La reina Letizia luciendo la tiara de la Flor de Lis y los pendientes de chatones del joyero de pasar en un viaje de Estado a Suecia en 2022. Gtres
Royals Las joyas 'ocultas' del lote de pasar: la gran historia detrás de las dos únicas piezas que la reina Letizia aún no ha lucidoEste extraordinario conjunto, de valor incalculable, es el que fue reunido por Victoria Eugenia de Battenberg y está reservado sólo a las reinas de España.
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Raúl Rodríguez Publicada 21 febrero 2026 01:37hHubo un tiempo, no tan lejano, en el que los apasionados de la alta joyería histórica aguardaban con expectación cada gran cita institucional de Su Majestad la Reina Letizia con la esperanza de verla lucir las célebres joyas de pasar.
Este extraordinario conjunto, de valor incalculable, es el que fue reunido por Victoria Eugenia de Battenberg y está reservado exclusivamente a las reinas de España.
Así lo dejó estipulado la esposa de Alfonso XIII en su testamento, una voluntad que se ha cumplido con rigor hasta hoy: “Desearía, si es posible, que se adjudicasen a mi hijo don Juan, rogando a este que las transmita a mi nieto don Juan Carlos. El resto de mis alhajas, que se repartan entre mis dos hijas”.
Los lazos que unen a Letizia con la reina Victoria Eugenia: la moda, las joyas de pasar y una nueva visión de la CoronaRetrato oficial de la reina Letizia con la diadema de la Flos de Lis, las pulseras gemelas y los pendientes de chatones del joyero de pasar. Estela de Castro
“Es fundamental señalar”, dice David Rato, fundador de la cuenta especializada en joyas históricas Spanish Royal Jewels, “que estas joyas fueron entregadas a la Reina en usufructo, es decir, con el derecho a usarlas y disfrutarlas durante su vida, pero sin ser su propietaria legal”.
“Al estar vinculadas a la línea sucesoria, a la muerte de Victoria Eugenia debían ser devueltas al jefe de la Familia Real, que en ese momento era el conde de Barcelona. Su esposa, doña María de las Mercedes, con su gracia sevillana, bautizó este conjunto como las joyas de pasar, nombre que ha perdurado hasta hoy”, recuerda el autor de los posts de Spanish Royal Jewels.
Las joyas de pasar, una a una: estas son las piezas que sólo puede llevar Letizia y que Leonor lucirá cuando sea reinaLa reina Letizia en la Pascua Militar de 2019 cuando estrenó este importante broche del joyero de pasar. Gtres
Este lote está compuesto por ocho piezas: la diadema de la Flor de Lis; un collar de chatones de diamantes; un par de pendientes de gruesos diamantes; un par de pulseras de cintas de diamantes; un collar con 37 perlas naturales; una perla perilla con casquillo de dos diamantes y un broche en forma de lazo y un broche con dos perlas grises y cuatro hilos de perlas naturales.
Es importante subrayar que, como sucedió con Victoria Eugenia y con la emérita Sofía de Grecia, estas joyas no pertenecen en propiedad a la reina Letizia, sino que, como consorte, tiene la facultad de utilizarlas cuando lo considere oportuno.
Durante años, la esposa de Felipe VI limitó su uso a grandes banquetes de Estado y recepciones oficiales con mandatarios extranjeros y primeras damas. Sin embargo, tiempo después —no demasiado prolongado— empezó a incorporarlas con mayor frecuencia a su agenda institucional, reforzando su presencia en actos de relevancia.
A lo largo del pasado 2025 fueron escasas las ocasiones en las que Su Majestad portó alguna de estas alhajas, aunque comenzó el año por todo lo alto luciendo la pieza más valiosa de todo el joyero: el collar de 37 perlas de Isabel II.
La reina Letizia en el Palacio Real con el collar de perlas de Isabel II. Gtres
Nos encontramos en el segundo mes de 2026 y, por el momento, no hay previsión de que deleite al mundo con algunas de esas legendarias joyas. Pero surge la pregunta: ¿ha lucido la reina Letizia todas las del lote de pasar? ¿Cuáles son las que le falta por estrenar? ¿Por qué ha optado por no llevarlas aún? Para dar respuesta a estas y otras cuestiones, Magas ha contactado con el experto David Rato.
