Emiratos Árabes limita su espacio aéreo ante los misiles persas, la Armada de EE UU es hostigada por la Guardia Revolucionaria y Teherán denuncia ataques desde helicópteros Apache
Regala esta noticia Helicópteros y navíos de guerra escoltan a dos buques comerciales en Ormuz. (AFP)M. Pérez
05/05/2026 a las 15:34h.El estrecho de Ormuz se encuentra en plena situación prebélica tras el aumento de los movimientos hostiles por parte de Irán y Estados Unidos en ... las últimas horas. Según distintos medios, el régimen persa habría disparado contra los buques civiles y de la Armada estadounidense que tratan de cruzar el canal mientras helicópteros Apache norteamericanos habrían hundido varias lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria y, probablemente, atacado dos mercantes en el puerto iraní de Dayyer que han sido pasto de las llamas junto a otro par de barcazas.
No en vano, la amenaza persiste. El ejército emiratí ha derribado este martes doce misiles balísticos, otros tres de crucero y cuatro drones, que supuestamente Teherán había dirigido contra buques comerciales e instalaciones petroleras de una nación que ahora considera colaboradora de Washington. Un petrolero con matrícula de Abu Dabi y otro barco surcoreano han sido asimismo alcanzados por proyectiles persas. Se trata de un sumatorio de incidentes que está aumentando las fuertes tensiones ya vigentes en el Golfo y alimentan un horizonte próximo de vecindades irreconciliables.
Algunos dirigentes de la región exigen «socios fiables» y la intervención de los organismos internacionales. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Emiratos ha condenado la «agresión traicionera» de la república islámica y anunciado que se reserva el derecho a responder a sus ataques. En respuesta, la televisión iraní ha asegurado que el régimen de los ayatolá no tenía plan alguno de atacar al país vecino y culpa de los bombardeos de este lunes y martes a la «aventura marítima» de EE UU.
La ampliación de la violencia pone a prueba las capacidades militares de los países del Golfo para interceptar los misiles y drones que aparecen con creciente frecuencia en sus radares, pero además reaviva el riesgo en un corredor energético que ya soporta una prolongada parálisis. Todavía son muchas más las navieras que prefieren no aventurarse en el estrecho que participar en la 'Operación Libertad' que patrocina Trump.
En un camino contrario al pretendido, EE UU e Irán parecen dirigirse al enfrentamiento directo de nuevo. Mohammad Bagher Ghalibaf, el negociador de la república islámica, ha acusado a Washington de «violar» el alto el fuego y «poner en peligro» el tráfico marítimo con su operación de protección a los buques varados en el canal.
La Armada ha logrado sacar del atolladero al menos a dos buques, entre ellos un gran portacontenedores que se encontraba bloqueado por las fuerzas iraníes desde hace semanas y que este martes ha salido a aguas libres. El Pentágono afirma que su fuerza aeronaval ha debido hacer frente a misiles y drones disparados desde tierra por la Guardia Revolucionaria. A su vez, Teherán denuncia que cinco civiles han muerto en un ataque de EE UU a dos mercantes.
El presidente de Estados Unidos tampoco ofrece pistas. Donald Trump ha señalado en una entrevista que el conflicto todavía puede prolongarse dos o, «quizá, tres semanas»; el mismo plazo que ya ofreció a mediados de abril. No obstante, se ha mostrado despreocupado por el hecho de que el tiempo corra en su contra. Al contrario, ha desmentido que se trate de un factor «esencial» en este conflicto y asegurado que EE UU «saldrá ganando». Una cuestión de resistencia. En el lado persa, la Guardia Islámica tiene también su propio debate sobre si debe intensificar el enfrentamiento con EE UU como una forma de demostrar su «poder» ante Washington o dosificar las acciones para prolongar la vida útil de sus arsenales y acabar por cansancio con la paciencia de Trump.
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