Ursula von der Leyen y Donald Trump, durante la firma del acuerdo arancelario en julio de 2025 en Turnberry Comisión Europea
Macroeconomía La UE se atasca en ratificar el acuerdo arancelario con EEUU pese a las nuevas amenazas de Trump sobre los cochesEl embajador de EEUU en Bruselas reitera que las tasas al sector automovilístico subirán al 25% hasta que los europeos no cumplan su parte del pacto entre Von der Leyen y Trump en julio del año pasado.
Más información: La UE avisa a Trump de que tomará medidas de represalia si sube al 25% los aranceles a los coches comunitarios
Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 7 mayo 2026 08:09h Actualizada 7 mayo 2026 08:17h Las clavesLas claves Generado con IA
La UE se atasca en la ratificación del controvertido acuerdo arancelario que suscribieron Donald Trump y Ursula von der Leyen en Turnberry (Escocia) en julio de 2025, pese a las nuevas amenazas del presidente de Estados Unidos de elevar del 15% al 25% las tasas a los coches comunitarios si los europeos no cumplen su parte.
Tras una segunda ronda de contactos que se ha prolongado hasta la madrugada de este jueves, los negociadores de la Eurocámara y de los Gobiernos de los 27 han sido incapaces de aprobar definitivamente la legislación necesaria para sacar adelante el acuerdo, aunque las dos partes aseguran haber logrado "avances".
"Estamos plenamente comprometidos a seguir colaborando de forma constructiva con el Parlamento Europeo con el objetivo de concluir el trabajo legislativo lo antes posible", ha asegurado el ministro chipriota de Comercio, Michael Damianos, cuyo país ocupa la presidencia de turno de la UE y por ello negocia en nombre de los Gobiernos.
La UE avisa a Trump de que tomará medidas de represalia si sube al 25% los aranceles a los coches comunitarios"Acabamos de concluir un segundo trílogo constructivo durante el que hemos logrado avances significativos en cuestiones como el mecanismo de salvaguardia y la revisión y evaluación del reglamento principal, aunque todavía queda camino por recorrer", afirma el presidente de la comisión de Comercio de la Eurocámara, Bernd Lange.
La próxima reunión entre los negociadores de la Eurocámara, los Gobiernos y la Comisión (conocida como trílogo en jerga bruselense) para tratar de aprobar la legislación está programada para el 19 de mayo.
Los supuestos avances en el trílogo no han servido para apaciguar a Trump. "El presidente de EEUU prefiere acuerdos a disputas, pero la UE debe cumplir el acuerdo de Turnberry e implementar sus reducciones arancelarias, como lo ha estado haciendo EEUU durante 9 meses", se ha quejado este jueves su embajador en Bruselas, Andrew Puzder.
"Hasta entonces, protegeremos a nuestros trabajadores e industrias, con medidas como la reimposición de aranceles del 25% a los automóviles de pasajeros y camiones ligeros importados de la UE", asegura Puzder.
En el pacto de Turnberry, la UE no sólo se resignó a aceptar un arancel general del 15% contra los productos comunitarios sin responder con represalias contra Trump, sino que se comprometió a recortar las tasas aplicables a EEUU. Unas concesiones que fueron tachadas de "humillación" por un gran número de dirigentes europeos.
Tanto la Eurocámara como los Gobiernos de la UE ya han dado luz verde a la eliminación total de los aranceles a los productos industriales estadounidenses y a determinados bienes agroalimentarios, como la langosta, en línea con lo pactado por Trump y Von der Leyen en el acuerdo de julio de 2025.
La legislación, retrasada en varias ocasiones por las tensiones con Washington -incluidas sus amenazas sobre Groenlandia, sin descartar el uso de la fuerza-, afronta ahora la fase final de tramitación, que exige cerrar un texto definitivo entre Parlamento y Consejo.
El principal escollo para culminar la norma es que la Eurocámara ha incorporado una batería de salvaguardas, precisamente para blindarse frente a los vaivenes de Trump, ausentes en la propuesta original de Bruselas y cuya aceptación por parte de Washington no está garantizada.
En concreto, el Parlamento ha introducido una cláusula de entrada en vigor que supedita el arancel cero al cumplimiento íntegro de los compromisos estadounidenses, entre ellos la rebaja del 50% al 15% de los recargos sobre el acero y el aluminio europeos.
El texto añade además una cláusula de suspensión si EEUU impone nuevas tasas o adopta medidas hostiles contra sus aliados. Finalmente, la Eurocámara quiere que las preferencias arancelarias expiren el 31 de marzo de 2028, aunque podrán prorrogarse.
El comisario de Comercio, Maros Sefcovic, se reunió este martes en París con el representante comercial de Trump, Jamieson Greer, para explicarle la marcha del proceso legislativo y le reclamó "volver rápidamente a los términos acordados en Turnberry, es decir, una tarifa plana arancelaria del 15%, con las exenciones pactadas para la UE".
También la propia Ursula von der Leyen le ha pedido esta semana a Trump que no cumpla su amenaza de subir al 25% los recargos a los coches europeos. "Un acuerdo es un acuerdo", le espetó durante la rueda de prensa de la cumbre entre la UE y Armenia celebrada el martes en Eraván.
"Tenemos un acuerdo, y la esencia de este acuerdo es la prosperidad, unas normas comunes y la fiabilidad", defendió la presidenta de la Comisión, que no obstante asegura que la UE está "preparada para todos los escenarios".
En este sentido, tanto el presidente francés, Emmanuel Macron, como el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, alegan que esta vez Bruselas sí debería contraatacar si Trump reactiva la guerra comercial contra la UE.