Cementerio de soldados rusos caídos en la guerra con Ucrania en Volzhsky, Volgogrado (AP / TASS)
Europa Las 'viudas negras' de Rusia: se casan con hombres que serán enviados a Ucrania para cobrar millones de rublos si muerenEl 'grobovye' o 'dinero de ataúd' con el que se indemniza a las viudas de guerra se ha convertido en un botín rentable.
Más información:Putin inicia una movilización soterrada para reclutar miles de soldados en universidades y fábricas por las bajas en Ucrania
Sandro Herves Garrido Publicada 8 abril 2026 03:02hLas claves nuevo Generado con IA
El término coloquial de 'viudas negras' está cada vez más de moda en Rusia. Hace referencia a mujeres que contraen matrimonio con soldados solteros o con hombres susceptibles de ser enviados en Ucrania para cobrar la indemnización cuando mueran en el frente.
Dadas las macabras tácticas rusas de enviar oleadas de combatientes al "triturador de carne", el modo en que los rusos llaman a acudir a Ucrania, estas mujeres tienen casi garantizado enviudar. Algunas habrían incluso encadenado varios matrimonios.
En 2026, quinto año de guerra, la cifra estimada de muertos en Ucrania superará el medio millón, lo que convierte el "negocio" de casarse con un soldado en un modo de sacar partido económico a la muerte.
La guerra en Ucrania superará el medio millón de soldados muertos en combate en su quinto año según los analistasLas bajas confirmadas son más de 200.000 en el ejército ruso, según datos contrastados por el servicio ruso de la BBC basándose en esquelas, enterramientos en cementerios o publicaciones en redes sociales de familiares.
Recuento de soldados rusos fallecidos en la guerra de Ucrania. BBC, Mediazona
Cobrar el grobovye
Cuando se produce la muerte del combatiente, estas mujeres se convierten en viudas de guerra y cobran lo que se conoce como grobovye, 'dinero del ataúd'. Se trata de una importante indemnización que recibe la familia del militar muerto en combate por parte del Gobierno ruso.
Las sumas pueden llegar a los 13 millones de rublos (unos 150.000 euros), lo que representa una riqueza generacional en regiones pobres donde los salarios según la región varían entre los 30.000 a 40.000 rublos mensuales.
Un soldado dispara una bala con un rifle de asalto Kalashnikov AK-74. Reuters
El principal problema es que la mayoría de estos matrimonios que se producen son falsos. Así fue el caso de Sergey Khandozhko, un ruso de 40 años originario de una pequeña aldea en la región de Bryansk, que se casó con Elena Sokolova, empleada de una oficina de reclutamiento militar en una aldea vecina.
Según AFP, al día siguiente Khandozhko se alistó para luchar en Ucrania, persuadido por su nueva esposa, que le animó a inscribirse pese a no contar con experiencia militar.
Khandozhko murió cuatro meses después de ser enviado a primera línea tras no recuperarse de sus heridas mientras se encontraba en un hospital tras un ataque ucraniano.
Combatientes ucranianos durante su entrenamiento de iniciación. Reuters
Pocos días después de su funeral, Sokolova reclamó la pensión de viudedad por una cantidad de al menos 3 millones de rublos (unos 35.000 euros), a pesar de que nunca compartió vivienda con su difunto esposo ni modificó su estado civil en su pasaporte.
El hermano de Khandozhko, Aleksandr, impugnó con éxito el matrimonio de su difunto hermano ante los tribunales, que dictaminaron que Sokolova había contraído un matrimonio ficticio "para obtener posibles beneficios económicos en caso de que su esposo resultara herido o falleciera".
Aleksandr también aseguró durante el juicio que Sokolova abusó de su cargo en la oficina de reclutamiento para acelerar el proceso de ingreso de Khandozhko al servicio militar, que no lo visitó cuando estaba herido en el hospital y se encontraba viviendo con otro hombre.
