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La UCO busca un pozo en la vivienda de los hermanos acusados del asesinato de Francisca Cadenas, en presencia de los dos detenidos

La UCO busca un pozo en la vivienda de los hermanos acusados del asesinato de Francisca Cadenas, en presencia de los dos detenidos
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La investigación trata de implicar con pruebas en el crimen a Lolo, el hermano mayor Leer

Julián y Lolo han regresado este lunes, esposados por la UCO, a su vivienda en Hornachos (Badajoz), donde presuntamente mataron y enterraron a Francisca Cadenas, su vecina de la misma calle ('Nueva'), hasta que, casi nueve años después, los agentes especializados descubrieron el cuerpo oculto en un agujero en el patio de la casa. Era el 11 de marzo de este año y seis meses después han vuelto para la reconstrucción de los hechos tras haber sido trasladados en un furgón policial blindado desde la prisión de prisión de Sevilla II en Morón de la Frontera.

La investigación busca hoy la existencia de un pozo tapiado que, antes de encontrar la fosa tapada con baldosas donde se descubrieron los restos óseos de Francisca, era la primera hipótesis que manejó la UCO como lugar donde podrían haber escondido los hermanos el cuerpo de su vecina.

Sólo uno de los hermanos, Lolo, ha colaborado en la reconstrucción del crimen que ha tenido lugar este lunes, mientras que el otro, Julián, autor confeso de la muerte de su vecina, no lo ha hecho, según han confirmado fuentes de la investigación.

Gritos de "asesinos"

La posible existencia del pozo en la casa de los hermanos Julián (50 años) y Manuel González (55), investigados por el crimen de Francisca Cadenas (57 años cuando fue asesinada) fue una de las hipótesis que más se mencionó después de que se conociera que ambos estaban siendo investigados por su presunta implicación en la desaparición de su vecina nueve años antes.

Tras ser citados a declarar en el cuartel de Zafra, los acontecimientos se precipitaron. Julián confesó el crimen y el 11 de marzo se encontraron los restos óseos en una fosa excavada en el pasillo de la vivienda, que había sido tapada de nuevo con baldosas. Entonces, se dejó de hablar del pozo, pero la UCO ha vuelto a buscarlo este lunes en la vivienda de la calle Nueva, que sigue precintada. De momento, no ha trascendido cuál es el motivo que ha llevado a practicar esta diligencia y si se realizarán otro tipo de comprobaciones en el domicilio u otras propiedades de los dos hermanos.

La vivienda de los acusados del crimen de Francisca Cadenas, en Hornachos (Badajoz).Ana Picón.Efe

El juez de Instrucción de Villafranca de los Barros, que investiga la causa, había citado a las partes a las 9.30 horas en el lugar del crimen. Decenas de vecinos de la localidad esperaban la llegada de los hermanos González, que han sido recibidos con gritos de "asesinos" y pancartas donde podía leerse "repudiados", "ogros" o 'La calle Nueva exige la verdad y justicia para este crimen tan atroz'. En las fachadas de todas las casas continúan colocados crespones negros en homenaje a su vecina. Además, se han escuchado gritos de apoyo a la labor de la UCO, fundamental en la resolución del caso cuando durante años no se tenían pistas concretas sobre los hechos. Participan en la reconstrucción la abogada de la familia de Francisca Cadenas y el matrimonio al que acompañó la mujer en la noche de la desaparición. Eran los padres de la menor que Francisca cuidaba en su cada a diario.

La investigación trata de conseguir las pruebas determinantes que impliquen a Lolo, el hermano mayor, en la participación material en el homicidio, ya que Julián, tras ser descubiertos los restos óseos, se autoinculpó del crimen, que habría ocurrido, según adelantó EL MUNDO, cuando su vecina le recriminó, tras sorprenderle, por consumir cocaína en el salón de su casa.

Sin embargo, la investigación no cree esta versión y apunta a los dos hermanos en la participación conjunta de los hechos. Lolo esgrime como coartada que, a la hora del asesinato, la noche de mayo de 2017, él se encontraba de regreso a Hornachos desde el hospital de Mérida (existe una grabación de una cámara en la autovía), donde estaba ingresado de gravedad un familiar. Además, llegó al pueblo, fue a un bar (según algunos testigos) y luego habría participado en la primera búsqueda de Francisca que se organizó en el pueblo cuando trascendió su desaparición.

Por el contrario, la acusación particular considera que además de matarla de forma cruel también hubo un móvil sexual, por lo que pedirá en el juicio la prisión permanente revisable para ambos hermanos. Los abogados de los acusados, José Duarte y Aurelia Martín, respectivamente, han aconsejado a ambos que colaboren en el esclarecimiento del caso. Alegan que no había semen en los restos óseos hallados de Francisca. Tampoco hay explicación a que el cuerpo permaneciera enterrado en una fosa excavada al efecto durante casi nueve años y Lolo no se hubiera enterado de que los restos de su vecina estuvieran en un agujero en el patio de su casa, teniendo en cuenta además que algunos vecinos aseguran que se escucharon fuertes ruidos los días siguientes a la desaparición y que procedían la vivienda.

Francisca Cadenas desapareció en 2017 sin dejar rastro cuando fue a despedir a un matrimonio y su hija -a la que cuidaba diariamente- y ya nunca regresó.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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