Las manifestantes han salido a la calle en diferentes lugares del globo. Aquí, en una de las protestas en Londres. Tayfun Salci / ZUMA Press Wire / dpa Europa Press
Protagonistas Las revueltas de Irán y la valentía de las mujeres contra el gobierno: "Han perdido el miedo. Exigen dignidad"Sara Khadem, Farnaz Ohadi y Ryma Shirmohamadej, tres iraníes exiliadas en España que hacen para Magas un análisis de la situación actual del país.
Más información:El pulso femenino al régimen de Irán: las mujeres se quitan el velo y queman fotos de Jamenei en medio de las protestas
Lidia A. Costa Publicada 12 enero 2026 19:31hIrán vive desde el 28 de diciembre la revuelta social más importante desde hace años. Huelga general, protestas a diario en las calles, gestos simbólicos, gritos, cantos, bailes… Y la peor de las represiones contra los manifestantes que deja ya, según la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), más de medio centenar de muertos y casi 11.000 detenidos.
El país casi al completo está en pie. El detonante esta vez ha sido una brutal crisis económica que sume en la pobreza a gran parte de la población y que ha unido al poderoso sector del comercio a las manifestaciones.
Las mujeres de todas las edades, clases y origen están teniendo un papel muy relevante. Han perdido el miedo. Todo un pueblo clama por un cambio radical de gobierno que les devuelva la dignidad y las libertades. Y ellas lo hacen, además, por el fin de la brutal opresión y represión, el control sobre sus vidas y las sistemáticas violaciones de Derechos Humanos en nombre de una religión.
Las mayores protestas en Irán en medio siglo dejan más de 500 muertos y ponen a Israel en estado de "máxima alerta"Se quitan el velo en público, queman fotos de dirigentes y exdirigentes, fuman, bailan, cantan… Y liberan la ira y el horror acumulado durante décadas enfrentándose a un gobierno, el de la República Islámica, que las sumió en el más feroz ostracismo hace ya más de 40 años.
Ellos y ellas se unen en las calles, encienden las linternas de sus móviles para iluminar simbólicamente en medio de un blackout —un apagón de Internet que aísla física y psicológicamente— que dura ya cuatro días y esperan que esta vez sea la definitiva para el cambio de régimen.
Lucha en femenino
Las mujeres en Irán llevan décadas en la batalla. Y esta vez su papel en las revueltas que se extienden a lo largo y ancho del país está siendo clave. Han perdido el miedo por completo. Y eso ya es un gran cambio. 40 millones de ellas, de diferentes edades y sin temor a lo que pueda acarrear la situación no es una realidad fácil de combatir.
En uno de los muchos vídeos que se han hecho virales estos días atrás, se ve a una señora protestando en la calle y gritando: "No tengo miedo, llevo 47 años muerta", en referencia al tiempo que ha pasado desde la denominada Revolución Islámica de 1979.
Imagen de una de las protestas en Londres durante este mes de enero. Stefan Rousseau / PA Wire / dpa Europa Press
"En Irán, ellas siempre han sido muy valientes y audaces. Fueron las primeras en salir a manifestarse contra el régimen poco tiempo después de instaurarse el mismo", recuerda Ryma Shirmohamadej, traductora y activista hija de iraníes y residente en Barcelona.
Tras la muerte de la joven kurda Mahsa Amini en septiembre de 2022 por no llevar bien puesto el velo obligatorio, en la nación se originó el movimiento Mujeres, Vida, Libertadcontra décadas de opresión y discriminación. Hoy lo apoyan, indistintamente del género, en todo el mundo.
"Desde esta acción la gente se ha dado cuenta de que, aunque el símbolo visible de los problemas era el hiyab y las garantías femeninas, el gobierno iraní también ha estado violando muchos otros derechos humanos. Así que ese no era el único asunto a resolver", explica la ajedrecista iraní Sara Khadem, que se encuentra exiliada en España desde 2022.
"Durante ese movimiento hubo muchas víctimas hombres también, no fueron sólo ellas; fue básicamente algo de todo el país luchando por su libertad", puntualiza. Y añade que con estas nuevas protestas lo que se pide es un cambio de gobierno. "Y esto es algo mucho más grande que lo que estaba ocurriendo antes", señala.
En Irán, desde la Revolución Islámica de 1979 se han sucedido distintas e importantes movilizaciones. Contra la imposición del hiyab obligatorio liderada por mujeres, pero también el Movimiento Verde contra el fraude en las elecciones presidenciales de 2009, o las protestas por el precio del combustible que llevó también a un apagón de internet durante tres días. Entonces, más de 2.000 personas fueron asesinadas.
Situación extrema en Irán: rifles de asalto en las calles, palizas y cacerías en hospitales para reprimir las protestasLa artista iraní residente en Sevilla Farnaz Ohadi cuenta que "hace dos años y medio, en el movimiento Mujer, Vida, Libertad, fueron ellas las que lideraron la oposición. Esta vez creo que ya podemos hablar de un 50/50. Todos están juntos en esto", afirma en relación a la unión del pueblo iraní contra el gobierno actual.
