Una concentración contra las agresiones a médicos en Málaga. SMM
Salud Las agresiones a médicos en Málaga se duplican en un año: las mujeres de Atención Primaria, las víctimas más comunesEl SMM sostiene que durante 2025 ha contabilizado 57 actos violentos físicos y verbales.
Más información:Las agresiones a médicos continúan en aumento en Málaga: más de una veintena de ataques a sanitarios en 2025.
Paula Tejada Publicada 16 febrero 2026 06:50hLas agresiones a médicos en la provincia de Málaga no hacen más que aumentar. Esta situación la llevan denunciando los profesionales de la sanidad meses e incluso años y la confirman los datos sobre el número de actos violentos que han tenido que protagonizar estos facultativos mientras realizaban su trabajo.
En concreto, según los datos aportados por el Sindicato Médico de Málaga a EL ESPAÑOL de Málaga, durante 2025 se han contabilizado 57 agresiones a médicos, lo que supone una duplicación de los actos violentos con respecto a los de 2024.
"La situación está empeorando a pasos agigantados", advierte Teresa Valle, delegada del SMM en Málaga en una entrevista con este periódico.
Las agresiones a médicos continúan en aumento en Málaga: más de una veintena de ataques a sanitarios en 2025El perfil mayoritario de víctimas se mantiene respecto a años anteriores. Las médicas de Atención Primaria son las que más agresiones han sufrido a lo largo de este pasado 2025.
Valle añade que las agresiones físicas, que son las que generan más alarma social, no son las mayoritarias. Este puesto es para las agresiones verbales, que están protagonizadas por insultos, amenazas y vejaciones.
También alerta de que la violencia no se limita a un ámbito concreto, puesto que se producen agresiones en centros de salud, hospitales, ambulancias e incluso en avisos domiciliarios.
Asimismo, añade que aunque todos los profesionales sanitarios sufren agresiones, la incidencia en médicos es especialmente elevada. En concreto, los facultativos, pese a representar al 20% de la plantilla sanitaria, el número de agresiones registradas contra médicos triplica al del resto de categorías.
Cabe recordar que muchas de estas conductas están tipificadas como delito y pueden provocar un importante daño psicológico. "Las agresiones verbales no son menos graves, ya que hay profesionales que desarrollan miedo a volver a la consulta", cuenta la facultativa.
Medidas "ineficaces"
La organización sindical considera que las medidas adoptadas hasta ahora han resultado ineficaces. Entre las carencias señalan la falta de personal de seguridad en los centros.
En Málaga capital, menos de la mitad de los centros de salud disponen de vigilantes, y en el distrito del Valle del Guadalhorce no hay seguridad presencial en ninguno. También apuntan que muchas consultas aún no están comunicadas entre sí, una medida prevista en el plan para mejorar la respuesta ante incidentes.
Sobre dispositivos como botones de alarma o cámaras de seguridad, consideran que son insuficientes y carecen de personal cualificado que pueda intervenir de inmediato. “Si suena un botón antipánico y no hay seguridad, quien acude es un compañero sanitario, que no tiene por qué estar preparado para afrontar una situación violenta”, señalan.
Datos oficiales
Los datos oficiales de la Administración Pública se conocerán el próximo mes de marzo, coincidiendo con el Día Europeo contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios. No obstante, Teresa incide en que, tanto las cifras del sindicato como las de la administración "nunca reflejan la realidad completa" porque hay muchos sanitarios que callan y no denuncian.
Entre los motivos por los que los médicos no denuncian, según Teresa, se encuentran la complejidad burocrática y el impacto que supone interrumpir su consulta. En este punto sostiene que "cuando un profesional sufre una agresión no está en condiciones de seguir atendiendo pacientes, pero si decide denunciar tiene que parar la consulta y afrontar un proceso administrativo complejo".
Además, subraya que la suspensión de la actividad repercute también en los pacientes que esperan en la sala, puesto que ven retrasada su atención como consecuencia directa del incidente.