La Roja estaba acostumbrada a jugar en minoría, pero el efecto Lamine Yamal, el legado del tiquitaca, de los títulos y el enorme respaldo de la comunidad hispana han convertido el Mundial de Estados Unidos en un territorio muy favorable
Regala esta noticia Añádenos en Google Hinchas españoles en la grada del estadio de Los Ángeles ante Austria. (Efe)Enviado especial. Dallas
04/07/2026 a las 19:57h.Durante años, España ha jugado casi siempre en minoría. La selección ha convivido con la realidad de competir en grandes torneos en inferioridad numérica en ... las gradas frente a selecciones capaces de movilizar enormes masas como Argentina, Brasil, Inglaterra, Países Bajos, Italia o Francia. Una situación ligada a la identidad futbolística. España es más un país de clubes que de selección.
Sólo se vio en mayoría en octavos ante Georgia para estar en apabullante minoría ante los anfitriones alemanes en cuartos, en la semifinal con Francia y en la final del Olímpico de Berlín. El día del título alrededor de tres cuartas partes del estadio estaban ocupadas por ingleses.
Este Mundial en Estados Unidos, sin embargo, está rompiendo ese patrón. España, por primera vez en mucho tiempo, no solo domina en el campo. También lo hace en las gradas. En sus dos partidos Atlanta, en Guadalajara y Los Ángeles el rojo ha sido mayoritario.
El ídolo Lamine
Hay varias explicaciones. La globalización del fútbol, el modelo del consumo deportivo en Estados Unidos, la fuerza de la diáspora del sur del continente, quienes reivindican lo hispano como algo que les une frente a un Gobierno norteamericano que ha puesto a los ilegales en el punto de mira, la solidaridad hispanoamericana, la herencia estética del tiquitaca, el efecto arrastre de los títulos logrados desde 2008 o el impacto de una figura mundial como Lamine Yamal.
El nombre que más se repite en las camisetas de los hinchas que animan a España en este Mundial es el de Lamine. Robert Flemming, de Los Ángeles y es un seguidor habitual de los Galaxy, lo resume con naturalidad mientras se dirige al partido ante Austria con su camiseta: «Soy aficionado de España por Lamine Yamal. En Estados Unidos tenemos una cultura distinta a la europea, somos muy de estrellas, a veces más que de equipos». Cada vez que el delantero es citado en el estadio o aparece en los videomarcadores genera una reacción que se impone a la que provoca cualquiera de sus compañeros.