La prolongación del conflicto agravará un mercado del gasóleo especialmente tensionado y la escasez en las reservas, advierte la AIE
Regala esta noticia Añádenos en Google Embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, vistas desde Musandam (Omán). (Reuters)Madrid
11/09/2026 Actualizado a las 13:38h.Cuando la guerra estalló en Oriente Medio, muchos apostaban por un conflicto de corta duración. Las consecuencias económicas de mantenerla a largo plazo, coincidían todos ... los analistas, serían graves. Han pasado más de seis meses desde que los misiles comenzaron a sobrevolar el golfo Pérsico y la solución al conflicto parece encontrarse más lejos que nunca. Pero los consumidores están comenzando ya a pagar la factura, que podría encarecerse aún más en los próximos meses.
Especialmente preocupante es la situación del diésel, que concentra aproximadamente el 30% de la demanda global. En agosto, las exportaciones netas procedentes de países del golfo alcanzaron apenas algo más de un cuarto de los niveles previos a la guerra, y los ataques ucranianos también han paralizado casi por completo la exportación en Rusia, el segundo mayor productor del mundo.
El diésel roza los dos euros por litro en España y lo supera en los países del entorno, y en EE UU se paga a más de 200 dólares por barril
«Dada la reducción de las reservas y el hecho de que el sistema mundial de refino se encuentra al límite de su capacidad, la necesidad de avanzar en la resolución del conflicto de Oriente Medio —y de la guerra entre Rusia y Ucrania, que ya cumple su quinto año— es mayor que nunca para evitar un mayor endurecimiento del mercado y una caída de la demanda», señala el informe. Además, añade: «El incremento tanto de los futuros del crudo como de los precios físicos palidece en comparación con el de los productos refinados, segmento donde la escasez de oferta es actualmente más aguda».
El efecto se nota en los surtidores y en el bolsillo de los ciudadanos. El diésel roza los dos euros por litro en España y lo supera en los países del entorno. Según la AIE, el gasóleo alcanzó en Estados Unidos a principios de septiembre precios que superaron la barrera de los 200 dólares por barril, un 94% por encima de los niveles previos a la guerra, con Europa y Asia «no muy por detrás».
El precio del Brent, desatado
Ante esta escasez de suministro, el mundo está agotando sus reservas a un ritmo récord. Las reservas mundiales de petróleo se redujeron en 95 millones de barriles durante el mes de agosto, de tal manera que el acumulado desde febrero ya alcanza 507 millones de barriles menos. Hasta ahora, eran las reservas las que habían estado jugando un papel fundamental para sostener el equilibrio del mercado, pero ahora su capacidad comienza a ponerse en duda.