Los líderes de la UE, durante la cumbre de emergencia de este jueves en Bruselas Unión Europea
Europa La UE admite que sus relaciones con EEUU han sufrido un "duro golpe" por las amenazas de Trump a GroenlandiaLos dirigentes comunitarios se mantendrán "vigilantes" y preparados para activar todos sus instrumentos de defensa en caso de que el inquilino de la Casa Blanca vuelva a recurrir a la intimidación y la coerción.
Más información: La Unión Europea acoge con alivio el paso atrás de Trump sobre Groenlandia pero el choque deja cicatrices
Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 22 enero 2026 20:05h Actualizada 22 enero 2026 20:11hLas claves nuevo Generado con IA
La UE reconoce que sus relaciones con EEUU han sufrido un "duro golpe" tras las amenazas de Trump sobre Groenlandia.
Donald Trump amenazó con imponer un arancel adicional del 10% y usar la fuerza contra Dinamarca por la soberanía de Groenlandia.
Finalmente, Trump renunció a la acción militar y a los nuevos aranceles, tras la firmeza y unidad mostrada por los líderes europeos.
La primera ministra danesa y otros líderes europeos insisten en que la soberanía de Dinamarca y Groenlandia es una línea roja, y apuestan por mantener la vigilancia ante posibles nuevas amenazas.
Pese al visible alivio por su marcha atrás en la crisis de Groenlandia, los líderes de la UE avisan a Donald Trump de que se mantienen "vigilantes" y listos para activar todos sus instrumentos de defensa si vuelve a la carga con nuevas "amenazas" contra sus aliados, un escenario que consideran altamente probable.
"Las relaciones transatlánticas han recibido, sin duda, un duro golpe esta semana", ha dicho la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, a su llegada a la cumbre de emergencia convocada este jueves para examinar los últimos movimientos del inquilino de la Casa Blanca.
Tras el éxito de su operación militar en Venezuela a principios de año, que terminó con la captura de Nicolás Maduro, Trump había convertido la anexión de Groenlandia en su máxima prioridad, incluso coqueteando con la posibilidad de emplear la fuerza contra un aliado de la OTAN como Dinamarca.
La Unión Europea acoge con alivio el paso atrás de Trump sobre Groenlandia pero el choque deja cicatricesPero lo que realmente alarmó a Bruselas fue el anuncio del pasado sábado de un arancel adicional del 10%, que debía entrar en vigor el 1 de febrero, dirigido a los ocho países europeos que han enviado soldados a la gran isla del Ártico como parte de una minifuerza de disuasión.
Lejos de recurrir a su habitual estrategia de apaciguamiento y halagos, esta vez la UE ha plantado cara a las amenazas de Trump y dejó claro que respondería con todos los instrumentos a su alcance, incluida su "bazuca comercial": el Instrumento contra la Coerción Económica, que permite imponer restricciones a las grandes plataformas digitales estadounidenses.
Al final, el presidente de Estados Unidos anunció en Davos que renuncia al uso de la fuerza militar en Groenlandia y que tampoco impondrá nuevas tasas a los países europeos. Trump sostiene que ha llegado a un principio de acuerdo con el jefe de la OTAN, Mark Rutte, que despeja sus preocupaciones.
"Aunque todo el mundo está aliviado con los recientes anuncios, en este último año hemos visto que tenemos que estar preparados para mucha imprevisibilidad. Así que todavía necesitamos discutir nuestros planes para los diferentes escenarios, porque un día es una cosa y al día siguiente todo podría cambiar", afirma Kallas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, a su llegada a la cumbre de emergencia en Bruselas Unión Europea
"Hemos empezado la semana con una escalada, con amenazas de invasión y de aranceles, y hemos vuelto a una situación más aceptable, aunque nos mantenemos vigilantes", ha dicho el presidente francés, Emmanuel Macron.
"Cuando Europa está unida, es fuerte y reacciona con rapidez, las cosas vuelven al orden y a la calma", sostiene Macron, que ha atribuido la marcha atrás de Trump a la firmeza exhibida por los europeos en defensa de Groenlandia.
"Cuando se nos amenaza, o cuando alguno de nosotros es sometido a presiones o coacciones, es normal que exista solidaridad y que, utilizando nuestros propios instrumentos, nos hagamos respetar. Y eso es lo que ha pasado", ha destacado el presidente francés.
"Nos mantenemos extremadamente vigilantes y preparados para utilizar nuestros instrumentos si se nos amenaza de nuevo", ha insistido Macron.
La soberanía, línea roja
La gran protagonista de la cumbre de emergencia en Bruselas ha sido la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que ha insistido en que está dispuesta a seguir hablando con Trump, pero ha dejado claro que su "línea roja" es que se respete la "soberanía" de Dinamarca y de Groenlandia.
"Tenemos que trabajar juntos de forma respetuosa, sin amenazarnos mutuamente", ha dicho Frederiksen, que ha agradecido al resto de líderes europeos su apoyo en el pulso que ha librado (y de momento ganado) contra el presidente de EEUU.
"Cuando Europa no está dividida, cuando estamos unidos y somos claros y fuertes en nuestra voluntad de hacernos respetar, eso da resultado", sostiene la primera ministra de Dinamarca.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, a su llegada a la cumbre de Bruselas Unión Europea
Es el mismo mensaje que ha repetido el canciller alemán, Friedrich Merz, aunque él se ha mostrado mucho más conciliador con Trump. "Se ha demostrado que la unidad y la determinación por parte de Europa pueden tener efectos reales", ha afirmado.
"Estoy muy agradecido de que el presidente Trump haya dado marcha atrás en sus planes de hacerse con Groenlandia, y también de que haya renunciado a imponer nuevos aranceles a partir del 1 de febrero. Todo ello es el resultado de nuestros esfuerzos conjuntos entre Europa y EEUU para encontrar un camino común que nos permita avanzar juntos en los tiempos difíciles que, sin duda alguna, estamos viviendo", ha señalado Merz.
Para el primer ministro polaco, Donald Tusk, la Unión Europea debe hacer "todo lo posible" para proteger las relaciones transatlánticas y la OTAN, aunque admite que es un propósito difícil con el actual inquilino de la Casa Blanca.
“El liderazgo estadounidense, lo respetamos y lo aceptamos. Pero lo que necesitamos hoy en nuestra política es confianza y respeto entre todos los socios aquí presentes, no dominación y, desde luego, no coacción. Eso no funciona en nuestro mundo", ha dicho Tusk.