Sábado, 18 de abril 2026, 02:00
... con una claridad que reconforta y obliga a escuchar. No es solo el Pastor de la Iglesia; es, en este momento, una conciencia en pie. Un hombre de formas serenas, de palabra firme y de valentía infrecuente, con una autoridad moral que no necesita aspavientos porque se sostiene en la verdad, en la fe y en la coherencia. León XIV, Robert Francis Prevost, de espíritu agustiniano, una huella que se percibe en su magisterio y en su tono, está sorprendiendo a los que no lo conocían, no así a toda la comunidad de San Agustín y a quienes sabían de él por su grandísimas experiencias pastorales en Estados Unidos e Hispanoamérica, conocedores todos de sus grandes cualidades y virtudes, las mismas que le valieron para salir ampliamente respaldado en la elección papal en el último cónclave vaticano.En un tiempo de relativismo, cansancio y desorientación, León XIV ha venido a recordar que la Iglesia no está para seguir al mundo, sino para iluminarlo. Y esa, precisamente esa, es la clase de coraje que hoy necesita la Iglesia. Y la que también necesitamos los católicos.
León XIV, agustino, Papa. Hoy, en este mundo populista y vacío, con dirigentes sin carisma alguno, necesitamos referentes como él. Es la única forma de equilibrar la balanza.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión