El Papa utiliza la figura maternal de la Virgen para expresar su rechazo por «la violencia que puede esconderse en nuestras palabras y actitudes»
Regala esta noticia Añádenos en Google El papa León XIV a su llegada a la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat. (Efe)Barcelona
10/06/2026 a las 13:46h.León XIV reconocido este miércoles el «entusiasmo» con el que ha sido recibido en todos los actos de su apretada agenda española, en una bendición ... desde el balcón de la basílica de la Abadía de Montserrat que ha desatado, una vez más, la exaltación de los 8.000 fieles concentrados allí. «Gracias por el entusiasmo» ha exclamado el Papa, «por el profundo sentimiento de fe que estamos viviendo estos días, primero en Madrid, estos días en Cataluña y luego a las Canarias».
El Papa ha escogido la Abadía de Montserrat y la veneración a la Moreneta para denunciar el odio divisivo en nuestra sociedad, con una homilía en la que ha pedido «cultivar el amor en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales y en los debates políticos» de manera que «el odio dé paso a la esperanza y la paz».
Lo ha hecho ante su público más joven, integrado por 800 alumnos de escuelas católicas catalanas que han acudido a Montserrat para compartir con el Santo Padre el rezo del Rosario, una oración que muchos de ellos han practicado en los últimos meses para la ocasión. No todos, algunos como Lucía, una de las adolescentes que esperaba al Papa en la Plaza Santa María de Montserrat junto a Clara y Amanda, explica que reza habitualmente el rosario en familia.
Junto a los escolares, que ocupaban el atrio que precede el acceso a la basílica de Montserrat, miembros de parroquias procedentes de toda Cataluña y también de todas las delegaciones de la Cofradía de la Mare de Deu de Montserrat, como la que comanda el padre Abel Trulls, párroco de Cervera (Lleida).
El Rosario era el punto central del programa en Montserrat, una oración que en la abadía benedictina se pronuncia habitualmente a por la tarde. Tras el rezo, la Escolanía de Montserrat -un coro con 700 años de historia- interpretaba la Salve Regina y el Virolai, himno de la abadía. Tras la veneración a la Moreneta, León XIV salía al balcón para bendecir a los presentes, millares de fieles que esperaban desde primera hora de la mañana y que lo han recibido al grito de «Papa León, te queremos un montón».
En esta ocasión, con la imagen de la Virgen como ejemplo, León XIV ha abogado por seguir el «camino de la misericordia y la reconciliación» que marca Jesús. Una vía que «desenmascara la violencia que puede esconderse en nuestras palabras y actitudes: la crítica que humilla, la condena que destruye y la agresividad que divide».
Un mensaje que el Papa ha concluido con un guiño al Virolai, saludando a la Virgen de Montserrat como «de los catalanes siempre la Princesa, de los españoles y de todo el mundo el amor».
El abad de Montserrat, Manel Gasch, le ha agradecido una visita que «confirma el sentido de este santuario y monasterio milenario». Un monasterio que León XIV ya visitó en 2013, siendo prior de los agustinos. La relación de Prevost con la Virgen de Montserrat se inició, de hecho, como rector de la parroquia dedicada a Montserrat en Perú, cuando era misionero.
En su bienvenida, Gasch ha destacado además el «testimonio» del Papa «a favor de todo ser humano y la radicalidad de su denuncia de la violencia, para conseguir un mundo sin guerras». Un mensaje ha calado estos días entre los fieles que han seguido la visita del Papa a España. Lo acreditaba Magalí, venezolana, que hoy visitaba por segunda vez la Abadía de Montserrat junto a otras feligresas de su parroquia y que describe como «maravillosa» y «emocionante» la oportunidad de estar cerca del Santo Padre.
Juan Manuel y Nieves comparten la valoración. Vecinos de Gandía (Valencia), han participado en el acto de Montserrat junto a un grupo del Delta del Ebre, tras avistar brevemente a León XIV el martes, con la llegada a la Catedral de Barcelona. «SE me pone la piel de gallina» reconoce él. «Es increíble la gente que arrastra», añade, tras reconocer que más que ver al Papa, el martes »lo oímos al salir, era imposible verlo entre tantos móviles de tanta gente».
Junto a fieles anónimos, Montserrat acogió también una nutrida representación política, encabezada por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, presente en todos los actos del Papa en Cataluña, junto a los ministros de Igualdad, Ana Redondo, y Transportes, Oscar Puente. Todos ellos fueron recibidos a las puertas de la basílica por el abad minutos antes de la llegada del Papa.
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