Si las joyas se atribuyen sólo a Zapatero, la cuota teórica defraudada triplica el límite del delito fiscal; si se reparten con su esposa, el riesgo se divide pero no desaparece.
El entorno del expresidente ya admite que las piezas son un regalo árabe y reconoce que no existen facturas, declaraciones aduaneras ni ningún otro papel que acredite cómo llegaron a España.
Más información: El informe pericial tasa las joyas que Zapatero guardaba en su caja fuerte en un valor de más de 1,3 millones de euros.
Alberto D. PrietoJorge CalabrésDavid Vicente Publicada 12 junio 2026 03:01h Las clavesLas claves Generado con IA
El informe pericial encargado por el juez José Luis Calama en el marco del caso Plus Ultra ha tasado en más de 1,3 millones de euros las 103 piezas de joyería halladas por la UDEF en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero,en la calle Ferraz, frente a la sede del PSOE, durante el registro del pasado 19 de mayo.
Pero ese dato no es sólo económico ni político. Es decir, no hace mella únicamente en la imagen del expresidente. Ese valor, combinado con la ausencia total de documentación sobre el origen y la entrada en España de las joyas, sitúa al expresidente en un terreno jurídico muy delicado, al borde del delito fiscal.
Porque en cualquier escenario de los posibles, un valor tan elevado de los lotes de piedras preciosas implica con casi total probabilidad la defraudación de cuotas impositivas superiores a los 120.000 euros.
La valoración, según fuentes de la investigación consultadas por EL ESPAÑOL, ha sido realizada por la joyería Ansorena, firma histórica fundada en 1845 y designada para examinar las piezas intervenidas.
En el análisis también se ha recabado la opinión del Instituto Gemológico Español, dada la complejidad técnica de la tasación. El resultado de la pericial supone un salto notable respecto a la versión trasladada inicialmente por el entorno de Zapatero.
Infracción o delito con prisión: la diferencia que hay entre que las joyas sean sólo de Zapatero y valgan más de 1 millón de eurosSegún el acta de entrada y registro, la secretaria del expresidente, Gertrudis Alcázar, explicó a los investigadores que la caja fuerte procedía de la vivienda particular de Zapatero y de su esposa, Sonsoles Espinosa.
La misma versión fue sostenida públicamente por el portavoz del expresidente, Luis Arroyo, que valoró las joyas entre 30.000 y 50.000 euros.
Sin embargo, el informe pericial ha colocado ahora el foco en el valor real de las piezas. La tasación concluye que no se trata de simples réplicas ni de bisutería sin valor relevante, sino de joyas de alta calidad y difícil localización en el mercado.
Los conjuntos incluyen además juegos completos de pendientes, anillos, pulseras y relojes de lujo cuya tasación, pieza a pieza, confirma que no se trata de obsequios de cortesía, sino de regalos de alto valor económico y de procedencia.
Con un lote tasado en 1,3 millones de euros, la cuota de impuestos que debería haberse pagado —si se tratan como donaciones de terceros sin parentesco, que es el escenario más gravoso— se situaría claramente por encima de la frontera del delito, incluso contando con que Zapatero es residente en Madrid, una de las regiones más laxas en la fiscalidad de Sucesiones y Donaciones.
Sin papeles
El entorno del expresidente ha reconocido que Zapatero no dispone de ningún documento que acredite el origen de las joyas, su entrada legal en España ni la titularidad formal de los lotes.
No hay facturas de compra, no hay declaraciones aduaneras y no hay escrituras de donación ni de herencia que respalden la propiedad de las 103 piezas.
Esa ausencia de documentación es fiscalmente muy relevante. Sin respaldo documental, Hacienda puede imputar al contribuyente una ganancia patrimonial no justificada, que tributa en el IRPF a un tipo que puede llegar al 45% en la Comunidad de Madrid.
Ábalos planteó dar información sobre Zapatero a la Fiscalía pero Koldo se lo impidió de forma agresiva en una reuniónLa coartada inicial del entorno de Zapatero, que apuntaba a que una parte relevante de las piezas procedían de herencias familiares —la madre del expresidente, la suegra y una tía—, ha quedado descartada para los tres juegos de joyería de especial valor.
El propio entorno del expresidente admite ahora que esas piezas son un regalo árabe, como desveló EL ESPAÑOL.
