La Junta intensifica la búsqueda de alternativas y nuevos terrenos tras el revés judicial a la EDAR Norte y no descarta variar el proyecto y subdividirlo
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de archivo de una de las vistas judiciales sobre la EDAR Norte. (Migue Fernández) 10/06/2026 a las 00:15h.Es un problema de gran calado ambiental, político y financiero. El revés judicial a la depuradora (EDAR Norte), que iba a asentarse en los terrenos ... de la Vega de Mestanza (entre Alhaurín de la Torre y Málaga), tiene muchas implicaciones. La primera es que el proyecto vuelve a la casilla de salida tras veinte años de trámites, adjudicación de obra incluida. La segunda es que habrá que buscar un nuevo emplazamiento. La tercera alude no se puede extrapolar lo redactado ya. La cuarta es que sigue el contador de sanciones de la Unión Europea por vertido de aguas residuales al río Guadalhorce. Y, la quinta, atañe a que se debe rescindir un contrato de nada menos que 104 millones de euros. El escenario más optimista apunta a cinco años más para encontrar la salida a este embrollo. Eso en el caso de que todo fuera sobre ruedas porque lo normal es que ese horizonte incluso se pueda alargar a una década.
El tiempo medio de tramitación y construcción de una nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) para una gran ciudad ronda entre un lustro y una década. Los procesos administrativos y técnicos previos por sí solos suelen implicar un lapso de entre 3 y 5 años, a lo que se suman 2 a 5 años de obras y puesta en marcha. Hay factores que pueden acelerar en algo los trámites si existen fondos comunitarios o una declaración de interés general o autonómico.
Una de las claves jurídicas del procedimiento giró en torno a que primaron, según el alto tribunal, los criterios económicos
El planeamiento urbanístico incluye desde 2006 la reserva de suelo para la futura EDAR Norte (también denominada Agrupación de Vertidos del Guadalhorce-Málaga Norte). La ubicación en la Vega de Mestanza fue objeto de litigio desde el principio por parte de un grupo de vecinos, unos 300, que señalaban las afecciones a los cítricos, la inundabilidad de la zona y, en definitiva, el daño ambiental. Asesorados por un abogado especialista en cuestiones hidráulicas, Marcelino Abraira, emprendieron una batalla legal en diferentes frentes. Por mucho resumir, acabaron consiguiendo que el TSJA declarara nulo el anteproyecto de la depuradora y el proceso de expropiaciones. El Tribunal Supremo avaló esa decisión hace unos días, no admitiendo a trámite el recurso de casación de la Junta. Una de las claves jurídicas del procedimiento giró en torno a que primaron, según el alto tribunal, los criterios económicos sobre cualquier otro y que no se realizó correctamente el procedimiento ambiental.
5,9
hectómetros cúbicos de aguas sin depurar
se vierten al año al río Guadalhorce.
Anteriormente, el Gobierno andaluz había intentado adaptar el proyecto, reduciendo un 34% su huella física y sus afecciones y realizando numerosas mejoras técnicas y ambientales, pero estos intentos no dieron resultado para frenar la ofensiva judicial emprendida por la Vega de Mestanza y Lomas de Cantarrana.
Tanto el proyecto como la obra de la planta fueron adjudicados en 2021 en 104 millones de euros a la alianza conformada por Sando, Dinotec y Aquambiente por 104 millones de euros y un plazo de ejecución de tres años.
Mientras la actuación no se acometa y se ponga en servicio, se seguirán acumulando las sanciones semestrales impuestas por la Unión Europea por vertidos sin depurar al río Guadalhorce. Ya superan los 10 millones de euros. El importe, para más inri, se acrecienta en más de 600.000 euros por cada semestre que pasa. Se impusieron en 2018.
Por su parte, los argumentos esgrimidos por la Junta de Andalucía para seguir adelante con el proyecto se centraban en que cambiar el emplazamiento de esta planta y sus infraestructuras complementarias supondría un daño ambiental, económico y hacia terceros. Y que había que entender que la depuradora no sólo se enmarca en la Vega de Mestanza, sino que llevaba aparejada toda una serie de bombeos y colectores, sistemas eléctricos, etc. en otros términos municipales.
Otro fleco de menor entidad es el hecho de que queda sin validez el convenio firmado por los cinco ayuntamientos implicados
Actualmente se vierten anualmente al río y al mar, 5,9 hectómetros cúbicos de aguas residuales sin tratar. Por ofrecer referencia, son casi 1.800 piscinas olímpicas o el consumo de agua de Málaga capital durante mes y medio.
La EDAR Norte es necesaria para descargar de trabajo la depuradora del Guadalhorce, que Emasa explota en el polígono homónimo desde hace 25 años. La planta no puede asumir ese crecimiento de la capital volcado hacia el Oeste y el de la corona metropolitana.
Además de los vertidos urbanos, la EDAR también recogería los industriales de la zona. Algunos de los principales, según el documento corresponden a grandes empresas como Famadesa, Uvesa, Ubago, Limasam, Postres Montero, Facsa Prolongo...
Protocolo
Otro fleco de menor entidad es el hecho de que queda sin validez el convenio firmado por los cinco ayuntamientos implicados, que firmaron un protocolo para sentar las bases de la gestión de esta gran depuradora metropolitana. Quedaba por cerrar la fórmula jurídica, pero, en principio, será Emasa, la empresa pública malagueña, la que gestionaría estas instalaciones.
El proyecto incluía la ejecución de un tratamiento terciario, que posibilitaría la reutilización del agua regenerada para el riego agrícola. Partiendo de un caudal medio de 50.000 metros cúbicos diarios, se estimaba que la producción de agua regenerada permitiría regar una superficie de más de 3.000 hectáreas de cítricos o cultivos subtropicales.
comentarios Reportar un error