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Llevamos años pensando que los paneles solares arrasaban el campo: resulta que las aves e insectos viven mucho mejor debajo de ellos

Llevamos años pensando que los paneles solares arrasaban el campo: resulta que las aves e insectos viven mucho mejor debajo de ellos
Artículo Completo 928 palabras
Llevamos años oyendo que la expansión de los parques solares amenaza al campo. La imagen mental que solemos tener es la de hectáreas y hectáreas de paneles negros bajo un sol implacable, arrasando el paisaje y sin un solo pájaro en kilómetros a la redonda. Sin embargo, los datos empiezan a contar una historia radicalmente diferente. Hay más vida dentro que fuera. Para entender este fenómeno, solo tenemos que mirar los datos más recientes en España. Según un informe de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), avalados por la consultora ambiental independiente EMAT, los recintos fotovoltaicos están demostrando ser refugios llenos de vida. Tras analizar distintas instalaciones en 2025, el patrón se repite dentro del parque hay más especies que en el campo agrícola colindante. Los números en tres provincias distintas no dejan lugar a dudas: • Minglanilla (Cuenca): Los investigadores contabilizaron un total de 32 especies de aves dentro de la planta solar, frente a las 19 que encontraron en el área agrícola de control situada justo fuera. • Revilla Vallejera (Burgos): El balance registró 39 especies en el interior de la instalación frente a 34 en el exterior. • Trujillo (Cáceres): Se detectaron 31 especies viviendo entre los paneles, frente a 25 fuera de ellos. En Xataka La "magia" de la sublemación: unos investigadores europeos han resuelto el cuello de botella de las perovskitas ¿Y qué tipo de inquilinos están llegando? No son solo aves comunes. Se ha documentado la presencia de especies protegidas o en declive como el alcaraván, el sisón, la carraca, el mochuelo y el cernícalo primilla. Y la cadena trófica hace su magia: al crecer vegetación salvaje, llegan los insectos; con los insectos, llegan los pájaros; y la abundancia de estas presas está atrayendo a rapaces como águilas, buitres, halcones y lechuzas. No hay tecnología, sino algo más sencillo. Para entender por qué está ocurriendo esto hay que cambiar el punto de referencia. La pregunta no es si un parque solar es ecológicamente mejor que un bosque virgen, porque evidentemente no lo es. La clave es compararlo con lo que había antes en ese terreno. En la inmensa mayoría de los casos, esos campos eran antes explotaciones de agricultura intensiva: paisajes empobrecidos, tratados con herbicidas y profundamente silenciosos. Frente a eso, instalar un parque solar introduce de facto una zona de exclusión ecológica. En otras palabras, no se utilizan pesticidas ni herbicidas, se prohíbe la caza y no hay laboreo de la tierra, y la presencia humana queda reducida a visitas de mantenimiento muy puntuales. Como señala Martín Behar, director de Estudios y Medio Ambiente de UNEF, esta falta de químicos, sumada a una gestión natural de la vegetación mediante pastoreo extensivo, está generando resultados fantásticos sobre la biodiversidad. España no es una anomalía. A nivel internacional, lo que la ciencia empieza a bautizar como sistemas "conservoltaicos" (la unión de generación renovable y conservación activa) ya tiene evidencias fascinantes. En el Reino Unido, un estudio liderado por el RSPB y la Universidad de Cambridge analizó seis parques solares en East Anglia. La conclusión fue que albergaban mayor riqueza de aves que los cultivos cercanos. En aquellos mejor gestionados (con setos sin podar y vegetación variada), se encontró casi el triple de pájaros que en los campos vecinos. Pero quizá la historia más curiosa provenga de Australia. Un estudio de Lightsource bp siguió durante tres años a 1.700 ovejas merinas. La mitad vivía en campos de pasto tradicionales y la otra mitad, entre paneles fotovoltaicos. El hallazgo sorprendió a todos: las ovejas que pastaban en el parque solar producían lana de mejor calidad. El motivo es que el microclima bajo los módulos les permitía alternar entre forraje fresco, pasto seco y heno varias veces al año, algo inviable en un potrero normal a pleno sol. No basta con plantar los paneles y cruzar los dedos. Eso sí, los propios investigadores advierten de algo fundamental: que los parques solares puedan beneficiar al ecosistema no significa que siempre lo hagan por arte de magia. No basta con instalar los paneles y esperar. Si te limitas a cortar la hierba al ras y dejar un "hábitat simple", no habrá milagro. Para que la magia ocurra se necesita gestión activa: mantener cubiertas vegetales, usar vegetación autóctona en los márgenes, crear corredores ecológicos y apostar por las ovejas como cortacésped natural. Para empujar a la industria en esta dirección, la UNEF ha impulsado un Sello de Excelencia en Sostenibilidad, elaborado mano a mano con expertos de WWF y SEO/BirdLife. El debate está cambiando. Lo que convierte a la energía fotovoltaica en un aliado para la biodiversidad o en una amenaza territorial es, simplemente, lo que decidamos hacer con ella. Imagen | Pexels Xataka | Australia comparó 1.700 ovejas y descubrió algo inesperado: las que pastorean entre paneles solares dan lana de mejor calidad - La noticia Llevamos años pensando que los paneles solares arrasaban el campo: resulta que las aves e insectos viven mucho mejor debajo de ellos fue publicada originalmente en Xataka por Alba Otero .
Llevamos años pensando que los paneles solares arrasaban el campo: resulta que las aves e insectos viven mucho mejor debajo de ellos

Casi el triple de aves y un microclima perfecto: los nuevos sistemas "conservoltaicos" demuestran que la energía limpia puede reparar el daño histórico de la agricultura intensiva

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Alba Otero

Editora - Energía

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Llevamos años oyendo que la expansión de los parques solares amenaza al campo. La imagen mental que solemos tener es la de hectáreas y hectáreas de paneles negros bajo un sol implacable, arrasando el paisaje y sin un solo pájaro en kilómetros a la redonda. Sin embargo, los datos empiezan a contar una historia radicalmente diferente.

