Ampliar
Adobe Stock Vivir | Relaciones humanas La trampa que hay detrás de separarse de buen rollo¿Y si lo que hay detrás de esas ganas por llevarse bien es «miedo al conflicto o a soltar»?
Domingo, 18 de enero 2026, 18:36 | Actualizado 18:55h.
Escucha la noticia
5 min.
Qué bonito es el amor... hasta que se acaba. Algo que cada vez sucede con más frecuencia. Cada hora se rompen nada menos que doce ... parejas, según los datos del Instituto de Política Familiar. Eso supone más de 100.000 rupturas al año. El INE, pura estadística, es más cauto, pero también confirma la tendencia: en 2024, último año con cifras completas, hubo 86.595 separaciones y divorcios oficiales en nuestro país, un 8,2% más que el ejercicio anterior. Pero lo malo no es eso, romper; lo malo es que no sabemos hacerlo. Ni mal ni, al parecer, bien. Porque hasta esas parejas que aseguran que se han separado 'de buen rollo' tienen en su armario algún monstruo guardado.
«La separación consciente no es simplemente una forma bonita de decir que la relación ha acabado sin drama. Es un proceso emocionalmente complejo que impide asumir con responsabilidad y madurez que la relación ha llegado a su fin, sin reproches destructivos, ni guerras de desgaste», explica. Y esto no es algo para lo que todos estemos preparados.
«En España todavía arrastramos una carga cultural muy fuerte alrededor del fracaso sentimental»
María Padilla
Psicologa
¿Inmadurez? Quizá, pero más bien social. «En España todavía arrastramos una carga cultural muy fuerte alrededor del fracaso sentimental. Se sigue asociando el divorcio con la culpa, con el quién dejó a quién, con perder o ganar». Y desde ahí es difícil cumplir con la primera regla para poder llevar a cabo la separación consciente: ninguna parte debe estar «gravemente herida ni emocionalmente dañada».
– ¿Pero eso es posible? Porque romper duele.
Padilla: Es posible cuando las emociones no han sido llevadas al extremo y cuando las dos personas han procesado la ruptura de forma madura o están en ello. Aunque es poco frecuente. A menudo, las separaciones no se producen de forma simétrica y lo común es que uno de los dos no esté de acuerdo con la decisión, lo que genera emociones como rechazo, rabia, tristeza o confusión. En ese estado emocional, sostener una separación amistosa es difícil.
Miedo al conflicto
Lo que se da con más frecuencia es la 'falsa' separación consciente, que es una auténtica ratonera. «Se puede disfrazar de evolución lo que en realidad es miedo al conflicto, una forma de evitar el duelo o una forma de no soltar». En este último caso, detrás de ese buen rollo hay una persona que quiere seguir presente en la vida de la otra.
En estos casos, es más sana la frialdad y la imposición de límites... hasta para el propio bolsillo. Carolina Llamas, socia de Llamas&Bermejo abogadas, lo dice claro: «Alargar la convivencia cuando la pareja ya no funciona solo puede acarrear problemas y tensiones que a corto y medio plazo hacen que la relación, ya deteriorada, se haga cada vez más tensa y difícil». Si caemos en la trampa de una separación consciente irreal, acumularemos más rencor, que acabaremos sacando cuando nos pongamos a discutir los términos del divorcio con los abogados de por medio. «Si la situación se dilata en el tiempo, lo único que conseguiremos es que el buen rollo vaya desapareciendo, influenciado, además, por opiniones externas, de terceras personas». Nos entrarán más dudas, nos sentiremos más heridos, inseguros...
«Si la situación se dilata, el buen rollo desaprecerá influenciado, además, por opiniones externas»
Carolina Llamas
Abogada
Y todo esto es mucho peor si, además, hay hijos menores de por medio, situación que se da en la mitad de los casos, según los datos del INE. «En estos casos, lo que debe primar por encima de todo es el bienestar de ellos», recalca la letrada. Pero, curiosamente, los hijos son «el principal motivo de disputa» en estos procesos: «Muchas veces se convierten en moneda de cambio».
– ¿Una separación amistosa de verdad es sinónimo de un divorcio más fácil?
Llamas: Ningún divorcio es fácil, aunque sea de mutuo acuerdo. Las emociones está a flor de piel al igual que el resentimiento. No hay que engañarse, es un momento duro, de duelo. Hay que intentar siempre llegar a un acercamiento. No puede haber ni vencedores ni vencidos, solo una pareja que decide continuar su camino por separado. Ambos han de acabar el proceso con la sensación de que lo decidido es lo mejor, sin sentirse derrotados ni pisoteados. Y si hay hijos, con la sensación de que lo dispuesto es lo mejor para ellos. Los hijos sí son para toda la vida.
Las fases de la separación consciente
Dice la psicóloga María Padilla que una separación consciente «no tiene plazos», no nos va a solucionar el tema ni más rápido ni más lento, porque eso depende de más factores. Pero «sí tiene fases». Veamos cuáles son.
Pon distancia
La primera fase necesaria en todo divorcio es poner distancia. Si rompemos es por algo y eso implica cierto alejamiento para mirar la situación con perspectiva. Vivir bajo el mismo techo solo está recomendado cuando no hay posibilidad de otra cosa. Ojo, que esto no implica dejarse de hablar.
Da (y date) espacio y tiempo
El espacio y el tiempo son necesarios «para recolocarnos emocionalmente y procesar el duelo. Porque sí, romper duele y «parte del crecimiento está en atravesarlo, no en maquillarlo. La separación consciente no es una anestesia emocional», precisa la especialista de Capital Psicólogos.
Crea un nuevo vínculo
Una vez que ya no somos pareja, tenemos que construir un nuevo vínculo con la otra persona, haya hijos de por medio o no. Esa transformación debe ser «realista, sin forzar una amistad artificial ni negar el dolor». Ahí está la clave de todo.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión
- Temas
- España
- Gwyneth Paltrow