Miércoles, 04 de febrero de 2026 Mié 04/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

«Las tierras ya no tienen capacidad de tragar más agua»

«Las tierras ya no tienen capacidad de tragar más agua»
Artículo Completo 800 palabras
Las persistentes e intensas lluvias en la Serranía de Ronda provocan desbordamientos de ríos y arroyos, casas anegadas, desalojos preventivos, personas aisladas, desprendimientos y balsas de agua en las carreteras, algunas de las cuales fueron cortadas puntualmente, y un estado de alerta, cautela y resignación entre los vecinos y las autoridades

Ampliar

Una vivienda inundada en la pedanía de La Indiana. Salvador Salas Borrasca Leonardo «Las tierras ya no tienen capacidad de tragar más agua»

Crónica. ·

Las persistentes e intensas lluvias en la Serranía de Ronda provocan desbordamientos de ríos y arroyos, casas anegadas, desalojos preventivos, personas aisladas, desprendimientos y balsas de agua en las carreteras, algunas de las cuales fueron cortadas puntualmente, y un estado de alerta, cautela y resignación entre los vecinos y las autoridades

Antonio M. Romero

Enviado especial a la Serranía de Ronda

Miércoles, 4 de febrero 2026, 20:19

... La Indiana mientras contempla desde el soportal de una vivienda el cauce del río Guadalevín en el punto donde une su intenso caudal al del Guadalcobacín para buscar juntos el Guadiaro. Una declaración que resume las sensaciones que tienen los habitantes de la Serranía de Ronda, donde tras dos meses de intensas lluvias la llegada, este miércoles, de la borrasca Leonardo -que ha puesto en alerta roja a la comarca- ha venido a desbordar el vaso de la capacidad de los acuíferos subterráneos, de los ríos y arroyos y que al agua fluya por doquier.

Pueblos con calles desiertas y los vecinos resguardados en sus viviendas siguiendo las recomendaciones de cautela; ausencia de actividad laboral, comercios y establecimientos hosteleros cerrados y sólo algún turista que, pese al mal tiempo, decidió echarse a la calle pese a que el día no invitaba, precisamente, a ello. Esa ha sido la estampa que este periódico ha observado durante su recorrido durante casi doce horas por Jimera de Líbar, Benaoján, Arriate, Ronda y La Indiana.

Un día que deja desbordamientos de ríos y arroyos, el aumento de sus caudales -con cifras históricas en el Guadiaro en Jimera o en el de la Ventilla en Arriate-, casas anegadas, el desalojo preventivo de unas 140 personas en Cortes, Ronda, Estación de Jimera de Líbar y Cañete la Real o unas 300 personas aisladas en diferentes núcleos rurales de la Serranía, según los datos de la Junta de Andalucía.

Medidas preventivas

El hecho de que se activara el nivel rojo en la comarca ha provocado que desde el día antes los alcaldes pusieran en marcha medidas preventivas (comunicaciones a los vecinos con instrucciones y la recomendación de quedarse en casa y actuaciones en las zonas más conflictivas -las cercanas a las riberas de ríos y arroyos- para intentar evitar las posibles consecuencias de las intensas lluvias) y se mantuvieran en alerta tanto ellos como sus servicios de emergencia a lo largo de toda la noche del martes al miércoles y durante esta jornada pendientes de cada incidencia.

«Estamos a tope pero pendientes en todo momento de cualquier incidencia que se pueda producir», ha afirmado el alcalde de Arriate, Francisco Javier Anet, mientras observaba al mediodía el intenso cauce con el que bajaba el arroyo de La Ventilla. No muy lejos de él, Rosario, una vecina de la localidad, toma fotografías del caudal: «Llevo haciéndolo desde por la mañana en varias ocasiones y el caudal no ha parado de subir».

Junto a la cautela y la preocupación por los posibles daños que se podrían provocar la otra sensación que definía el estado de ánimo de los serranos era el de la resignación. «En el tema de la lluvia no hay nada que hacer, viene cuando viene», ha resumido Manuela, una vecina de La Indiana.

Uno de los pocos bares abiertos en comarca ha sido La Morada, en el polígono industrial de Ronda, donde el tema de conversación de los parroquianos ha estado monopolizado por la lluvia, mientras su dueño, Carlos, servía el menú del día a algunos clientes, entre ellos periodistas y agentes de la Guardia Civil que han estado al pie del cañón en una jornada que ya forma parte de la historia meteorológica de la Serranía de Ronda y que ha vuelto a dejar la espectacular estampa del agua desbordada por la garganta del Tajo.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir