron. El escollo de la Seguridad Social se había superado. Queda por demostrar si fue un trabajo técnico y eficaz, o alguien intermedió para lograrlo.