Veinte años después del fenómeno 'Wives and Girlfriends' del Mundial de 2006, las parejas de los futbolistas siguen en el foco y han ganado protagonismo más allá de los terrenos de juego
Regala esta noticia Añádenos en Google David y Victoria Beckham en Venecia, 2006, imagen de archivo. (Claudio Onorati)María Moreno
04/09/2026 a las 13:17h.La etiqueta WAG —acrónimo de 'Wives and Girlfriends' (mujeres y novias)— se hizo especialmente conocida durante el Mundial de 2006, cuando las parejas de los ... futbolistas ingleses, instaladas en Baden-Baden, se convirtieron en protagonistas habituales de los tabloides británicos. Victoria Beckham, Cheryl Cole, Coleen Rooney o Alex Curran aparecían casi a diario en las noticias por sus compras, sus estilismos o sus planes durante el torneo.
La diferencia con las WAGs actuales no está tanto en la atención que despiertan como en quién controla esa exposición. Entonces, gran parte de su imagen pública se construía a través de las fotografías y las informaciones que aparecían en los medios. Ahora, veinte años después, Instagram y TikTok han cambiado el recorrido de esa información: las propias protagonistas pueden publicar fotografías y vídeos, trabajar con marcas y comunicarse directamente con sus seguidores.
El interés llegó hasta detalles que hoy pueden resultar curiosos. Las parejas se alojaban en un hotel de lujo y sus movimientos eran seguidos por los paparazzi, que esperaban sus salidas para fotografiarlas. En una de las discotecas de la localidad, una imagen de la novia de Frank Lampard bailando sobre una mesa acabó en los periódicos británicos. Los gastos de las WAGs también se convirtieron en noticia: los tabloides publicaban cifras de sus compras y llegaron a elaborar auténticas listas sobre cuánto gastaba cada una. Incluso se llegó a recurrir a cámaras ocultas y dispositivos para espiarlas.
Una etiqueta que ya no define una sola historia
Veinte años después, las historias que hay detrás de la etiqueta WAG son mucho más diversas. Algunas llegan a las relaciones con los futbolistas con una audiencia considerable. Dani Dyer, pareja del internacional inglés Jarrod Bowen, es un buen ejemplo. La hija del actor Danny Dyer ya era conocida por su participación en el reality 'Love Island' y contaba con millones de seguidores antes de comenzar su relación con el jugador del West Ham. Su actividad incluye colaboraciones con marcas de moda y proyectos empresariales propios. En su caso, la etiqueta WAG se suma a una carrera mediática que ya existía.
En otros casos, la historia ha sido diferente. Georgina Rodríguez no era famosa antes de conocer a Cristiano Ronaldo. Su relación con el futbolista portugués la situó en el centro de la atención internacional y, con los años, su perfil fue creciendo hasta convertirse en uno de los más reconocibles del entorno del fútbol. Hoy es modelo, 'influencer', empresaria y protagonista de su propio programa de Netflix, 'Soy Georgina'. Su cuenta de Instagram se ha convertido además en un escaparate de moda, viajes y familia, una combinación habitual entre las WAGs más populares.
Antonela Roccuzzo representa otro recorrido. Conoció a Lionel Messi cuando eran niños y su relación comenzó mucho antes de la explosión de las redes sociales. Hoy, sin embargo, su perfil tiene una dimensión propia y millones de seguidores. Por el contrario, Inés García, pareja de Lamine Yamal, ya tenía presencia en redes sociales antes de que su relación con el futbolista se hiciera pública, pero la atención generada por el jugador del Barcelona multiplicó el interés sobre su perfil. Durante el Mundial, sus publicaciones permitieron seguir algunos momentos de su vida alrededor de la competición, desde los partidos hasta sus apariciones junto al futbolista.
Una ventana a su vida privada
Y ese acceso no se limita a los días de partido. En agosto, por ejemplo, Inés compartió imágenes de la celebración del 19 cumpleaños de Yamal, una fiesta organizada en una masía cerca de Barcelona a la que acudieron más de cien invitados, entre ellos jugadores del Barcelona como Gavi, Raphinha, Pau Cubarsí y Eric García y artistas como Bad Gyal. Mostró distintos momentos de la celebración, ofreciendo una visión del entorno social del futbolista que difícilmente habría llegado al público de la misma manera veinte años atrás.
Ese tipo de escenas resume también cómo ha cambiado el fenómeno WAG. Las parejas de los futbolistas siguen despertando interés por su relación con el mundo del fútbol, pero ahora sus perfiles pueden convertirse además en una ventana a sus propias carreras, su entorno y algunos de los momentos que comparten con los jugadores.
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