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La UCO infiltró dos agentes en Hornachos dos años para resolver el crimen de Francisca Cadenas

La UCO infiltró dos agentes en Hornachos dos años para resolver el crimen de Francisca Cadenas
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La Guardia Civil colaboró también con una empresa de Extremadura para contratar a uno de los hermanos como tractorista
La UCO infiltró dos agentes en Hornachos dos años para resolver el crimen de Francisca Cadenas

La Guardia Civil colaboró también con una empresa de Extremadura para contratar a uno de los hermanos como tractorista

Regala esta noticia Añádenos en Google La UCO investigando en Hornachos y los hermanos. (HOY)

Natalia Reigadas

Badajoz

25/05/2026 a las 10:43h.

Dos agentes de la UCO infiltrados durante dos años en Hornachos (Badajoz) fueron clave para la detención de Lolo y Juli G. S., los dos hermanos ... que permanecen en prisión provisional por el asesinato de Francisca Cadenas. Esta unidad de la Guardia Civil alquiló una finca cercana a la localidad y contrató a uno de los sospechosos como tractorista para acercarse a él.

obtener información o incluso saber cuándo se pueden pinchar sus dispositivos.

La operación fue completa y larga; de hecho, tuvieron que contar con la colaboración de una empresa de tractores de la región, cuya labor ha sido agradecida y reconocida por la Guardia Civil. Estuvieron hasta dos años sobre el terreno para resolver el caso, uno de los despliegues más extensos.

Los dos agentes llegaron a Hornachos hace más de dos años y alquilaron una finca. Uno de ellos se hizo pasar por el capataz de este terreno y estaba acompañado por otro agente que supuestamente quería formarse en la conducción de tractores. Para esa labor contactaron con uno de los hermanos que ya era sospechoso de la desaparición de Francisca Cadenas. Desde el primer momento, la familia de la víctima apuntó en esta dirección.

Esta relación con el sospechoso, muy conocido en la localidad por su habilidad con los tractores, les permitió acercarse a él, y además controlar las entradas y salidas de ambos. Cabe destacar que los investigadores fueron capaces de entrar en dos coches de los detenidos y en su vivienda para colocar micrófonos.

Los audios que captó la UCO fueron determinantes para lograr la orden de entrada y registro con la que finalmente encontraron el cuerpo de Cadenas enterrado en un patio de la vivienda. En las conversaciones se insinúa que la desaparecida estaba cerca y también se apunta a un móvil sexual como la causa del ataque que propició su asesinato.

Conocido por manejar el tractor

Lolo, el mayor de los dos detenidos, es conocido en Hornachos por su manejo de los tractores, así como otros miembros de su familia. Los detenidos tenían tres fincas, una en la localidad y otras dos más alejadas en las que trabajaban con este vehículo; se ganaban la vida en el campo, pero además era habitual que Lolo fuese contratado en otras parcelas como tractorista.

De hecho, cuando fue detenido había sido contratado para manejar el tractor en una finca conocida de esta localidad, pero obviamente no pudo completar el encargo porque ingresó en prisión.

De los dos detenidos, Lolo es el que no ha reconocido su participación en el crimen. En las declaraciones ante el juez ha mantenido que no sabía nada sobre el asesinato de su vecina, cuya casa estaba a solo 20 metros de la suya, y cuyo cuerpo estuvo enterrado casi nueve años en su patio. Por el contrario, el menor, Juli, sí confesó los hechos, aunque afirmó que había sido un arrebato después de que Cadenas lo encontrase drogándose, y mantiene que su hermano mayor es inocente.

No es la primera vez que la UCO utiliza agentes infiltrados para resolver un crimen o una desaparición. De hecho, la estrategia que ha servido para encontrar a Francisca Cadenas y sus supuestos asesinos es muy similar a la que ya se aplicó en el caso de Manuela Chavero en Monesterio. Esa investigación concluyó con una condena de prisión permanente revisable para Eugenio Delgado, que también era vecino de la víctima.

Los paralelismos entre ambos casos son muchos, y más ahora que se sabe que la UCO también infiltró agentes en Hornachos. En Monesterio, fue un joven que se mudó a la localidad y se hizo amigo de Delgado.

El caso de Manuela Chavero

Es la segunda vez que los agentes infiltrados de la UCO le dan a Extremadura las respuestas que esperaba desde hace mucho tiempo. En el caso de Manuela Chavero la intervención de un agente fue la clave; de hecho, logró que el autor del asesinato, Eugenio Delgado, le confesase el crimen.

Chavero desapareció en 2016 de su casa en Monesterio y, cuatro años después, la UCO, tras una revisión del caso, puso en su punto de mira a Eugenio Delgado, un joven solitario cuya familia tenía una casa a tres puertas del chalet de la desaparecida. No tenía amigos y la Guardia Civil decidió ofrecerle uno: un agente que se acercó a él, con el que comenzó a jugar a videojuegos y que luego tuvo «encuentros personales en distintas localidades, principalmente de Badajoz». El objetivo era favorecer «la instalación de medios técnicos autorizados judicialmente u otras actividades operativas», según reveló ABC, que tuvo acceso a la declaración del infiltrado.

Su trabajo fue un éxito. En el verano de 2020, la UCO incrementó la presión sobre el sospechoso haciendo un registro en la vivienda de Chavero cuyo principal objetivo era hacer hablar a Eugenio. Funcionó. El joven acudió a un abogado de Sevilla que le recomendó entregarse y también tuvo una llamada muy sospechosa con su madre, la cual quedó registrada.

Finalmente, acudió al que era su amigo y le confesó lo que había hecho. «He matado a Manuela Chavero y tengo el cuerpo escondido en una finca», le dijo. Le contó incluso que había sido en un enfrentamiento al entregarle una cuna.

También detalló que había sellado la zona donde tenía oculto el cadáver con hormigón (para que no la desenterrasen los animales) y que su intención era construir una nave encima. «El fallo más grande que cometí en mi vida es que el cuerpo esté allí, lo idóneo hubiera sido quemarlo», llegó a decirle Delgado al guardia civil. Solo unas horas después fue detenido y, derrotado, llevó a los investigadores al lugar donde estaba el cuerpo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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