“En la actualidad, a doña Letizia solo le quedan por estrenar dos piezas del conjunto: los cuatro hilos de perlas y la perla perilla. Sin embargo, ya es imposible que lleve el collar, pues doña María de las Mercedes repartió los hilos de perlas entre sus hijas —las infantas Pilar y Margarita—, su nuera, la entonces princesa Sofía de Grecia, y ella misma. Asimismo, el broche en forma de lazo que sostenía la perla parece haber pasado también a otra rama de la familia”, revela el prestigioso investigador.
1. El collar de perlas de cuatro vueltas
La reina Victoria Eugenia con la diadema de la Flor de Lis y el collar con cuatro hilos de perlas.
¿Cuál es la historia que se esconde tras las dos joyas que la reina Letizia no ha lucido del joyero de pasar? “El collar de cuatro hilos de perlas formaba parte del regalo de boda del rey Francisco de Asís a su hija mayor, la infanta Isabel, popularmente conocida como La Chata. A su fallecimiento, el collar —junto con otras joyas de perlas y diamantes, como la espectacular diadema en forma de ola de la casa Mellerio— fue heredado por su sobrino, el rey Alfonso XIII”, indica Rato.
“A finales de la década de 1930”, continúa, “Alfonso XIII entregó estas perlas a su esposa. La reina Ena las modificó en varias ocasiones a lo largo de su vida: primero las lució como largos sautoirs y, años más tarde, las hizo rehilar en collares más cortos”.
2. La perla perilla
La reina Sofía con la perla perilla colgando del collar de 37 perlas de Isabel II en la boda de la infanta Elena. Gtres
¿Y cuáles son los secretos de la perla perilla y a la que erróneamente suelen llamar la perla Peregrina? “La perla perilla actual es un reemplazo simbólico de la histórica Peregrina, la célebre perla que lucieron hombres y mujeres de la Casa de Austria. Esta perla procede del vasto joyero de la reina Isabel II, quien la había recibido como regalo de boda de su primo y esposo, el rey Francisco de Asís. Él, a su vez, la había heredado —junto con un aderezo completo— de su madre, la infanta Luisa Carlota”, detalla Rato.
El rey Alfonso XIII adquirió la perla en la testamentaría de su abuela Isabel II y encargó a Ansorena un gran broche de corsage de estilo Luis XVI. La reina Ena lo utilizó así hasta que, años más tarde, decidió desmontarlo para crear nuevas joyas. Desde entonces, la perla comenzó a lucirse colgada de distintas cadenas de diamantes, oro o pequeñas perlas.
“Ya en el exilio”, recuerda David Rato, “Alfonso XIII entregó a Ena un broche en forma de lazo procedente de la herencia de su madre, la reina María Cristina. De este broche colgó la perla, conocida en la familia como la Peregrina, pese a no ser la auténtica”.
“La condesa de Barcelona también utilizó la perla colgando del broche lazo, aunque parece que, tras la renuncia de los derechos dinásticos de su marido, la perla pasó a manos de doña Sofía como nueva reina de España, mientras que ella conservó el broche. Doña Sofía ha lucido esta perla principalmente colgando del collar de 37 perlas del lote de las joyas de pasar o del hilo de perlas de la infanta Isabel que le correspondió. Es importante recordar que no es la única perla aperillada que posee la colección real, motivo por el cual suele haber confusión cada vez que doña Letizia utiliza un broche con una perla similar. Basta con fijarse en los detalles para distinguirlas”, concluye.
Ver a la reina Letizia lucir las joyas de pasar es mucho más que una cuestión estética: es un gesto de continuidad, de historia y de respeto a la tradición que encarnaron las reinas que la precedieron.
Cada aparición con estas piezas despierta interés y admiración, recordando que forman parte de un legado común: la historia de nuestro país. Quizá por eso, y porque hoy son también parte de su reinado, muchos esperan seguir viéndolas con mayor frecuencia, conscientes de que, en sus manos, estas joyas mantienen con vida la memoria de la Corona.