Los 23 estudios revisados provenían de distintos países, entre ellos Estados Unidos, Suecia, Alemania y Corea del Sur, e incluían poblaciones de niños y adultos. En todos se exigía que el TDAH hubiera sido diagnosticado mediante criterios clínicos reconocidos o registros médicos. Según sus autores, se trata de la primera revisión sistemática centrada específicamente en los síntomas gastrointestinales de las personas con TDAH.
eje intestino-cerebro, el conjunto de vías mediante las cuales el sistema digestivo y el sistema nervioso se comunican.Para el equipo, estos datos podrían servir para mejorar la calidad de vida de los pacientes con TDAH. Con más evidencia de una conexión, los médicos podrían preguntar por síntomas gastrointestinales y tratarlos en lugar de concentrarse únicamente en los aspectos cognitivos o conductuales del trastorno.
“Casi todos los síntomas intestinales que analizamos, estreñimiento, síndrome del intestino irritable e incluso indigestión, parecían estar asociados al TDAH. Estos síntomas pueden tener un impacto real en la vida diaria, pero podrían pasarse por alto fácilmente si la atención se centra en el TDAH en sí”, dijo Sarah Blake, coautora del estudio, en un comunicado.
Determinar qué hay detrás de esta relación sigue siendo una tarea pendiente. Los autores mencionan posibles factores como los patrones de alimentación, el sueño, los efectos gastrointestinales de algunos medicamentos para el TDAH y diferencias en el microbioma intestinal. Para distinguir entre estas posibilidades harán falta estudios que sigan a los pacientes durante más tiempo y separen mejor los efectos del trastorno de los del tratamiento.
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