Domingo, 18 de enero de 2026 Dom 18/01/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Las vidas de Juan d'Ors, el artista dedicado a su oculto museo de Tintín: "A veces el apellido te beneficia, pero otras perjudica"

Las vidas de Juan d'Ors, el artista dedicado a su oculto museo de Tintín: "A veces el apellido te beneficia, pero otras perjudica"
Artículo Completo 2,143 palabras
Es nieto del conocido escritor Eugenio d'Ors, de quien ha heredado su pasión por la literatura. También se ha dedicado a la música y al doblaje. Más información: Antonio Alcoba, el cámara que guarda el secreto de la primera foto del chotis: "Otros iban a por Franco; yo me iba por Madrid"

Juan d'Ors en su museo de Tintín. Sara Fernández

SociedadMadrileños extraordinarios Las vidas de Juan d'Ors, el artista dedicado a su oculto museo de Tintín: "A veces el apellido te beneficia, pero otras perjudica"

Es nieto del conocido escritor Eugenio d'Ors, de quien ha heredado su pasión por la literatura. También se ha dedicado a la música y al doblaje.

Más información: Antonio Alcoba, el cámara que guarda el secreto de la primera foto del chotis: "Otros iban a por Franco; yo me iba por Madrid"

Publicada 18 enero 2026 01:50h

Las claves nuevo Generado con IA

Juan d'Ors ha dedicado su vida al arte como tintinólogo, músico, actor de doblaje y escritor, con un profundo vínculo con el personaje de Tintín.

En su casa de Ciudad Lineal, Madrid, alberga un museo privado con unos 200 objetos relacionados con Tintín, incluyendo piezas artesanales y originales, como un dibujo dedicado por Hergé.

Fue la voz de Tintín en la serie de televisión española y escribió el ensayo 'Tintín, Hergé y los demás', considerado precursor en España sobre el personaje.

La pasión por Tintín nació en su infancia y ha sido un hilo conductor en su trayectoria creativa, además de compartir el legado artístico familiar de los d'Ors.

Pocos lo saben, pero en la calle de Santa Genoveva, en el barrio madrileño de Ciudad Lineal, habita el mítico periodista Tintín. Es una de las muchas vidas de Juan d'Ors (Madrid, 1957), que se define como "tintinólogo", pero también es músico, actor de doblaje y escritor. Una vida dedicada al arte en múltiples de sus facetas, fruto de un legado familiar proveniente de su abuelo: el conocido filósofo, ensayista y crítico Eugenio d'Ors.

Y es que en ese lugar Juan ha creado un pequeño y desconocido museo con piezas únicas. Una colección fraguada durante toda una vida dedicada al conocido personaje de los cómics de Hergé. "Tintín ha quedado configurado en mi existencia de tal manera que forma parte de mí. Lo he convertido no solo en mi vida, sino en mi trabajo de alguna manera", cuenta durante la entrevista con este periódico.

Así es que ha sido el punto de conexión que ha servido como un hilo conductor que atraviesa cada una de sus facetas creativas. Desde la escritura hasta el doblaje, pasando por la música.

Diego, el referente en Europa del coleccionismo de Scalextric con una tienda en Chamberí: "Con 7 años ya tenía 400 coches"

El doblaje fue lo que le "dio de comer". Con 40 años de carrera dentro de este mundo, llegó a ponerle voz a series conocidas en los 90 como Duckman o Padre de familiaAlgo a lo que llegó tras dejar los estudios superiores de filología y hacer algunos pinitos como locutor de radio.

En este sentido, recuerda uno de sus hitos profesionales y personales: ser la voz de Tintín en español en la serie de televisión estrenada en dicha época de finales del siglo XX.

Juan d'Ors en la entrevista con EL ESPAÑOL en su casa. En la pared, tres carteles colgados de su etapa musical: una presentación, un concierto en 2018 y un recital en Galileo Galilei en 2005. Sara Fernández

Posteriormente, en la música, creó Pasado, una composición audiovisual que homenajea al cómic y que financió gracias a un crowdfunding. Además de dar conciertos en míticas salas madrileñas como Galileo Galilei, versiones de grupos como Los Beatles, arreglos para otros cantantes o creaciones como su espectáculo Tiempos.