"Hoy hay incluso madres e hijos pequeños protestando en las calles juntos, o gritando desde las ventanillas de sus coches sin miedo, pero arriesgando sus vidas. El coste es muy alto, incluso para quienes viven fuera del país. El régimen amenaza, persigue y usa a las familias que aún están en Irán", afirma Ohadi. "Pero yo tengo voz, tengo privilegios, y ellas no. Así que debo ser su altavoz. Es lo mínimo que puedo hacer", expresa.
Más que el velo
"No se trata solo del velo, sería ocultar parte de la realidad", afirma Sara Khadem, quien en 2022 se tuvo que exiliar en España tras negarse a participar con el hiyab en el Campeonato Mundial de Ajedrez Rápido uniéndose así a las protestas por la muerte de Mahsa Amini.
"La gente no quiere pequeños cambios, quieren que todo se transforme, y esa es la gran diferencia. Lo que realmente me preocupa es que desde este 8 de enero, día de inicio de un brutal blackout, el pueblo iraní está silenciado. Y están sucediendo muchas cosas. Hay grabaciones realmente desgarradoras".
La ajedrecista afirma que "hay cientos de cadáveres, los están transportando en camionetas tipo pick-up, y sus familias incluso tienen que pagar dinero al gobierno para poder recuperar los cuerpos de sus allegados. Es todo muy cruel".
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Las mujeres en Irán intentan sobrevivir desde hace décadas a unas leyes que las oprimen desde el momento en el que nacen y las subordinan cruelmente a la voluntad masculina.
Khadem resume algunas de estas durísimas circunstancias: "No tienes derecho a divorciarte. Si lo haces, pierdes la custodia de tu hijo. Cuando te casas, tu marido puede prohibirte viajar. Si quieres obtener un pasaporte, tienes que pedir permiso para ello. Y así, muchas otras cosas", explica.
"Pero hoy hay muchas otras cuestiones. Muchos otros derechos humanos que están siendo violados en Irán. Y lo más importante, creo, es la libertad de expresión. La gente está perdiendo la vida por hablar, por alzar la voz", añade en referencia a los centenares de personas asesinadas salvajemente durante las pasadas jornadas.
Quieren que se sepa y que no nos olvidemos, aunque la realidad del mundo en este inicio de año esté siendo especialmente dura en otros puntos del globo. "No veo muchos activistas hablando de la crueldad que se está viviendo en Irán", reclama Sara
Mujeres y símbolos
Si hay una imagen que ha dado la vuelta al globo en estos días es la de la joven iraní que reside en Canadá y que en un video aparece sin velo y quemando con un cigarro la foto del 'líder supremo' Alí Jamenei. Aunque aún existe la duda sobre si este vídeo es actual o de las revueltas de 2022, es tremendamente poderoso en el plano simbólico.
"Representa que las mujeres ya no tienen miedo. Hablar de él puede costarte la vida. Ella es joven, lleva el cabello descubierto, fuma y no le importa romper con lo que se espera de una 'buena mujer iraní'. Es una imagen muy real del espíritu de las iraníes en la actualidad", afirma Farnaz Ohadi en referencia al famoso clip viral.
Ryma Sheermohammadi recuerda otra poderosa imagen que ha pasado desapercibida. "Tras esa grabación, muchas han seguido la ola. Incluso he visto a una que con el velo puesto ha quemado también una imagen, pero en este caso es la de Reza Pahlaví, el hijo del Sha que está en el exilio", comenta.
Afirma la traductora que también se han visto a otras de la región de Baluchistán —muy conservadora y castigada económicamente— salir a protestar con el chador puesto y gritando "muerte al dictador". "Para que veas que diversa es la sociedad iraní", dice.
Y añade a la lista una imagen cargada de simbolismo para ella. Se trata de una joven que, con el velo y haciendo el símbolo de la victoria, se hace un selfie con una de las cámaras de seguridad que vigilan su vestimenta y comportamiento en las calles.
De esta forma, ellas reclaman libertad y dignidad. Pero en todos los aspectos, no sólo en lo que tiene que ver con su cuerpo.
El régimen de los ayatolás sólo está dilatando su agonía"Gritan que ya no quieren más figuras omnipotentes. Son gestos valientes que les pueden dar problemas. Pero lo que quieren decir es: 'Yo soy mujer, yo decido lo que me da la gana, reto con un cigarro que está mal visto a quien se considera a sí mismo el poder y cree que puede dominar mi cuerpo, mi presencia y mi discurso. Es un gesto muy bonito", añade Sheermohammadi.
