La inteligencia artificial, el VAR, los balones con microchip y las nuevas pantallas convierten cada tanto, fuera de juego o mano en una decisión milimétrica
Regala esta noticia Pantalla con tecnología basada en la inteligencia artificial. (J. V.)Londres
30/04/2026 Actualizado a las 17:11h.El fútbol ya no se decide solo en el césped. También se juega en salas de control, en laboratorios de datos y en pantallas capaces ... de convertir una jugada borrosa en una sentencia milimétrica. La tecnología ha colonizado el deporte más popular del planeta y ha transformado la experiencia de verlo: ya no basta con sentarse en el sofá y encender la televisión. Ahora mandan las métricas, el análisis avanzado y una inteligencia artificial que promete ver lo que el ojo humano no alcanza.
La compañía surcoreana incorpora en su gama Micro RGB, OLED y Neo QLED herramientas basadas en inteligencia artificial como AI Motion Enhancer Pro, diseñada para suavizar movimientos y perfilar objetos pequeños en plena carrera. Traducido al lenguaje del aficionado: una repetición más limpia, con una calidad de imagen superior, con opciones de pantallas de gran tamaño, sin reflejos y con un rendimiento diferencial en la visualización más clara y más útil para entender qué ha ocurrido realmente en la jugada.
La tecnología sigue ganando terreno en el fútbol y en el próximo Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 se utilizará un balón Adidas Trionda, el más tecnológico de la historia, con microchip integrado de Inteligencia Artificial de 1 grampo. Ese sensor envía datos en tiempo real (500 Hz) para detectar toques precisos, fueras de juego y manos, facilitando decisiones rápidas al VAR. Su diseño de cuatro paneles mejora la estabilidad. Además, se mejorará el fuera de juego semiautomático, que acelera y afina el trazado de líneas para determinar la posición exacta de los jugadores. Y se mantiene la tecnología de línea de gol, el conocido Ojo de Halcón, que resuelve en milésimas si el balón cruzó por completo la portería gracias a un sistema de cámaras y software de rastreo.
Nada de esto acabará con la discusión eterna. El fútbol necesita la controversia casi tanto como el gol. Pero cada verano tecnológico estrecha un poco más el margen del error. Y acerca, aunque nunca del todo, ese viejo sueño imposible: un deporte absolutamente justo.
comentarios Reportar un error