Protestas en Irán
Oriente Próximo Las protestas vuelven a sacudir las universidades de Irán un mes después de la represión que dejó más de 7.000 muertosEl fiscal general de Irán acusa a los estudiantes opositores de "inflamar el ambiente interno" en el marco de las negociaciones nucleares con EEUU.
Más información:Irán busca a su 'Delcy': el plan del ayatolá Jamenei para que el régimen sobreviva si Trump lo elimina en un ataque
Álvaro Escalonilla Publicada 24 febrero 2026 20:57h Actualizada 24 febrero 2026 21:01hLas claves nuevo Generado con IA
Cumplido el primer mes desde la brutal represión de las protestas en Irán, que se saldaron con la muerte de más de 7.000 manifestantes a manos del régimen, según el recuento actualizado de la prestigiosa ONG Hrana, las muestras de rechazo hacia el gobierno de los clérigos volvieron a brotar en las aulas del país.
Un nutrido grupo de universitarios decidió concentrarse el pasado sábado en la Universidad Amirkabir de Teherán para pedir el regreso de la monarquía y de su heredero, Reza Pahlaví, el hijo del último sah de Persia.
Las manifestaciones comenzaron en Amirkabir y en otras dos universidades de la capital, coincidiendo con el inicio del segundo semestre del curso y la reanudación de las clases, suspendidas desde principios de enero por las "condiciones de frío extremo", según la versión oficial, que no incluyó entre los motivos el estallido de la mayor oleada de protestas contra la República Islámica en décadas.
La agencia de noticias Fars, uno de los brazos mediáticos de la Guardia Revolucionaria, dio cuenta de "consignas contrarrevolucionarias coreadas por algunos estudiantes en la Universidad Amirkabir, la Universidad de Tecnología Sharif y la Universidad de Ciencia e Industria".
También circularon en redes sociales una serie de imágenes grabadas en la universidad femenina Al-Zahra, a las afueras de Teherán, donde las estudiantes quemaban una bandera de la República Islámica.
🎥تسنیم: درگیری دانشجویان در تجمعات دانشگاه خواجه نصیرالدین طوسی pic.twitter.com/gwoRLnKVbx
— انتخاب (@Entekhab_News) February 24, 2026
"Uno de los principales puntos de los estudiantes es que estamos de luto por las personas que perdieron la vida en estos hechos, que eran nuestros amigos", comentaba Hossein Goldansaz, profesor de la Universidad de Teherán, en declaraciones recogidas por la agencia Fars. "Permitiremos que celebren sus manifestaciones en la universidad y, si alguien nos pide permiso, se lo daremos, siempre que respeten las líneas rojas".
Según la agencia Mehr, otro medio controlado por el oficialismo, en las universidades de la capital llegaron a producirse enfrentamientos entre estudiantes críticos con el régimen y con el líder supremo Alí Jamenei, retratado como un "asesino" en las pancartas y los eslóganes, y otros grupos de universitarios significados a favor del gobierno de los clérigos.
Un vídeo que circula en redes sociales muestra a un grupo de manifestantes en la Universidad de Tecnología Sharif coreando una palabra persa que se traduce como "sin honor" en plena disputa a golpes con varios miembros de los Basij, el brazo paramilitar de la Guardia Revolucionaria formado por voluntarios, conocidos como basiyíes.
Las protestas tuvieron continuidad hasta este mismo martes, y no sólo sacudieron las universidades de Teherán. También entraron en ebullición los centros de educación superior de Isfahán y Mashhad. Por eso el fiscal general de Irán, Mohammad Movahedi Azad, reclamó a las autoridades competentes que "identificaran con celeridad a los elementos implicados y adoptaran contra ellos medidas firmes y ajustadas a la ley".
"Siempre que el sistema ha estado en la senda de las negociaciones, ciertos sectores, bajo la guía del enemigo, han tratado de inflamar el ambiente interno", deslizó el clérigo, en referencia a las conversaciones en curso con los Estados Unidos de Donald Trump para limitar su programa nuclear.
La portavoz del Gobierno, Fatemeh Mohajerani, reconoció este martes que los estudiantes "tienen heridas en el corazón", que están enfadados y que por eso protestan. Pero la mujer de confianza del presidente reformista Masud Pezeshkian dejó claro que "las cosas sagradas y la bandera son dos de las líneas rojas que debemos proteger".