Fotografía de una chica quemando una imagen del líder supremo. Neil Hall EFE
E insiste en que no se trata de una revolución feminista ni de mujeres. "No es una rebelión contra una experiencia personal como llevar velo, por ejemplo. Es una rebelión contra un sistema político que utiliza una interpretación religiosa como herramienta de control total contra su población", aclara.
Una interpretación de la religión que se ha utilizado para quitarle la dignidad a las personas. A todas. Aunque la opresión sobre ellas es mayor, nadie lo duda.
"La gente quiere que se devuelva la dignidad a su sociedad, donde el ser humano sea libre, no se le juzgue por su género ni por su religión. Donde se proteja el medio ambiente, porque han esquilmado los recursos naturales. Y donde ellas, por supuesto, tengan por fin las mismas oportunidades que los hombres", recalca Sheermohammadi.
Torturas diferentes
Incluso esto se está ejerciendo en estos días en Irán de forma distinta según si se trata de ellas o ellos. Sobre las primeras recae, además, la violencia sexual. Y aun así, están saliendo a protestar a las calles mostrando una enorme valentía.
"Si atrapan a los hombres, los golpean brutalmente. Obviamente pueden ser apuñalados, les pegan y se los llevan. A las mujeres, si son capturadas, básicamente según las reglas del gobierno islámico de Irán, se las considera botín de guerra, lo que significa que quien capture a una puede tener acceso a ella. Así que inmediatamente quedan bajo la amenaza de ser agredidas sexualmente", explica Farnaz Ohadi.
La artista iraní hace hincapié en un tipo específico de tortura contra ellas. "Existe esa idea horrible de que si son vírgenes no pueden ir al cielo, por lo que las obligan a casarse. Cuando las detienen y las matan, envían un mensaje a la familia diciendo: 'Tu hija está muerta, puedes venir a recoger su cuerpo. Además, se casó con esta persona'. Son matrimonios forzados mediante violación. Aman la tortura psicológica", concluye.
A pesar de las brutales represiones ejercidas por el Estado sobre ellas, esta vez son miles los hombres que las ayudan y protegen.
Protestas en Berlín. Clemens Bilans EFE
"Incluso durante los apagones, cuando las mujeres intentan esconderse o escapar, son los iraníes los que las protegen. He visto muchos vídeos donde se les ve gritando que dejen pasar a las chicas primero porque saben que el precio para ellas es mucho más alto", explica Ohadi. El peligro, claro está, no son ellos, sino el gobierno y la policía.
La artista rebela que existen foros en Telegram y WhatsApp brutales. "En estos grupos, personas ligadas al régimen preguntan: '¿Qué dice la ley islámica? Acabo de capturar a esta chica, ¿puedo hacer lo que quiera con ella?'. Y les responden que sí, que es su derecho porque están en guerra", aclara.
Las protestas en Irán dejan ya centenares de muertos y amenazas cruzadas entre Trump y el ayatolá JameneiLa legislación en Irán está diseñada para justificar la violencia sexual. Si alguna intenta denunciar, sólo tiene 24 horas y necesita cuatro testigos hombres. La mayoría de los casos quedan impunes. A los 10 años las niñas pueden ser obligadas a casarse. Y hay agencias en las que los padres las apuntan desde esta edad para encontrar marido.
Vida en Irán
Las tres mujeres que se han prestado para este artículo viven hoy fuera de su país de procedencia. Y las tres insisten en que sienten la enorme responsabilidad de hablar, sobre todo porque en estos días de apagón total en los que no saben absolutamente nada de sus seres queridos, ellas sí tienen la suerte y el privilegio de poder hacerlo.
Pero recuerdan el horror de haber nacido en Irán perteneciendo a este género. "Cuando era pequeña no había internet ni teléfonos móviles y mi madre no sabía si, una vez que yo salía de casa, iba a volver o no", rememora Farnaz Ohadi.
"Cualquiera podía venir y decirte 'soy del gobierno', aunque no lo fuera. Te paraban en la calle y te comentaban que no estabas suficientemente cubierta y que tenías que ir con ellos en un coche. Si tenías suerte y realmente eran del régimen y no causabas demasiados problemas, llamaban a tus padres y, pagando, te dejaban libre", explica la artista.
"Si no tenías esa fortuna, podía ser un loco cualquiera, te llevaban y no había manera de demostrar quién era la persona que se había llevado a esa chica. Esa era la realidad. Mi madre vivía con la angustia de que yo un día no regresara a casa. Era aterrador", añade.
Esa era la realidad de las mujeres. Hoy nada ha cambiado, pero quieren que todo cambie.
¿Será la definitiva? "Ojalá llegue la gran transformación", afirma desgarrada Sara Khadem al otro lado del teléfono. "Antes yo no era muy optimista, pero ahora, de verdad, tengo esperanza. Aun así, vemos tantas víctimas… Sólo deseo que si hay cambio, sea con el menor número de víctimas posible. Es muy cruel todo".