Viernes, 20 de febrero de 2026 Vie 20/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Las vidas en vilo tras los precios récord de la vivienda en Málaga

Las vidas en vilo tras los precios récord de la vivienda en Málaga
Artículo Completo 1,963 palabras
Comprar un piso en la ciudad y en el conjunto de la provincia se ha convertido en una odisea que lleva a tener que buscar cada vez más lejos y más caro

Ampliar

Sergio Follana, de 50 años, vive en Rincón de la Victoria y se queja de que pagando alquiler, su familia no puede ahorrar para dar una entrada a un piso. Marilú Báez Las vidas en vilo tras los precios récord de la vivienda en Málaga

Comprar un piso en la ciudad y en el conjunto de la provincia se ha convertido en una odisea que lleva a tener que buscar cada vez más lejos y más caro

Cristina Vallejo

Viernes, 20 de febrero 2026, 00:05

Compartir

Casi cualquier vecino de Málaga puede contar su propia historia con la vivienda de alquiler o en propiedad en la que vive. Muchas veces está llena de desvelos, de estrés, de nervios, de frustración y de aceptación de que hay que irse más lejos de lo que a la familia le gustaría o de que hay que pagar mucho más de lo que se había presupuestado. Así lo narran Luciano, Paulina y Álvaro, que comparten con SUR su particular odisea hasta encontrar una casa, su Ítaca. Ésos son los Ulises con suerte. Porque hay otros a los que se les acaba el contrato de arrendamiento y se enfrentan al dilema de si volverse al pueblo para reunir algo de dinero y poder dar la entrada a un piso o buscar otro alquiler. Sin estabilidad laboral y sin techo asegurado un sentimiento de desamparo y de falta de anclaje al suelo se cierne sobre Marina. La conversación de Sergio con este periódico es de desahogo, aunque parece resignado: con el sueldo y medio que percibe su familia y pagando alquiler, a ver quién reúne el 20% del valor de una vivienda al precio al que se ha puesto el 'ladrillo'. Son todas historias que ponen cara y ojos a los efectos de un precio de la vivienda que ha batido de nuevo su propio récord en Málaga tras doblarse en apenas doce años, lo que lleva a decir a los expertos de Tecnocasa que la ciudad de Málaga se encuentra en una situación crítica porque «un hogar con renta media no puede acceder a una hipoteca media».

Álvaro Marín Juárez, 36 años

«Empecé con un presupuesto de 200.000 euros y me he terminado comprando un piso por 380.000»

Ampliar

Álvaro Marín Juárez echa de menos Málaga desde la Navarra en la que vive. Cedida

Guardia civil malagueño destinado en Navarra desde hace cinco años, siempre ha querido regresar a la Costa del Sol. Se fue con la idea de ahorrar y comprarse una casa en Málaga para poder volver. «Trabajo hay, vacantes salen, el problema es la vivienda», lamenta Álvaro Marín Juárez. Su presupuesto inicial era de entre 200.000 y 250.000 euros. Pronto comprobó que la capital estaba imposible. Así que amplió el radio hasta una distancia máxima de media hora de la capital: hacia el oeste, hasta Cártama o Alhaurín; hacia el norte, hasta Casabermeja; y hacia el este, hasta Torre del Mar. Pero en todos estos municipios veía inconvenientes: o problemas de suministro de agua o una oferta muy vieja o que, simplemente, no aparecía ningún inmueble a un precio que respondiera a sus recursos; de manera que retomó su búsqueda en la ciudad de Málaga.

Estos tres años que Álvaro Marín ha estado buscando vivienda lo ha vivido casi como si tuviera un trabajo paralelo al suyo de guardia civil: «Hacía casi de agente inmobiliario», ironiza. Y es que tenía instaladas en el móvil nueve aplicaciones que revisaba a diario, estaba apuntado a todas las inmobiliarias de su barrio, seguía por redes a agentes inmobiliarios… Se preparaba una agenda de visitas a pisos cuando volvía a Málaga de descanso y muchas veces se las cancelaban porque le avisaban de que ya se habían vendido o reservado: «La oferta era poca, mala y cara, pero tampoco te daba tiempo a verla». También se afanaba en buscar notas simples para rebatir a los propietarios los precios exorbitados que pedían por las viviendas o le preguntaba a la IA el precio del metro cuadrado en cada zona: «Los dueños no atendían a razones; me decían que ellos querían ese dinero y que no tenían prisa por vender».

Al final, por un amigo, supo que en el Distrito Zeta de la capital se está construyendo mucha vivienda. Se recorrió todas las inmobiliarias que trabajan por la zona. Y optó por comprarse un piso nuevo allí por 380.000 incluyendo los impuestos y las escrituras antes que gastarse 300.000 euros en un piso viejo del centro de Málaga, cantidad a la que habría de sumar el precio de la reforma. La vivienda se la entregan en 2027. Entonces ya podrá volver a Málaga. Siente el vértigo de una hipoteca muy grande. Aunque a su favor cuenta con estabilidad laboral y la felicidad de su familia esperando su pronto regreso.

