Ursula von der Leyen y Donald Trump, durante la firma del acuerdo arancelario el pasado julio en Escocia Comisión Europea
Macroeconomía La UE suspende la ratificación del acuerdo comercial con EEUU tras la nueva ráfaga de aranceles de TrumpBruselas cree que las medidas sustitutivas anunciadas por la Casa Blanca tras el fallo negativo del Supremo incumplen el compromiso de limitar al 15% la tasa máxima a los productos europeos.
Más información: Trump anuncia que subirá el arancel global del 10 % al 15 %, tras el varapalo del Supremo a su política económica
Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 23 febrero 2026 15:45h Actualizada 23 febrero 2026 16:25hLas claves nuevo Generado con IA
Tras la minitregua que siguió a la crisis de Groenlandia, vuelve a dispararse la tensión entre Bruselas y Washington. La Unión Europea congela sin fecha la ratificación del acuerdo comercial sellado con Estados Unidos el pasado julio en respuesta a la nueva ráfaga de aranceles desatada durante el fin de semana por Donald Trumppara sortear el revés del Tribunal Supremo.
Bruselas cree que las tasas sustitutivas anunciadas por la Casa Blanca -una tarifa plana del 15% para todos los productos y países, que se suma a los recargos ya vigentes- vulneran el compromiso que Trump asumió ante Ursula von der Leyen en Turnberry (Escocia) de topar en el 15% el techo máximo para los gravámenes a los productos europeos.
Acorralada por las críticas desde todos los frentes, Von der Leyen defendió el acuerdo como un ancla de estabilidad y previsibilidad para la economía europea y como una ventaja competitiva para las empresas comunitarias frente a sus rivales de otros bloques, penalizados con recargos más elevados. Tras la sentencia del Supremo, ambas bazas se han esfumado.
Bruselas pide a Donald Trump "claridad total" sobre los aranceles anunciados tras el fallo del Tribunal SupremoPor todo ello, la comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo ha decidido este lunes congelar la ratificación de uno de los pilares clave del acuerdo de julio: la eliminación total de los aranceles a los productos industriales estadounidenses y a determinados bienes agrícolas, como la langosta. La votación inicial estaba prevista para este martes 24 de febrero.
"El trabajo del Parlamento Europeo sobre el acuerdo UE-EEUU queda suspendido hasta nuevo aviso", ha anunciado el presidente de la comisión de Comercio Internacional, el socialista alemán Bernd Lange, tras una reunión de emergencia con los representantes del resto de grupos políticos.
"Nuestro equipo negociador acaba de decidir poner en pausa la implementación legal del acuerdo de Turnberry y aplazar la votación prevista para mañana. Se necesita claridad y seguridad jurídica antes de dar cualquier paso adicional", ha relatado Lange.
A su juicio, el nuevo recargo general del 15% anunciado por Trump después de que el Supremo tumbara sus gravámenes previos ha provocado un "caos arancelario total". "Nadie logra entenderlo ya: solo quedan preguntas abiertas y una incertidumbre creciente para la UE y otros socios comerciales de Estados Unidos", ha escrito en su cuenta de X.
Pero la Eurocámara también cree que el resultado final es que "las exportaciones de la UE a EEUU quedarían sujetas a un tipo superior al umbral del 15%". "Esto, por sí solo, constituye una desviación clara de los términos del acuerdo de Turnberry", afirma Lange.
Por su parte, los portavoces de Von der Leyen han exigido este lunes explicaciones a Washington sobre los nuevos aranceles, ya que los primeros contactos entre el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, y sus homólogos estadounidenses no han servido para despejar las dudas de Bruselas.
"Un acuerdo es un acuerdo. Ambas partes tienen el deber de cumplir su parte del acuerdo que firmamos en julio. Así que ahora simplemente le estamos diciendo a EEUU: les corresponde a ustedes mostrar claramente qué camino van a seguir para honrar el acuerdo", ha explicado el portavoz de Comercio, Olof Gill.
De momento, Bruselas sigue defendiendo que la mejor alternativa es aplicar en todos sus términos el acuerdo firmado por Von der Leyen y Trump en julio y no quiere hablar de represalias contra Washington. "Lo que nos interesa es volver a una situación de estabilidad y previsibilidad lo antes posible", ha subrayado el portavoz.
"Y esperamos que nuestros homólogos estadounidenses nos expliquen con precisión qué está ocurriendo, para poder regresar a una situación en la que las empresas de la UE y de EEUU puedan seguir haciendo lo que mejor saben: comerciar, invertir, crear empleo y prosperidad en ambos lados del Atlántico", asegura Gill.
Durante el fin de semana, la Comisión Europea publicó un comunicado inusualmente duro en el que denuncia que "la situación actual no es propicia para garantizar un comercio e inversión transatlánticos justos, equilibrados y mutuamente beneficiosos".
"Como mayor socio comercial de EEUU, la UE espera que Washington cumpla los compromisos establecidos en la declaración conjunta (de julio en Escocia), tal como la UE mantiene los suyos", reclama el Ejecutivo comunitario.
"En particular, los productos europeos deben seguir disfrutando del trato más competitivo, sin incrementos de aranceles que superen el límite claro e integral previamente acordado", reclama Bruselas.
Los dirigentes de la UE aún no se han repuesto de la “humillación” que supuso el acuerdo Trump-Von der Leyen. En ese pacto, Bruselas no solo aceptó un arancel general del 15% a los productos europeos -50% para el acero y el aluminio- sin adoptar represalias contra Trump, sino que además se comprometió a rebajar a cero las tasas a las mercancías industriales estadounidenses.
La presidenta de la Comisión siempre ha sostenido que no había alternativa: era el precio para preservar la relación transatlántica y garantizar el apoyo de EE UU a Ucrania frente a Rusia y a la seguridad europea.
Pero Trump no solo ha cortado la ayuda militar y financiera a Kiev, mientras se muestra comprensivo con Vladímir Putin; también amenazó en enero a sus aliados con nuevos aranceles e incluso con una intervención militar si no aceptan su plan para hacerse con Groenlandia.
Si se confirma ahora que la Casa Blanca rompe unilateralmente el pacto, la UE podría reactivar los aranceles del 30% contra productos de EEUU por valor de 93.000 millones de euros que se prepararon el año pasado pero nunca se utilizaron.
La otra opción que tiene Bruselas es activar por primera vez el Instrumento contra la Coerción Económica, el bazuca comercial aprobado en 2023 con el fin de hacer frente a la intimidación económica de China.