Más de un centenar de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), de la Base Aérea de Zaragoza, se han desplazado a Cataluña para colaborar con los Bomberos de la Generalitat en la extinción del incendio declarado hoy en La Bisbal d'Empordà (Girona), sin control y con una zona afectada de, al menos, 2.300 hectáreas, el 97% de las cuales en el macizo del espacio natural de Les Gavarres.
En consecuencia, siete localidades permanecerán toda la noche confinadas: Calonge i Sant Antoni, Castell d'Aro, Platja d'Aro i S'Agaró, Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l'Heura, Forallac, La Bisbal d'Empordà, Llagostera y Santa Cristina d'Aro.
Esta tarde, los Mossos d'Esquadra han detenido a un hombre por su presunta relación con el origen del fuego, ya que realizaba trabajos con una radial cerca de la carretera, una tarea prohibida con el estado de peligro muy alto de incendio a causa de las condiciones climáticas. La investigación por "presunta imprudencia grave" la ha asumido la División de Medio Ambiente de la Policía catalana, en colaboración con los Agentes Rurales, que han recogido indicios y testimonios para aclarar el origen del fuego. Esta zona estaba bajo nivel 3 sobre 4 del Plan Alfa que elabora el Cuerpo forestal, es decir, con "peligro muy alto de incendio".
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que este sábado acudirá a la zona, solicitó a mediodía a la ministra de Defensa, Margarita Robles, la activación de la UME ante el avance de las llamas sin control, avivadas por el viento de tramontana. Asimismo, ha pedido, "especialmente a los ciudadanos del área metropolitana de Barcelona", que pospongan los desplazamientos hacia la comarca del Baix Empordà para facilitar las labores de extinción de los incendios originados en La Bisbal, de los denominados de sexta generación y el primero de gran magnitud en Cataluña este verano, y el de Vilavenut, de menor intensidad y que ya esta tarde quedó bajo control. Tras dar por estabilizado este incendio, que ha afectado a unas 35 hectáreas, finalizó el confinamiento para la población de la zona de Vilavenut y el Pla de la Farga.
El fuego de La Bisbal ha generado una gran columna de humo (pirocúmulo) que ha alcanzado una altitud de entre 4 y 5 kilómetros y, a causa de ello, Protección Civil ordenó el confinamiento preventivo de los municipios de Calonge i Sant Antoni, Castell d'Aro, Platja d'Aro i S'Agaró, Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l'Heura, Forallac, La Bisbal d'Empordà, Llagostera y Santa Cristina d'Aro.
Además de las 12.000 personas confinadas en sus domicilios, el incendio ha obligado a evacuar a 150 personas de la urbanización Vall Repòs de Santa Cristina d'Aro y una casa de colonias de Romanyà de La Selva, donde se alojaban unos 70 niños y una decena de monitores.
Protección Civil de la Generalitat pidió a los vecinos afectados que cierren puertas y ventanas y que no circulen por la zona. También insistió en que, en caso de ser necesaria la evacuación, las autoridades lo indicarán: "La autoevacuación no es una medida segura".
Los Bomberos han activado 53 dotaciones, 12 de ellas aéreas, y unos 400 efectivos para luchar contra el fuego de La Bisbal, que evoluciona empujado por la tramontana y provoca varios focos secundarios.
En una última comparecencia a las 22.00 horas, la consejera de Interior y Seguridad Pública de la Generalitat, Núria Parlon, ha explicado que los Bomberos trabajarán esta noche con el objetivo de poder estabilizar al máximo el flanco derecho. El jefe del Cuerpo, David Borrell, ha detallado que eso evitaría que el incendio de Les Gavarres se abriera en dirección Girona capital, cosa que implicaría un potencial de afectación de hasta 30.000 hectáreas por la entrada de viento de sur. "La estrategia es clara: confinar el incendio en la parte oeste de Les Gavarres y conseguir, con estos objetivos tácticos concretos, acabar estabilizando todo el flanco derecho, progresando hasta estabilizar dos tercios del flanco izquierdo», ha apuntado el principal responsable operativo de los Bomberos.