Aunque los franceses y los alemanes asumen cierto sobrecoste a la hora de llenar la cesta de la compra, pagar los suministros o llenar el depósito, sus sueldos son muy superiores a los españoles
Regala esta noticia Añádenos en Google Fachadas de edificios residenciales en Berlín. (AFP)Madrid
13/09/2026 a las 00:08h.La crisis de la vivienda y la inflación son preocupaciones compartidas por todos los habitantes del Viejo Continente. Pero hay una diferencia que suele quedar ... escondida detrás de las grandes cifras, y es que no todos los europeos llegan a fin de mes con el mismo margen para ahorrar o afrontar un imprevisto. España parte en esa carrera con desventaja frente a dos de las grandes economías europeas: Francia y Alemania. Y la explicación no está solamente en cuánto cuesta llenar la nevera o encender la calefacción, sino más bien en cuánto se cobra y qué parte de la nómina se dedica a pagar lo básico.
Desafiando toda lógica, alquilar en el sur de Europa suele ser más costoso que en el centro. En Italia, Idealista arrojaba una media de 980 euros mensuales por el alquiler de una vivienda similar. En Portugal, se acercaba a unos desproporcionados 1.170 euros, inasumibles para una población que cobra de media algo menos de 1.400 euros netos al mes. Y es que el drama comienza cuando se compara el coste de un techo con el sueldo medio. Un español cobraba de media en 2025 2.200 euros y un italiano sobre los 2.150 euros en doce pagas, mientras que un francés se embolsaba 2.700 euros y un alemán, 3.000. La conclusión es clara si se contraponen estos datos: en España e Italia ese alquiler se lleva más del 47% del sueldo, y en Portugal se acerca al 85%. Mientras, en Francia supera ligeramente el 26% y en Alemania, el país que sale mejor parado, el 20%.
Al igual que sucede en España, los grandes núcleos urbanos concentran precios muy superiores a la media, ya que el metro cuadrado parisino se pagaba a 30 euros y el de Múnich, la ciudad germana más costosa, a unos 20 euros el año pasado. Pero estos elevados costes no se encuentran tan lejos de Madrid, donde el metro cuadrado alcanzó también los 22 euros, pero con un sueldo más limitado, lo que deja menos margen de maniobra.
Lo cotidiano pesa menos
Fuera del alquiler, las diferencias entre países son bastante menos pronunciadas. Ni la energía ni la cesta de la compra explican por sí solas por qué unos hogares tienen más capacidad para ahorrar o afrontar un gasto inesperado que otros. A pesar de que su coste es algo más elevado en Francia y Alemania, no llega a compensar la brecha salarial. En el segundo trimestre de 2025, los hogares alemanes pagaron por el consumo energético de media 34 euros más al mes que los españoles, mientras que los italianos desembolsaron 8 euros más. En Francia, en cambio, el gasto fue tres euros inferior al español y en Portugal, seis euros menos. Son datos de Eurostat para un consumo anual de entre 2.500 y 5.000 kilovatios.
La cesta de la compra alemana es un 7% más cara que la española, pero su sueldo medio también es un 36% mayor
Algo parecido ocurre con la cesta de la compra. España es el país más barato para comprar alimentos y bebidas no alcohólicas, pero las diferencias tampoco son insalvables. La cesta francesa, la más cara, cuesta casi un 13% más que la española. La alemana, pese a ser el país con los salarios más elevados de los cinco, es un 7% más costoso; la italiana, un 6%, mientras que la portuguesa tiene un precio prácticamente idéntico.