Paulina Novillo y Luciano Simó, 37 años

«Nos fuimos del centro de Málaga y compramos en Alhaurín de la Torre: ahora estamos en periodo de prueba»

Ampliar

Paulina Novillo y Luciano Simó. SUR

Paulina Novillo y Luciano Simó tienen 37 años, son argentinos y se vinieron a Málaga en el año 2023 por el deterioro de la situación económica de su país, el crecimiento de la inseguridad y su deseo de dar un futuro mejor a su hija de 9 años. Los primeros dos años vivieron de alquiler en el centro de la ciudad. Y en 2025 comenzaron a buscar piso en compra. Su presupuesto inicial era de 230.000 euros. La familia rápidamente comprobó que por ese precio no había oferta en el centro, que era donde habían construido ya su vida y tiene el colegio su niña, y amplió su presupuesto hasta los 340.000 euros. Pero ni por ésas, porque también buscaban que la casa tuviera garaje, en los edificios del centro no abundan y tampoco hay muchas plazas de alquiler. Así que se vieron obligados a ampliar su radio geográfico de búsqueda. Al final compraron en Alhaurín de la Torre. La familia contempló otras opciones, como Rincón de la Victoria, pero valoró la mejor conectividad que tiene el municipio por el que se decidieron con la capital, donde su hija sigue yendo al colegio; no querían que la niña sufriera una doble mudanza ni moverla de su entorno.

La pareja tiene la ventaja de que está empleada en el sector tecnológico y los dos trabajan desde casa. Pero nada les ahorra los cuatro viajes diarios que tienen que realizar para llevar y recoger a la pequeña del colegio. Paulina Novillo recuerda los ocho meses que dedicaron a buscar piso como «muy estresantes»: «Las viviendas se iban rapidísimamente. Perdimos muchísimo tiempo en las visitas, que también eran fuera de Málaga y nos complicó mucho la vida», comentan. Pero confiesa que ahora mismo se encuentran en una transición, en una especie de periodo de prueba para ver cómo se adaptan a la nueva situación. No descartan volver a moverse incluso después de haber comprado.

Marina Benítez, 36 años

«Si no tienes una vivienda segura, tu vida es un desbarajuste»

Ampliar

Marina Benítez SUR

«Si no tienes una vivienda segura, tu vida es un desbarajuste», afirma Marina Benítez, de 36 años, que ahora mismo se enfrenta a un enorme dilema: mudarse al pueblo de su pareja para ahorrar y poder optar a comprarse una casa o buscar un piso de alquiler porque le vence el contrato de aquel en el que actualmente residen, aunque los precios estén «desorbitados». «Nos planteamos comprarlo. Pero es un tercero sin ascensor, es una construcción de los años sesenta y piden por él 210.000. De todas formas, ya hay alguien que lo ha reservado aun sin haberlo visitado. Estas cosas que suceden me recuerdan a lo que veo en documentales sobre el problema con la vivienda en Nueva York, pero Málaga no es ni siquiera una gran capital europea», reflexiona.

Marina a veces se arrepiente de no haberse quedado una casa que vio con su pareja antes de la pandemia y que no compraron porque justo antes de firmar el techo se vino abajo. Y precisamente por esa razón, entonces, Marina Benítez se dio cuenta de que si no se dispone de apoyo familiar o si no se ha empezado a trabajar desde muy joven, desde los 18 años, y no se ha tenido la fortuna de tener empleo estable y bien pagado es imposible comprarse una vivienda en Málaga. «Podíamos haber comprado esa casa… pero, ¿cómo habríamos pagado la reforma, ese techo que se cayó?», plantea. Ahora su decisión de quedarse en la capital malagueña o irse al pueblo se ve atravesada también porque ella se quedó en el paro el pasado mes de diciembre y ahora está pendiente de si le confirman su incorporación a un puesto de trabajo al que se ha postulado.

Sergio Follana, 50 años

«Con un sueldo y medio y pagando alquiler es imposible ahorrar para pagar la entrada»

Ampliar

Sergio Follana Marilú Báez

«Nosotros no podemos ahorrar con los sueldos que tenemos», afirma Sergio Follana. Él, que tiene 50 años, es conserje en Supeco con un salario que ronda los 1.200 euros y su pareja, de 38, cajera. Pero ella trabaja a media jornada porque su hijo de diez años está diagnosticado con autismo y necesita atención especial. «No tenemos a nadie que nos ayude», justifica. Así que su situación es doblemente vulnerable. «Con un salario y medio nosotros no podemos ahorrar para una entrada de una vivienda, para el 20% que no te financia el banco», razona. Y menos si tienen que pagar un alquiler que se lleva 800 euros de sus ingresos, a lo que hay que sumar, enumera, el teléfono, internet («lo necesita el niño», vuelve a justificarse), la luz, el agua, la comida… «Lo que necesitamos. No te hablo de lujos, ni de que salgamos por ahí…», continúa.

Sergio Follana reconoce que el dueño del piso en el que viven se porta con el precio, al comprobar las rentas que ya se estilan en Rincón de la Victoria. Pero intuye que si su familia contara con ahorros para pagar la entrada, la letra mensual del piso sería más baja que lo que pagan de alquiler. Ya vieron una vez una vivienda que les tentó. A punto estuvieron de comprarla. De haber tenido un avalista, podrían haberse tirado a la piscina. «Parece que con un salario medio no se puede uno comprar una casa», lamenta. Sobre todo si, como resalta, «todo lo que se hace en Rincón de la Victoria son chalés de lujo y nada de VPO».

Reporta un error

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir