El nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar, durante su reunión con Ursula von der Leyen la semana pasada en Bruselas Unión Europea
Europa La UE reactiva las negociaciones de adhesión con Ucrania tras el fin del veto de Hungría por la caída de OrbánLos dirigentes comunitarios esperan abrir formalmente el primer bloque de diálogo a finales de junio, aunque Budapest deja claro que las conversaciones durarán entre 10 y 15 años.
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Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 3 junio 2026 22:46h Actualizada 3 junio 2026 23:27h Las clavesLas claves Generado con IA
Al fin, fumata blanca. Los embajadores de los 27 en Bruselas han acordado este miércoles reactivar las negociaciones para la entrada de Ucrania en la Unión Europea, paralizadas desde hace dos años, tras el fin del veto de Hungría por la caída del ultranacionalista Víktor Orbán y la llegada al Gobierno del conservador Péter Magyar.
Orbán se opuso desde el principio a la adhesión de Kiev, alegando que la incorporación de un país en guerra desestabilizaría la UE y denunciando además la supuesta vulneración de los derechos de la minoría húngara.
Aunque el entonces primer ministro húngaro se salió de la sala en la cumbre de diciembre de 2023 en la que los líderes europeos acordaron abrir las negociaciones de adhesión -lo que permitió iniciar formalmente el proceso en junio de 2024- desde entonces había bloqueado cualquier avance.
Los líderes europeos acelerarán la adhesión de Ucrania tras la salida de Orbán pero rechazan cualquier "atajo"En menos de un mes al frente del Gobierno, Magyar ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno de Volodímir Zelenski que, según ha dicho, "amplía los derechos lingüísticos, educativos, culturales y políticos de los más de 100.000 miembros de la minoría húngara" en Ucrania.
"El acuerdo es el resultado de varias semanas de intensas negociaciones técnicas entre Hungría y Ucrania, en las que también participaron organizaciones políticas y religiosas representativas de la minoría húngara en Transcarpatia", ha escrito el nuevo primer ministro húngaro en su cuenta de X.
La presidenta chipriota de la UE ha explicado que, tras el acuerdo de este miércoles, espera poder abrir el primer bloque de negociación con Ucrania en una conferencia de adhesión el próximo 15 de junio.
"Este paso marca un hito importante en su camino hacia la integración europea y envía un mensaje claro de unidad y determinación por parte de la Unión Europea", ha explicado en un comunicado.
"La presidencia chipriota, guiada por el principio de que el avance debe basarse en los méritos de cada candidato, está cumpliendo con la política de ampliación, una prioridad estratégica y una de las políticas más transformadoras de la Unión Europea", subraya la declaración.
"El anuncio del primer ministro Magyar sobre el acuerdo alcanzado entre Hungría y Ucrania para avanzar en la protección de los derechos de las minorías abre la puerta a nuevos avances en el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea", ha señalado la comisaria europea de Ampliación, Marta Kos.
"Ucrania y Moldavia ya están cumpliendo los requisitos en materia de Estado de derecho fijados por los Estados miembros. Ha llegado el momento de acelerar su camino hacia la adhesión a la UE", reclama Kos.
No obstante, Budapest ha dejado claro que no aceptará ningún atajo en las negociaciones y ha marcado un horizonte temporal de más de una década para la entrada de Ucrania en la UE.
"Hungría sigue oponiéndose a una adhesión acelerada a la UE. Si Ucrania logra cerrar los 33 capítulos de negociación en los próximos 10 a 15 años, Hungría apoyará su ingreso en la Unión, siempre que sea ratificado mediante un referéndum jurídicamente vinculante", ha dicho Magyar.
En 2022, como gesto político tras el inicio de la invasión rusa, los líderes europeos prometieron a Ucrania su entrada en el club comunitario, revirtiendo su oposición anterior. Pero ahora que ha llegado la hora de la verdad, en Bruselas aflora el vértigo.
Nadie sabe cómo integrar a un país de las dimensiones de Ucrania, en guerra, y cuya entrada alteraría los equilibrios de poder dentro de la Unión, además de absorber una parte masiva del presupuesto comunitario en detrimento de los actuales beneficiarios.
Sin embargo, Zelenski ha convertido la adhesión a la UE en el centro de su programa político, una vez que Trump dejó claro que Kiev no entrará en la OTAN. El presidente ucraniano considera la pertenencia a la Unión como la principal "garantía de seguridad" frente a futuras agresiones rusas y exigía una adhesión acelerada ya en 2027.
Esta fecha apareció en algunos de los planes de paz que circularon el año pasado por Washington y Bruselas, pero los dirigentes comunitarios la han descartado. Ante este bloqueo, tanto la Comisión Von der Leyen como varios Estados miembros se esfuerzan en buscar alternativas para Ucrania a modo de premio de consolación.
La última ha llegado del canciller alemán, Friedrich Merz, que ha propuesto otorgar a Kiev el estatus de miembro asociado: presencia en las instituciones europeas, acceso gradual a determinadas políticas comunitarias, pero sin derecho de voto y sin acceso completo al presupuesto de la UE. Un plan que Zelenski considera "injusto" porque dejaría a Kiev sin voz en las instituciones de Bruselas.