"Regalo árabe" no declarado
Si las joyas de alto valor son, efectivamente, un regalo de mandatarios o empresarios árabes, la calificación fiscal es la de una donación de terceros sin parentesco con el donatario. En Madrid, ese tipo de donaciones no disfruta de las bonificaciones del 99% reservadas a cónyuges, hijos y padres: la cuota efectiva se calcula con tipos altos, sin alivio fiscal significativo.
Con un tipo efectivo orientativo del 30% sobre una base de 1,3 millones, la cuota teórica no satisfecha se situaría en torno a 390.000 euros en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
Una cifra que supera con amplitud el umbral legal de 120.000 euros que, si no se paga y si se acredita dolo, convierte la infracción administrativa en delito fiscal. El problema se agrava porque las donaciones de gran valor exigen formalización notarial.
Sólo de ZP o del matrimonio
La variable que más puede condicionar el resultado judicial es la titularidad. Si el lote se atribuye en exclusiva a Zapatero, toda la cuota defraudada recaería sobre un único sujeto pasivo, muy por encima del umbral penal... y cerca del subtipo agravado, mucho más penado.
Si Zapatero sostiene que las joyas son también de su esposa, Sonsoles Espinosa, la base imponible se repartiría al 50%. Cada cónyuge respondería entonces de su mitad: unos 650.000 euros de base y una cuota en torno a 195.000 euros.
El problema de ese argumento es que, con 1,3 millones en juego, el reparto no saca a ninguno de los dos del terreno del delito fiscal.
El informe de la UDEF acredita que Zapatero felicitó desde su móvil a la trama de Plus Ultra por sus gestiones en VenezuelaSi la tasación judicial se hubiese quedado cerca del medio millón de euros, aun aplicándose el tipo alto para donaciones de no parientes, la cuota teórica podría permitir al matrimonio Rodríguez-Espinosa evitar el delito fiscal.
Pero si el expresidente eligiera evitarle a su mujer la implicación en el caso, la no declaración no sería solo una infracción administrativa, sino un posible delito fiscal con penas de 1 a 5 años de prisión y multa de una a seis veces el importe defraudado.
Y ahora que sabemos que las joyas han sido peritadas en 1,3 millones, no parece haber modo de evitar el Código Penal.
Aun así, aunque Zapatero se haga cargo él solo de la propiedad ante el juez, la cuota defraudada no parece que pudiera exceder los 600.000 euros.
Y aunque la defraudación se probara cometida en el seno de una organización o grupo criminal o usando personas o entidades interpuestas, estructuras fiduciarias, paraísos fiscales u otros mecanismos para ocultar la identidad del obligado o el origen/cuantía de lo defraudado, parece muy improbable la pena agravada.
Ésta está tipificada en el artículo 305 del Código Penal: prisión de 2 a 6 años, multa de entre el doble y el séxtuplo de la cuota defraudadae inhabilitación para obtener subvenciones o ayudas públicas y beneficios o incentivos fiscales o de Seguridad Social durante 4 a 8 años.
El dolo es la clave
En todo caso, superar los 120.000 euros de cuota no es suficiente para una condena por delito fiscal. La Fiscalía debe acreditar también que la omisión fue dolosa: que Zapatero sabía que debía declarar, que conocía la obligación y que eligió no hacerlo.
En un expresidente que ha gestionado presupuestos del Estado, firmado reformas fiscales y estado sujeto durante años a las obligaciones de transparencia y buen gobierno, la defensa de la ignorancia fiscal es difícil de sostener.
Las joyas incautadas a Zapatero: entre 600.000 € y dos millones, según la calidad de las piedras, afirman los expertosUn expresidente que además guarda durante años un lote de joyas, que según adelantó Ok Diario está valorado en 1,3 millones, en una caja fuerte privada sin incluirlas en ninguna declaración patrimonial ofrece un perfil de indicios de dolo de primer orden.
La falta de documentación añade otro indicio relevante. No dejar rastro sobre el origen, la entrada en España y la titularidad de 103 piezas de alta joyería no es compatible con la diligencia debida que se exige a quien ha ocupado la presidencia del Gobierno. Pero todo eso hay que probarlo en un juicio.
La tasación de Ansorena ha fijado el punto de partida, este jueves. Ahora el juez Calama tiene sobre la mesa el valor, la ausencia de documentación y, periodísticamente, la admisión de un origen extranjero: los tres ingredientes que acercan el caso de las joyas de Zapatero a un umbral penal del que, a partir de ahora, será muy difícil alejarse.
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- José Luis Calama (Audiencia Nacional)