El defensa noruego siguió el nacimiento de su primer hijo en la concentración de su selección horas antes de jugar ante Senegal
Regala esta noticia Añádenos en Google Leo Ostigard clebra el gol ante Irak. (Reuters) 22/06/2026 a las 16:08h.No estaba en el hospital. No pudo cogerle en brazos. Ni siquiera pudo besar a su pareja. Leo Ostigard vio nacer a su hijo desde ... una habitación de la concentración de Noruega en el Mundial, rodeado de sus compañeros de selección, con un teléfono en la mano y a miles de kilómetros de distancia. El momento más importante de su vida, tener un hijo, ocurrió lejos del lugar del otro momento más importante de su vida, disputar una Copa del Mundo.
Leo Ostigard vivía otro partido. Uno silencioso e imposible de repetir. El central de Noruega estaba concentrado con su selección en Estados Unidos cuando recibió la llamada que llevaba semanas esperando: había llegado el momento. No hubo viaje de urgencia ni carrera hacia el aeropuerto. Su equipo jugaba en la madrugada de este martes ante Senegal y no había tiempo de volver a casa para vivirlo en primera persona. Tuvo que recurrir a un móvil, una videollamada y la sensación extraña de estar presente y ausente al mismo tiempo.Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida de Herrelandslaget (@herrelandslaget)
Ostigard asistió así al nacimiento de su primer hijo. A distancia. Viendo cómo la vida empezaba al otro lado del océano mientras él seguía dentro de la rutina hermética de una Copa del Mundo. La coincidencia añadió una capa más de emoción a la escena: aquel día era también su primer Día del Padre.
Días antes, el defensa noruego había sido una de las piezas destacadas de su selección en el triunfo ante Irak (4-1), con gol incluido, pero ninguna actuación deportiva parecía comparable con lo que acababa de vivir a miles de kilómetros de su pareja Aurora Eidmann,
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La historia se vivió con emoción dentro del vestuario noruego. Entre felicitaciones y abrazos improvisados, compañeros como Erling Haaland celebraron la llegada del bebé como si fuera otro triunfo del equipo. Por unas horas, el Mundial dejó de ser un torneo para convertirse en algo más reconocible: un grupo de personas acompañando a alguien que acababa de convertirse en padre.
La imagen también abrió un debate que atraviesa cada generación de futbolistas. Casi al mismo tiempo, el belga Jérémy Doku abandó temporalmente la concentración para estar presente en el nacimiento de su hijo. De hecho, no estuvo en el partido que su selección empató ante Irán. Dos decisiones distintas ante una misma situación vital. Ostigard eligió quedarse y mirar la llegada de su hijo desde una pantalla.
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