Julio es el mes en que las luciérnagas encienden los campos para atraer a sus 'chicos'
Regala esta noticia Añádenos en Google Miles de luciérnagas alumbran con sus luces un bosque en el Parque Nacional de las Montañas Humeantes en Tennessee, Estados Unidos. (Radim Schreiber | FireflyExperience.org)Madrid
03/07/2026 a las 13:18h.Cuando cae la noche en pleno verano y el calor del día comienza a disiparse, un pequeño destello puede aparecer entre la hierba de una ... huerta, a la orilla de un río o junto a un sendero rural. Es una luz tenue, casi tímida, que dura apenas unos instantes. Sin embargo, para quienes tienen la suerte de verla, el momento resulta inolvidable. Son las luciérnagas, los llamados 'gusanos de luz', que durante julio irrumpen en los escenarios de bosques y campos para protagonizar su brillante papel y ofrecer uno de los espectáculos más fascinantes de la naturaleza.
A diferencia de las vistosas imágenes que nos llegan desde países como Estados Unidos o Vietnam, donde miles de luciérnagas iluminan simultáneamente los árboles como si fueran adornos navideños, las especies ibéricas son mucho más «tímidas», como las define el naturalista e ingeniero de montes granadino José Ramón Guzmán Álvarez, cofundador junto al ecólogo belga Raphaël de Cock de la web Gusanos de Luz, que desde 2009 lleva estudiando estos insectos y recopilando observaciones de aficionados y expertos de todo el mundo.
Una luciérnaga 'española' sobre una piedra en un paraje de Soria. (Radim Schreiber | FireflyExperience.org | Daniel Fernández Alonso)De todos modos, hay un sitio en la Península Ibérica donde con una seguridad «prácticamente del cien por cien» se pueden ver luciérnagas: se trata del parque botánico portugués de Gaia, al norte de Oporto. «Allí tienen la suerte de tener poblaciones de varias especies autóctonas, e incluso una especie voladora nativa. Y nuestros colegas lusos dan a conocer el espectáculo celebrando las noites dos pirilampos (las noches de las luciérnagas) a finales de junio, que son una gozada. Lástima que acaben de pasar, pero los aficionados ya pueden hacer un hueco en su agenda para el año que viene», recomienda.
Generadoras de luz
Las luciérnagas pertenecen a la familia de los lampíridos, un grupo de escarabajos con cerca de dos mil especies distribuidas por todo el mundo, y son capaces de producir luz mediante un proceso químico conocido como 'bioluminiscencia'. En un órgano situado en la parte inferior del abdomen, una molécula llamada 'luciferina' reacciona con oxígeno gracias a la acción de una enzima denominada luciferasa, generando energía en forma de luz.
Aunque este fenómeno también aparece en medusas y algunos peces de las profundidades marinas, en las luciérnagas cumple una función fundamental: facilitar la reproducción.
Pero la vida de estos insectos no se limita a los breves días en que brillan durante el verano. La mayor parte de su existencia transcurre en forma de larva. Durante esta etapa son depredadores que se alimentan principalmente de caracoles y babosas, a los que paralizan mediante sustancias digestivas antes de zampárselos. Esta dieta explica por qué suelen habitar zonas húmedas, con abundante vegetación y presencia de pequeños invertebrados, como jardines, huertas de regadío, prados frescos, márgenes de ríos y bosques con cierta humedad.
Las luciérnagas no están en peligro de extinción en España, pero tienen amenazas como la contaminación lumínica y la urbanización de entornos naturales
La oscuridad, tan necesaria para que los machos detecten la 'bombillita' de las hembras, está hoy más amenazada que nunca por culpa de la contaminación lumínica, uno de los principales riesgos para las poblaciones de luciérnagas. «El aumento de la iluminación artificial en carreteras, urbanizaciones, jardines y espacios públicos altera el comportamiento reproductivo de estos insectos. Las luces intensas desorientan a los machos, dificultando que localicen a las hembras. Además, muchas hembras dejan de emitir señales luminosas cuando el entorno no alcanza la oscuridad suficiente», detalla el divulgador granadino.
La expansión urbanística y la transformación de espacios naturales también contribuyen a la pérdida de hábitats adecuados. Aunque las luciérnagas no se consideran actualmente en peligro de extinción en España, los expertos advierten de que conservar zonas oscuras y reducir la iluminación innecesaria resulta esencial para garantizar su supervivencia a largo plazo.
A pesar de estas amenazas, las observaciones continúan llegando desde numerosos puntos del país gracias a proyectos de ciencia ciudadana como los que se desarrollan desde Gusanos de Luz. Miles de registros recopilados en los últimos años muestran que las luciérnagas siguen presentes en jardines públicos y particulares, espacios naturales protegidos, parques urbanos y áreas rurales de toda España.
Mientras tanto, julio continúa siendo la mejor oportunidad para salir al campo bajo el crepúsculo y buscar estas pequeñas luminarias errantes. No existen fórmulas infalibles ni lugares donde el encuentro con as hadas de la noche esté garantizado. Quizá por eso el avistamiento conserva intacta su capacidad de asombro. Basta un único destello entre la vegetación para convertir una noche cualquiera en una experiencia mágica. «Estoy convencido de que a todo el mundo le gustaría ver alguna», apostilla nuestro 'luciernólogo' de cabecera sobre este grandioso espectáculo de la naturaleza que cabe en apenas unos milímetros.
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