Los hombres solitarios y marginados como Khandozhko son objetivos ideales, porque sus viudas no tendrán que compartir la prestación económica con otros miembros de la familia, convirtiendo a estos combatientes en el blanco fácil de estas mujeres.
Un fenómeno extendido
Diferentes medios reportan decenas de informes similares en diversas regiones, entre las que se encuentran Ulyanovsk, Ryazan, Samara, Saratov y la costa del Pacífico ruso.
En el óblast de Tomsk, un agente inmobiliario ha llegado a ser condenado por aconsejar a sus clientas casarse con un soldado que se encontrara en la 'operación especial' decretada por Vladimir Putin. Según él, "podrían pagar la entrada de la vivienda" al cobrar la indemnización por su muerte.
En la red social Vkontakte, la más utilizada en Rusia y que cuenta con un estilo similar a Facebook, existen diferentes grupos que animan a "No abandonar a los suyos" y a "salir con un soldado ruso" enviado a Ucrania.
Este tipo de grupos sirven como enlace para que diferentes mujeres rusas puedan contactar con combatientes y materializar este matrimonio, a sabiendas de que existe una gran probabilidad de que el recluta termine muriendo en la contienda.
Rusia ataca Ucrania con casi 400 drones y 29 misiles horas antes del comienzo de las negociaciones de pazAlgunas de las mujeres trabajan como enfermeras en hospitales militares o, como Sokolova, se encuentran en un puesto clave como empleadas en oficinas de reclutamiento.
También es importante la labor de algunos registradores civiles que agilizan matrimonios falsos. Cuentan con la labor de policías corruptos que filtran información sobre hombres solitarios sin herederos evidentes, que son los principales objetivos de estas estafas.
En todo caso, el fenómeno de las 'viudas negras' se entiende desde el punto de vista de una economía rusa lastrada por la guerra.
En las regiones más pobres, la combinación de un alto desempleo y salarios de miseria implica que muchos hombres ven su probable muerte en el campo de batalla como la única forma de mantener a sus familias.
12 días de vida
Según algunos corresponsales de guerra enviados a Ucrania, la esperanza de vida promedio de la infantería de asalto rusa tras llegar al frente es de unos 12 días, por lo que la próxima víctima se encuentra simplemente a la vuelta de la esquina.
En un caso tristemente célebre, una viuda negra de la ciudad de Nizhnevartovsk se casó con cuatro hombres, todos ellos muertos en combate.
Antes de ser descubierta y acusada de fraude junto con sus tres cómplices (entre ellos un miembro de la policía local), había logrado amasar 15 millones de rublos (unos 170.000 euros), lo que equivale a hasta 15 veces el salario anual promedio local.
Soldados rusos subidos al tanque de combate. Reuters
Pese a que existe una larga tradición de prestaciones para viudas y huérfanos en tiempos de guerra, en la Rusia actual la muerte de un soldado se ha convertido en una atractiva fuente de riqueza y ascenso social.
Se trata de algo complejo para el Estado, especialmente si el matrimonio fue formalmente legal y ya se han pagado las prestaciones por fallecimiento.
A pesar de que un juez puede anular el matrimonio de un soldado con una viuda negra, es especialmente complicado en caso de que el hombre ya haya fallecido, con el dinero ya transferido a su difunta esposa.
De hecho, desde la política ya se está tratando de dar solución a este problema al que se está enfrentando el Kremlin, con un aumento de la sanción para quien simule este tipo de enlaces.
El Partido Liberal Democrático de Rusia, de corte ultraderechista, ha propuesto duras penas de prisión de hasta 10 años para los matrimonios simulados motivados por intereses económicos, aunque esto resulta difícil de probar ante un tribunal penal.
En todo caso, el horror, va más allá de este fenómeno, y es que la economía de guerra rusa ha causado un fuerte empobrecimiento y ha obligado a la sociedad a mercantilizar con la muerte de sus propios soldados que perderán la vida en la primera línea de batalla.