Pero el primer ámbito de su vida artística en materializarse fue el que más absorbió de su legado familiar: el de las letras. Aunque hizo novelas -que fueron seleccionadas en las últimas votaciones de los Premios Planeta 1984 y 1985-, el libro que más repercusión tuvo fue el ensayo Tintín, Hergé y los demás. Publicado con Ediciones Libertarias en el 1989, llegó a tener dos ediciones.

El trabajo de adaptación y ajuste y el primer reparto del doblaje de la serie de televisión de Tintín al español. Cedida

"Me llamó mucho la atención que de una cosa tan concreta hubiera bastante impacto. Fue completamente precursor del asunto en España", matiza.

—Pregunta.- ¿Se identifica más con alguna faceta de su vida que otra?

—Respuesta.- Con todas. Lo que pasa es que biográficamente hay momentos en que estás más cerca de unas que de otras, aunque de alguna manera han estado siempre desde mi niñez.

Empecé a escribir con 8 años mis primeros cuentos. También he cantado desde pequeño y hacía lecturas de libros representados a mis hermanos menores. Me gustaba mucho la radio, que creo que también ha influido mucho, porque en mi casa no había televisión.

La literatura estuvo sobre todo en mi adolescencia y primera juventud. Luego tuve que ganarme la vida y me centré en el doblaje, primero como actor y luego también como director y adaptador. Y dentro de esto surgió la música.

Juan d'Ors con los libros de la colección de su museo. Sara Fernández

—P.- Ser nieto de Eugenio d'Ors deja un legado muy importante, ¿pero también una presión de estar a la altura de una figura tan influyente?

—R.- No lo llegué a conocer, porque murió tres años antes de que yo naciera. De hecho, de los 18 nietos solo supo del mayor de todos. De alguna manera, el tema de mi abuelo ha quedado un poco difuminado por ese secreto familiar, pues se separó de mi abuela y en aquella época era como una especie de escándalo. Yo a quien recuerdo es a mi abuela, que murió cuando yo tenía 15 años.

Pero sí que inauguró una especie de dinastía de escritores. En mi caso, sí he podido sentir esa presión. A veces el apellido te beneficia, pero otras veces te perjudica. Sobre todo porque también mi abuelo ha sido una persona muy controvertida, pues empezó a escribir en catalán y luego se vino a vivir a Madrid y dejó el catalán...

—P.- ¿Tus primos y hermanos también se han dedicado al arte?

—R.- Sí, curiosamente una parte de mis primos también se han dedicado al arte de alguna manera. Y nosotros, que somos siete hermanos, nos dedicamos todos a actividades artísticas.

Mi hermano Mauricio ha sido editor, diseñador gráfico y últimamente también fotógrafo; Esperanza es actriz y escultora, Carlos es pintor, Alfonso ha sido ceramista y uno de los directores de la Escuela de Cerámica de Madrid, mi hermano Pablo sigue escribiendo y Luis está en el teatro de Valencia.

El Museo-Archivo Tintín de Madrid completo, en una foto de 2024. Cedida

—P.- Ahora que estás jubilado, además de a seguir documentándote sobre Tintín, ¿a qué te dedicas?

—R.- Cuando me dediqué sobre todo al doblaje y a la música, dejé de lado la escritura. Me gustaría escribir muchas cosas que no he llegado a hacer. Sobre todo, corregir y editar algunos de mis espectáculos, como Tiempos.

En los próximos meses también estoy en proceso de hacer una campaña de recuperación de esa serie que dirigí y adapté, Duckman, con entrevistas en pódcast como La voz de tu vida.

El museo de Tintín

Figuritas de resina que llenan las vitrinas y estanterías de la sala-museo que Juan d'Ors guarda en su casa igual que un tesoro. Son unos 200 objetos (sobre todo miniaturas), algunos artesanales y otros únicos.

En las paredes, dos originales: un dibujo que le dedicó el propio Hergé en una de sus correspondencias y una lámina comprada enuna subasta por 500.000 pesetas en los años 80 (unos 3.000 euros al cambio).