Hay más vida dentro que fuera. Para entender este fenómeno, solo tenemos que mirar los datos más recientes en España. Según un informe de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), avalados por la consultora ambiental independiente EMAT, los recintos fotovoltaicos están demostrando ser refugios llenos de vida. Tras analizar distintas instalaciones en 2025, el patrón se repite dentro del parque hay más especies que en el campo agrícola colindante.

Los números en tres provincias distintas no dejan lugar a dudas:

  • Minglanilla (Cuenca): Los investigadores contabilizaron un total de 32 especies de aves dentro de la planta solar, frente a las 19 que encontraron en el área agrícola de control situada justo fuera.
  • Revilla Vallejera (Burgos): El balance registró 39 especies en el interior de la instalación frente a 34 en el exterior.
  • Trujillo (Cáceres): Se detectaron 31 especies viviendo entre los paneles, frente a 25 fuera de ellos.
En XatakaLa "magia" de la sublemación: unos investigadores europeos han resuelto el cuello de botella de las perovskitas

¿Y qué tipo de inquilinos están llegando? No son solo aves comunes. Se ha documentado la presencia de especies protegidas o en declive como el alcaraván, el sisón, la carraca, el mochuelo y el cernícalo primilla. Y la cadena trófica hace su magia: al crecer vegetación salvaje, llegan los insectos; con los insectos, llegan los pájaros; y la abundancia de estas presas está atrayendo a rapaces como águilas, buitres, halcones y lechuzas.

No hay tecnología, sino algo más sencillo. Para entender por qué está ocurriendo esto hay que cambiar el punto de referencia. La pregunta no es si un parque solar es ecológicamente mejor que un bosque virgen, porque evidentemente no lo es. La clave es compararlo con lo que había antes en ese terreno. En la inmensa mayoría de los casos, esos campos eran antes explotaciones de agricultura intensiva: paisajes empobrecidos, tratados con herbicidas y profundamente silenciosos. Frente a eso, instalar un parque solar introduce de facto una zona de exclusión ecológica.

En otras palabras, no se utilizan pesticidas ni herbicidas, se prohíbe la caza y no hay laboreo de la tierra, y la presencia humana queda reducida a visitas de mantenimiento muy puntuales. Como señala Martín Behar, director de Estudios y Medio Ambiente de UNEF, esta falta de químicos, sumada a una gestión natural de la vegetación mediante pastoreo extensivo, está generando resultados fantásticos sobre la biodiversidad.

España no es una anomalía. A nivel internacional, lo que la ciencia empieza a bautizar como sistemas "conservoltaicos" (la unión de generación renovable y conservación activa) ya tiene evidencias fascinantes.

En el Reino Unido, un estudio liderado por el RSPB y la Universidad de Cambridge analizó seis parques solares en East Anglia. La conclusión fue que albergaban mayor riqueza de aves que los cultivos cercanos. En aquellos mejor gestionados (con setos sin podar y vegetación variada), se encontró casi el triple de pájaros que en los campos vecinos.

Pero quizá la historia más curiosa provenga de Australia. Un estudio de Lightsource bp siguió durante tres años a 1.700 ovejas merinas. La mitad vivía en campos de pasto tradicionales y la otra mitad, entre paneles fotovoltaicos. El hallazgo sorprendió a todos: las ovejas que pastaban en el parque solar producían lana de mejor calidad. El motivo es que el microclima bajo los módulos les permitía alternar entre forraje fresco, pasto seco y heno varias veces al año, algo inviable en un potrero normal a pleno sol.

No basta con plantar los paneles y cruzar los dedos. Eso sí, los propios investigadores advierten de algo fundamental: que los parques solares puedan beneficiar al ecosistema no significa que siempre lo hagan por arte de magia. No basta con instalar los paneles y esperar.

Si te limitas a cortar la hierba al ras y dejar un "hábitat simple", no habrá milagro. Para que la magia ocurra se necesita gestión activa: mantener cubiertas vegetales, usar vegetación autóctona en los márgenes, crear corredores ecológicos y apostar por las ovejas como cortacésped natural. Para empujar a la industria en esta dirección, la UNEF ha impulsado un Sello de Excelencia en Sostenibilidad, elaborado mano a mano con expertos de WWF y SEO/BirdLife.

El debate está cambiando. Lo que convierte a la energía fotovoltaica en un aliado para la biodiversidad o en una amenaza territorial es, simplemente, lo que decidamos hacer con ella.

Imagen | Pexels

Xataka | Australia comparó 1.700 ovejas y descubrió algo inesperado: las que pastorean entre paneles solares dan lana de mejor calidad

Fuente original: Leer en Xataka
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