Scott Mantz, cofundador de la Asociación de Críticos de Hollywood, expresó su aprobación. "¡¡BIEN!! Porque TODO EL MUNDO sabe que esas supuestas reacciones de influencers en las redes sociales son UNA COMPLETA TONTERÍA", escribió en una publicación reaccionando a la noticia en X.
Otros críticos fueron un poco más irónicos, aunque también parecían complacidos; el crítico principal de cine de IndieWire, David Ehrlich, bromeó en X, diciendo que "esto es lo que Homero habría querido". Algunos se preguntaron si el desaire podría ser señal de una tendencia en desarrollo. "¡Bien por Universal! Será interesante ver si otros estudios siguen su ejemplo, aunque pienso que no será así", escribió Kristen Lopez, editora en jefe del boletín independiente The Film Maven, en X.
Tim Grierson, crítico sénior de Screen International en Estados Unidos, declaró a WIRED que saltarse las proyecciones para influencers es una idea "audaz". "Los críticos de cine ya se han acostumbrado a cómo los estudios intentan restar importancia a nuestra labor, permitiendo que los creadores de contenido sean los primeros en opinar sobre una película. Es otra forma en que Hollywood intenta inculcar la idea de que cualquier superproducción de pacotilla es 'para los fans, no para los críticos'", afirma.
Universal apuesta por el ciclo publicitario tradicional. "Básicamente, el estudio declara que no necesita a los influencers, que suelen ser muy efusivos y acríticos, para impulsar la publicidad inicial de la película", afirma Grierson. Al mismo tiempo, señala: "Fue una jugada astuta por parte de Nolan, porque ahora cualquiera que sea invitado a una proyección para la prensa, incluidos los influencers, que la verán al mismo tiempo que el resto, pensará: '¡Christopher Nolan me valora como crítico inteligente y profesional!'".
"Sea intencional o no, sin duda no es la peor manera de ganarse el aprecio de quienes evalúan tu película", menciona Grierson, quien espera reseñarla él mismo. Y quién sabe, tal vez los críticos que sienten que su trabajo recibe el respeto que merece estén un poco más predispuestos a escribir reseñas favorables.
anti-woke agraviados afirman que priorizar la respuesta de los críticos tradicionales sobre las opiniones de personalidades de internet indica un temor a que La Odisea sufra una fuerte reacción de la derecha, no hay razón para sospechar que alguien en Universal esté preocupado en este momento. La película está en camino de un estreno masivo de entre 80 y 100 millones de dólares, y las aplicaciones y sitios web de los cines se saturaron instantáneamente cuando las entradas salieron a la venta a principios de este mes. Rompió el récord de mayor número de asientos vendidos en un período de 24 horas en BFI Imax, que cuenta con la pantalla más grande del Reino Unido, y las proyecciones en formatos premium Imax y 70 mm se agotaron rápidamente en todo Estados Unidos, lo que llevó a los revendedores a ofrecer entradas por hasta 1000 dólares en eBay.¿Se marcará una nueva tendencia?
Grierson afirma que no da por sentado que prescindir de los influencers se convertirá en la norma para la maquinaria de marketing de Hollywood, aunque sí se pregunta si podría popularizarse en ciertos proyectos. "Sería una especie de sello de aprobación. Esta película tan publicitada es realmente buena; ¡no tienen por qué creer la palabra de los influencers que ayudamos a conseguir para que nos hagan publicidad!", dice.
Quizás, entonces, la gente volvería a interesarse por el tipo de análisis artístico que no se puede reducir a una frase escueta. Sobre todo cuando se trata de llevar a la pantalla grande algunas de las obras literarias más antiguas que se conservan de la humanidad, no es mucho pedir.
Artículo originalmente publicado enWIRED.Adaptado por Alondra Flores.