Los dos originales: el dibujo de Hergé dedicado y la lámina comprada en una subasta. Sara Fernández

Por último, los tebeos. Unas 145 traducciones diferentes a idiomas como el chino, el ruso, el japonés o el árabe. Pero, sobre todo, una gran cantidad de carpetas con información, artículos, recuerdos y un sinfín de documentos que forman el extenso archivo. Porque Juan, más que coleccionista, se considera documentalista.

—P.- ¿Cómo llegó Tintín a su vida?

—R.- Ha estado desde siempre. Yo aprendí a leer con esos cómics. Y llegó un momento cuando tenía 12 años que dejaron de sacar más libros. Así que decidí escribir a la editorial Juventud -quien los editaba en España- para que me dieran la dirección de Hergé y escribirle.

—P.- Y así comienza su relación epistolar con el autor.

—R.- Sí, siempre me contestaba. Procuraba contestar a todos sus seguidores. El otro día estaba repasando, de hecho, esas cartas y me hacía gracia porque se ve esa especie de tensión entre la persona que quiere satisfacer a sus admiradores y la imposibilidad absoluta de contestar a todas mis preguntas.

En una parte me escribe: "Ya te he dicho muchas veces que yo te contesto siempre, a veces de una manera un poco más diluida en el tiempo, pero te contesto siempre. Lo que no puedo es contestar a todas y cada una de tus preguntas, porque necesitaría crear para eso un departamento Juan d'Ors".

Detalle de una de las baldas del museo. Sara Fernández

—P.- ¿En ese momento pasó de afición a proyecto vital?

—R.- Fue un proceso natural. Fui niño con Tintín, me disfrazaba en los carnavales de los personajes, interpretaba las voces a mis hermanos pequeños y a mi hijo, cuando nació. Empiezo a hablar con el autor y a almacenar sus cartas, las historias... Hay un momento dado en que digo: "Pues voy a empezar a buscar y a guardar cosas también".

—P.- Y nació el museo.

—R.- Sí, como tal, fue a finales de los 70. Al principio estaba en casa de mis padres.

Detalle de la maqueta del sueño de 'Los cigarros del Faraón'. Cedida

—P.- ¿Qué la puede diferenciar de otras colecciones? ¿Qué piezas hay que la hagan tan única?

—R.- Bueno, hay gente que tiene colecciones curiosas, pero no conozco a nadie que pueda tener dibujos originales. Tengo piezas hechas solo para mí, artesanales y en resina. Son pequeñas, hay gente que tiene figuras mucho más grandes y bonitas, pero que las puedes ver en las tiendas.

La última pieza, por ejemplo, es de las que más me gustan. Es una maqueta que representa el sueño del tomo de Los cigarros del Faraón. Es una cosa completamente única, solo existe una. También hay un cuadro sobre el antepasado del capitán Haddock, que es una obra de mi hermano.

—P.- Además, es museo porque lo tiene abierto a quien quiera venir a visitarlo. ¿Quién ha pasado por aquí?

—R.- Lo hago de manera informal porque a veces había gente que me contactaba para conocerme por una de mis dos mayores glorias: haber puesto la voz de Tintín y haber escrito un libro sobre él. Próximamente, voy a reunir aquí al escritor Luis Alberto de Cuenca y a Juan Manuel Bonet, que es crítico de arte.

También hace dos años vino desde Francia Olivier Ross, que es el primero que ha hecho una bibliografía impresionante de gente que ha escrito sobre Tintín. Tengo varios libros de firmas con todos los que han venido a verlo.

—P.- ¿Tiene pensado qué será del futuro de este museo?

—R.- Eso es un problema muy gordo de cualquier coleccionista. A mi hijo le gusta Tintín, pero como le pueden gustar muchas cosas. Así que es una cosa que mi hijo no va a heredar. La solución que se me ha ocurrido por ahora es cedérselo a alguno de mis amigos que también tienen esta pasión y son más jóvenes que yo. Pero es algo que todavía tengo que pensar mucho.

  1. Escritores
  2. Músicos
  3. Tintín
  4. Doblaje
  5. Madrileños extraordinarios

NEWSLETTER - ESPAÑA

Recibe de lunes a viernes las noticias más relevantes de la política nacional Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir