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«Las comunidades del norte de España tienen que aprender de las del sur»

«Las comunidades del norte de España tienen que aprender de las del sur»
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El director del Observatorio de Salud y Cambio Climático del Ministerio de Sanidad, Héctor Tejero, reclama que las comunidades faciliten ayudas para que todas las casas se adapten al calor
«Las comunidades del norte de España tienen que aprender de las del sur»

El director del Observatorio de Salud y Cambio Climático del Ministerio de Sanidad, Héctor Tejero, reclama que las comunidades faciliten ayudas para que todas las casas se adapten al calor

Regala esta noticia Añádenos en Google El director del Observatorio de Salud y Cambio Climático del Ministerio de Sanidad, Héctor Tejero. (Antonio López Díaz)

Álvaro Soto

Madrid

06/07/2026 a las 00:04h.

El plan del calor del Ministerio de Sanidad para este verano se ha visto desbordado por la realidad de unas ... llegado mucho antes y con especial virulencia. El director del Observatorio de Salud y Cambio Climático del departamento de Mónica García, Héctor Tejero (Madrid, 1981), avisa de que los veranos de antes no volverán y reclama medidas desde todas las administraciones, pero especialmente desde las comunidades autónomas y los ayuntamientos, para facilitar que la población pueda adaptarse al nuevo escenario.

-Que el cambio climático sigue avanzando. Los veranos van a ser más largos, más duraderos y más extremos de forma estructural, y en algunos años, como este, se suman condiciones meteorológicas más concretas, como las olas de calor tempranas. Pero en general, los veranos duran ahora entre cuatro y seis semanas más, empiezan antes, a mitad de mayo, y terminan a finales de septiembre y ya no hay apenas transición entre las estaciones. De hecho, nuestro plan contra el calor se ha adelantado al 15 de mayo.

-La mortalidad en mayo y junio por altas temperaturas se ha disparado, con más de mil fallecidos en España y otros miles en Europa.

-Las primeras olas de calor del verano suelen tener un 'efecto cosecha' (en términos médicos, el adelanto temporal de fallecimientos en personas muy vulnerables) porque el cuerpo se va a adaptando progresivamente durante la estación, pero el primer golpe es muy duro. Las mismas altas temperaturas matan más en mayo y junio que en septiembre. Pero que el número de muertos siga creciendo o comience a disminuir va a depender de lo que hagamos por adaptarnos y por reducir los efectos del cambio climático. Si habilitamos refugios climáticos, si los hospitales y las residencias están bien climatizados, si la gente puede acceder a tecnologías de refrigeración como aires acondicionados o 'pingüinos', si las calles tienen menos coches y más zonas verdes, si los edificios están rehabilitados y mejor aislados, todo eso hará que cuando venga el calor haya menos mortalidad. Y en el largo plazo, si no dejamos de quemar combustibles fósiles, el cambio climático irá a más y cada vez habrá temperaturas más extremas y más muertos. Lo que nosotros vemos es que la gente no se muere por un golpe de calor, sino por que el calor agrava una dolencia previa o los problemas de la edad.

«Las primeras olas de calor del verano suelen tener un 'efecto cosecha' en los más vulnerables»

-La preparación exige un tiempo de adaptación, pero el calor llega sin avisar. Aunque no tenga las competencias, ¿entre los planes del Ministerio de Sanidad está presionar a las comunidades para que financien, por ejemplo, la instalación de aire acondicionado en las casas, igual que se financia un cambio de ascensor?

-Nosotros hemos exigido en varias ocasiones que en los centros públicos en los que haya personas vulnerables, como colegios, residencias y hospitales, esto debe hacerse de forma inmediata. Y lo ideal sería que se diesen ayudas, sobre todo, a las personas de renta baja porque la mortalidad por calor no se distribuye igual ni territorialmente ni por renta ni dentro de las zonas de la misma ciudad. Por los mapas de vulnerabilidad al calor sabemos que las más afectadas son las personas mayores que viven en zonas de menor renta y en casas antiguas. Sí, las comunidades y los municipios tienen que dar ayudas para las casas.

«Lo ideal sería que se diesen ayudas, sobre todo, a las personas de renta baja»

-Los datos muestran que la mortalidad en el inicio del verano ha crecido de manera notable en las comunidades del norte de España, que hasta ahora parecían a salvo.

-En parte ha ocurrido porque la ola de calor ha golpeado mucho al norte, pero lo que estamos viendo es que en estas zonas, donde antes el verano era relativamente fresco, las cosas están cambiando y no están adaptadas a ese cambio. Las casas están preparadas para el frío y no para el calor, no tienen aire acondicionado, y la gente no tiene hábitos para protegerse, lo que llamamos 'la cultura del calor'. En Córdoba, llevan mil años preparándose para el calor, pero en una ciudad del norte, hay otras costumbres, como salir a pasear a cualquier hora. Si no tiene aire acondicionado, cada casa deberá tener un ventilador. En general, en los próximos años, las comunidades del norte tendrán que aprender de las comunidades del sur para lidiar con el calor.

«Para mucha gente, el verano ahora es un tiempo de estar encerrado en casa con ansiedad»

-Las estadísticas muestran que las muertes se concentran en los mayores de 65 años, sobre todo, en los mayores de 85, y más en las mujeres que en los hombres.

-El 60% de los fallecidos por calor son mujeres y el 40%, hombres. Hay factores fisiológicos, como que las mujeres, a partir de cierta edad, comienzan a transpirar peor y se refrigeran peor, pero también existen factores sociológicos, como la soledad o la pobreza. La gente de baja renta tiene más enfermedades crónicas y más obesidad, factores clave para la mortalidad. El perfil de los fallecidos por calor es el de una mujer mayor con algún tipo de enfermedad crónica que vive sola en una zona de baja renta en una ciudad. Pero pensemos más allá. El calor provoca más soledad y más sedentarismo. Estamos perdiendo esa idea que teníamos de los veranos mediterráneos, con muchas horas en la calle socializando. Para muchas personas, el verano ya no es ese momento de pasarlo bien. Ahora es un tiempo de pasarlo encerrado en casa, con ansiedad y agotamiento.

«Las comunidades creen que no merece la pena poner aire acondicionado en los colegios»

-La ministra puso el foco en la necesidad de que los colegios estén bien refrigerados, pero recibió alguna respuesta irónica, como la de un consejero del Gobierno de Madrid, que dijo que el calor «es fuente de inspiración». ¿Están encontrando reticencias?

-Las comunidades hacen un cálculo y dicen que para dos semanas que pilla el verano a los niños, no merece la pena. Pero eso está cambiando. Ahora es mucho más probable que haya olas de calor en épocas lectivas, ya sea en mayo o en septiembre. Pero es una cuestión de voluntad política, y de empezar a hacerlo en las zonas más vulnerables, donde es menos probable que haya un parque al lado o que exista buena ventilación. Quitarle importancia al calor, igual que a la contaminación, no tiene sentido. Lo que ocurre es que no hay mortalidad en los niños por calor y eso parece que le quita gravedad. Pero sabemos que el calor dificulta el aprendizaje y que si un niño sufre un golpe de calor, pasa tres o cuatro días en el hospital.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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